domingo, 30 de marzo de 2014

Diversidad de maíces de los Mayas

Diseminador de semillas criollas

La sociedad yucateca sabe poco de esta labor trascendental que consiste en intercambiar semillas criollas entre los campesinos.
ENVÍA
La recuperación de las semillas criollas es una de las acciones admirables que  ha venido haciendo -como ya he comentado antes-, en la escuela U Yits Ka’an de Maní, un grupo encabezado por Atilano Ceballos Loeza. La sociedad yucateca sabe poco de esta labor trascendental que consiste en intercambiar semillas criollas entre los campesinos.
Para que esto funcionara U Yits Ka’an elaboró con algunos profesores el contenido temático de talleres, en los que se incluía un taller sobre milpa y semillas criollas buscando conocer las distintas especies de maíces de la región, a partir de la clasificación de Augusto Pérez Toro:
El t’síit bakal, de mazorca relativamente grande, granos blancos, numerosos y olote flexible aunque esté madura la mazorca.
Esta clase es de las más importantes; el sajum, que se caracteriza por tener granos amarillentos; el chak chob, que se distingue por tener granos de color rojizo; el sak tux, que se puede distinguir porque tiene granos blancos, dentados, en hileras rectas; el xbel bakal, que presenta la particularidad de que a media mazorca, desde el centro a la punta, sólo tiene dos pares de hileras y entre ellas se ve el olote (bakal) desnudo de granos; el eek’chob, que puede distinguirse con facilidad ya que sus granos tienen un color rojo obscuro casi negro; el xk’an nal, que tiene un color amarillo subido, fuerte; el pequeño nal t’eel o “elote de gallo”, también llamado k’aay t’eel o sea “canto de gallo”, que es blanco y muy precoz y que es fama que en sesenta días madura y que podría industrializarse en forma de conservas, como el llamado “maíz dulce” de los Estados Unidos; el xt’uup nal, también pequeño, que es una de las variedades del xmejen nal, muy hibridada y precoz, con granos de variados colores; el xe ju, de granos azules y morados, y otros de menos importancia.
Este taller continúa impartiéndose hasta la fecha y gracias a ello un grupo de milperos del sur del Estado obtuvo una buena cosecha de maíz criollo y pide el apoyo a la escuela para que medie ante el gobierno estatal para que adquiera esas semillas.
También debemos sumarnos a este esfuerzo por recuperar y consumir el maíz criollo y que el campesino se vea remunerado, y sumarnos a la cadena para recuperar este elemento vital que nos dejaron los abuelos mayas prehispánicos.

Fuente: http://sipse.com/opinion/diseminador-de-semillas-criollas-82847.HTML
 

Por una ley de semillas criollas en Nicaragua


Esta semana se realizó el foro en la Asamblea Nacional. LA PRENSA/ J. TORRES



Humberto Galo Romero


Garantizar la protección de las variedades de semilla criolla y acriollada, a través de una nueva ley, es el objetivo trazado por varias organizaciones aglutinadas en la alianza Semillas de Identidad, que desde hace tres años se ha dado a la tarea de promover la agricultura sostenible en Nicaragua, y que esta semana organizaron el primer foro sobre Agroecología, semillas criollas y seguridad alimentaria, avances y desafíos para su desarrollo en Nicaragua.

Según Sandra López, directora de la Fundación Dentz González de Matagalpa —una de las organizaciones que integran la alianza—, esta iniciativa de ley será presentada ante diputados de la Asamblea Nacional a finales de abril.

“Las semillas criollas son la base de lo que producimos en el país, han probado ser resistentes a los cambios climáticos, representan el eje para garantizar la seguridad alimentaria”, dijo López.

MÁS INCIDENCIA


José Luis Pérez, integrante del programa Campesino a Campesino, que impulsa la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos en Matagalpa, destacó que defender el uso de la semilla criolla representa “no solo la garantía de alimento para las familias campesinas, sino también la mayor cantidad de ingresos a través de la comercialización de granos básicos, por eso es importante darle la defensa legal que se merece”, dijo.

En tanto, Julio Sánchez, oficial de incidencia en temas de biodiversidad del Centro Humboldt, agregó que actualmente existe en el país un proceso de consulta de la Ley de Semillas vigente, en la cual no se está incluyendo el reconocimiento de la semilla criolla. “Eso genera un vacío, porque si querés producir semilla certificada para la exportación está bien, pero la que te está garantizando la alimentación es la semilla criolla, por eso estamos promoviendo esta iniciativa de ley”, dijo.

martes, 25 de marzo de 2014

Vía Cmpesina convoca el 17 de abril, Día de las luchas campesinas, en defensa de las semillas campesinas

Las campesinas y los campesinos articulados en  La Vía Campesina convocamos este 17 de Abril, al día de acción y movilización global en defensa de las luchas campesinas con un énfasis en las semillas campesinas.
Las semillas tienen un lugar fundamental en la lucha por la soberanía alimentaria y la soberanía de los pueblos.
En así que para animar esta jornada hemos diseñado este afiche que marcará nuestra unidad e internacionalismo. Además, llamamos a nuestros amigos, aliados, activistas y sectores organizados de la ciudad a sumar fuerzas y visibilizar esta jornada de movilización mundial.
Vía Campesina TV: Envíanos fotos, afiches, audios y  vídeos de las luchas campesinas en sus territorios o de las acciones que hagan el 17 de Abril a lvc-communication@viacampesina.org 
Sus comunicados, declaraciones, artículos y acciones para que sean publicados en nuestra web www.viacampesina.org enviar a lvcweb@viacampesina.org
Suscríbete a nuestra lista de correo especial, enviando un mensaje en blanco a  via.17april-suscribe@viacampesina.net
Participa en nuestro evento en Facebook

domingo, 23 de marzo de 2014

Francia prohíbe cultivo de maíz transgénico MON 810

Francia prohíbe el cultivo de maíz transgénico basado en el principio de precaución. Principio qué Uruguay nunca ha tomado en cuenta

El ministerio francés de Agricultura prohibió el sábado por decreto la comercialización, la utilización y el cultivo de maíz genéticamente modificado MON 810, producido por el grupo estadounidense Monsanto.
La comercialización, la utilización y el cultivo de variedades de semillas de maíz procedentes del maíz genéticamente modificado MON 810 (…) quedan prohibidos hasta la adopción (…) de una decisión definitiva”, estipula el decreto, publicado en el diario oficial.
Estaba ya previsto que una proposición de ley que prohíbe el cultivo de maíz transgénico fuera debatida en el parlamento francés, el próximo 10 de abril.

“Principio de precaución”
Pero el ministerio de Agricultura consideró que había “urgencia”, “debido a la cercanía del inicio del período de siembra” para establecer una prohibición, invocando el “principio de precaución”.
“Según datos científicos fiables y muy recientes investigaciones internacionales, el cultivo de semillas de maíz MON 810 (…) presentaría graves riesgos para el medio ambiente así como un riesgo de propagación de organismos dañinosconvertidos en resistentes”, indica el texto.
Los Estados de la Unión Europea tienen la posibilidad de prohibir en su territorio un OGM autorizado por la UE.
Pero Francia quiere modificar una propuesta de la Comisión Europea para ampliar y consolidar los motivos por los que un Estado miembro puede negarse a cultivar un OGM en su territorio, si lo autoriza Bruselas.
París quiere que cada empresa productora de OGM “solicite a cada Estado una autorización para cultivarlos”, precisó recientemente el ministro de Agricultura, Stephane Le Foll. AFP

Uruguay autoriza maíz Mon 810 en contra de la sociedad uruguaya
Uruguay autorizó el cultivo del maíz Mon 810 en agosto del 2003. Desde antes de su autorización hubo manifestaciones en contra desde distintos sectores de la sociedad, incluyendo miembros del parlamento, Universidad de la República, Dirección Nacional de Medio Ambiente, productores y sociedad civil organizada. Incluso los actuales senadores Ing. Agro. Ernesto Aggazzi y Nin Novoa, con otros miembros del parlamento, en mayo del 2003 interpelaron al ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Ing. Agro. Martín Aguirrezabala, por considerar que la autorización del maíz Mon 810 no era adecuada para nuestro país.
En ese entonces se apeló al principio precautorio. Lamentablemente no se logró detener la autorización al cultivo del maíz Mon 810 ni a cumplir con el principio de precaución.
Ningún argumento se tomó en cuenta, nada fue suficiente para detener la autorización de su producción y comercialización. Durante estos últimos diez años no sólo se ha cultivado este maíz sino que se han aprobado otras variedades de maíz transgénico, incluso con observaciones por parte de algunos integrantes del comité de bioseguridad.

Evaluación del cultivo
El cultivo de maíz transgénico ha significado pérdida de semillas criollas, maíces que productores conservaron por generaciones y generaciones, se han cruzado y contaminado con maíz transgénico.
Con el aumento del área de cultivos transgénicos ha aumentado el uso de agrotóxicos. Tal es el caso de la atrazina, herbicida altamente contaminante para el agua y que se utiliza principalmente en el cultivo del maíz. Residuos de esta sustancia han sido encontrados en la cuenca del río Santa Lucía que abastece el 60 por ciento de la población uruguaya. Su eliminación es difícil y extremadamente cara, resultando en un gasto que todos pagamos.
Para dar la autorización del maíz transgénico nunca se tuvo en cuenta el principio de precaución. La evaluación estuvo basada en las ganancias que esto significaría para la industria. No se ha tenido en cuenta el perjuicio que tendría para la población. Su cultivo ha creado situaciones problemáticas que tienen que ver con la salud de la población, con la alimentación y con el medio ambiente.
Uruguay, tiende a mirar a los países europeos y a ponerlos como ejemplo. Podría ser esta una oportunidad para al menos hacer una evaluación de lo que realmente ha significado el cultivo de los maíces transgénicos en nuestro país.

RAPAL Uruguay
Marzo 2014

Declaración de la CLOC - Vía Campesina Chile al retiro de la ley de aprobación de UPOV 91


Declaración de la CLOC- Vía Campesina Chile al retiro de la ley de obtentores del proceso legislativo
(Santiago 18 de Marzo 2014) Las organizaciones de la CLOC-Vía Campesina-Chile celebramos la decisión del gobierno de la Presidenta Bachelet de retirar del proceso legislativo el Proyecto de Ley de Protección de Derechos de Obtentores Vegetales, proyecto que buscaba implementar en Chile UPOV 91 y que se hizo conocido como Ley Monsanto.
Este es un gran triunfo,  obtenido a través de las muchas acciones, reuniones, foros, entrevistas e iniciativas amplias y movilizadoras de las organizaciones de la CLOC-VC-Chile y los movimientos sociales, que permitieron una amplia comprensión de  parte de la ciudadanía,  mediante el desarrollo de argumentos sólidos y un trabajo de difusión masivo que incluyó a cientos de comunidades campesinas e indígenas, así como  una discusión seria y metódica con una importante cantidad de Senadores.
Desde la CLOC-VC-Chile nos enorgullecemos de haber participado de manera permanente y sin vacilación en este proceso de resistencia social, de haber impulsado procesos de convergencia y movilización a pesar de las incomprensiones y los apoyos prestados al proyecto de ley por otras organizaciones campesinas con las cuales nos vimos confrontadas y confrontados. Nos place  haber contribuido a desarmar el conjunto de mitos que se difundían desde los aparatos de lobbystas de las empresas y  haber sido capaces de romper el cerco  comunicacional y hacernos escuchar, aún cuando nuestra voz  inicialmente fue bloqueada o saboteada en los debates parlamentarios y en el Tribunal Constitucional mientras el empresariado era escuchado ampliamente. Nos sentimos  estimuladas y estimulados de  que nuestros análisis y propuesta hayan contribuido a las luchas contra  a UPOV 91 y contra las  leyes  de semillas de nuestros hermanos de la CLOC y La Vía Campesina  en los países enfrentados a esta ofensiva del capital
Como lo hemos afirmado: de haber sido aprobada, la ley habría convertido en delito prácticas campesinas e indígenas milenarias -como es el seleccionar, cuidar, guardar e intercambiar las semillas-, habría permitido que las empresas se apropiaran de las semillas campesinas, y habría permitido castigos como la destrucción de cultivos y confiscación de cosechas.
Debemos tener presente que el peligro de UPOV 91 no ha terminado. El gobierno se ha comprometido a desarrollar un nuevo proyecto de ley escuchando a los distintos sectores involucrados y afectados. No nos cabe duda de que las empresas harán millonarias campañas de lobby y de desinformación, incluso de cooptación de organizaciones, a través de las cuales esperan seguir difundiendo sus mitos, amenazas y mentiras.
Tenemos  que mantenernos alertas y mantener con aún más fuerza nuestra campaña de información,  continuar con las conversaciones serias y fundamentadas con las organizaciones, los parlamentarios y la ciudadanía,  desarrollando nuestros argumentos de manera aun más clara. Sabemos que la verdad y la justicia están de nuestra parte. Asimismo, esperamos y lucharemos porque la participación de las organizaciones campesinas y de pueblos indígenas en la discusión de una nueva ley  sea efectiva y suficientemente amplia y representativa,  y que cuente con las necesarias garantías de que seremos escuchados.
Son varios las y los Senadores a los cuales agradecemos su disposición a escuchar y a estudiar nuestros argumentos, así como su honradez al expresar sus ideas y establecer compromisos. Agradecemos especialmente a la ex-Senadora Ximena Rincón, por escucharnos y apoyarnos desde el principio.
Triunfamos porque hicimos un enorme trabajo colectivo y socializamos masivamente la nuestra posición. En este proceso, agradecemos y valorizamos el compromiso,  los aportes y  esfuerzos de GRAIN por poner a disposición su elaboración y análisis  participando de manera activa y permanente en la discusión, los debates  y elaboración colectiva de posiciones.
Hacemos un llamado a todas las organizaciones sociales y especialmente a las organizaciones del campo a informarse e involucrarse en los procesos que se desarrollarán a partir de ahora. El derecho campesino e indígena  milenario a cuidar, conservar e intercambiar semillas es base de la soberanía alimentaria de los pueblos y debe ser defendido por todos.

¡LAS SEMILLAS SON UN  PATRIMONIO DE NUESTROS  PUEBLOS  INDÍGENAS Y CAMPESINOS, DE SUS MUJERES -PRINCIPALES GUARDADORAS- Y SON NUESTROS  PUEBLOS QUIENES GENEROSA Y COMPROMETIDAMENTE LAS HEMOS PUESTO AL SERVICIO DE LA HUMANIDAD!
 ¡POR LA SOBERANÍA ALIMENTARIA Y POPULAR, NO A LA PRIVATIZACIÓN DE LAS SEMILLAS, NO A UPOV 91!
 ¡LAS SEMILLAS CAMPESINAS E INDÍGENAS SON GARANTÍA DE LA SOBERANÍA ALIMENTARIA  PARA LOS PUEBLOS!
 ANAMURI  CONAPROCH CONFEDERACION RANQUIL ANMI
CLOC - VÍA CAMPESINA CHILE

jueves, 20 de marzo de 2014

Declaracion Politica de la Cumbre Agraria Etnica y Popular - Colombia

Por convocatoria de la Mesa de Interlocución Agraria - MIA, la Marcha
Patriótica, el Coordinador Nacional Agrario - CNA, el Congreso de los
Pueblos, el Proceso de Comunidades Negras - PCN, la Mesa de Unidad
Agraria - MUA, la Coalición de Movimientos y Organizaciones Sociales
de Colombia - COMOSOC, la Organización Nacional Indígena de Colombia
- ONIC, el Movimiento por la Constituyente Popular - MCP, Federación
Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria, FENSUAGRO, Asociación
nacional de Zonas de Reserva Campesina – ANZORC y Asociación
Campesina Popular- se realizó en la ciudad de Bogotá, del 15 al 17
de marzo, la Cumbra Agraria: campesina, étnica y popular. La Cumbre
reunió a 30 mil personas provenientes de todas las regiones del
país.

La Cumbre es un proceso que ha venido construyéndose a partir de los
paros agrarios e indígenas del 2013, movilizaciones que cobraron la
vida de 19 compañeros, otros 600 resultaron heridos y decenas fueron
detenidos y encarcelados. El gobierno nacional se sentó a concertar
una serie de pliegos y acuerdos en mesas de interlocución y
negociación. La Cumbre nace porque después de esta “rebelión de
las ruanas, los ponchos y bastones” que suscitó el más amplio
respaldo nacional e internacional, el presidente Santos convocó a un
Pacto Agrario con las élites agroindustriales y gremiales del campo,
excluyendo con esto al movimiento agrario de las definiciones y
medidas a adoptar en materia de política agraria nacional.

La Cumbre realizó un balance del incumplimiento del gobierno nacional
ante los compromisos adquiridos, los pliegos y acuerdos firmados;
avanzó en el proceso de unidad del movimiento agrario en Colombia y
desde éste; definió una ruta unificada de la movilización y
mecanismos para una negociación articulada y unitaria. La Cumbre
definió los caminos para enfrentar conjuntamente las nefastas
políticas neoliberales aplicadas por los gobiernos de turno y a
sembrar dignidad, labrar esperanza y cosechar un nuevo país desde las
iniciativas de las organizaciones campesinas, indígenas y
afrodescendientes.
La Cumbre considera que mediante un ejercicio de soberanía, debemos
ser los pueblos y las comunidades quienes ordenemos el territorio,
definamos sus usos y las distintas maneras de habitarlo. Este
ordenamiento territorial popular debe armonizar la conservación del
medio ambiente con el aprovechamiento que de él hagan, las
comunidades agrarias para su pervivencia.
Nuestras propuestas territoriales exigen el respeto de las figuras
colectivas de gobierno propio y la defensa de los territorios de las
comunidades campesinas, indígenas y afrocolombianas.
La reforma agraria integral sigue siendo para nosotros la solución
estructural para los problemas de acceso a la tierra, formalización
de la propiedad y desarrollo rural, con inversión social y políticas
públicas.

En este propósito es preciso detener el modelo extractivista que
concentra la propiedad de la tierra, la entrega a empresas
multinacionales, acaba con la economía campesina y destruye la vida.

La Cumbre propone un modelo económico que garantice la pervivencia de
los pueblos a través del fortalecimiento de las economías
campesinas, indígena, afrodescendientes y de los sectores populares.
La autonomía territorial es un factor determinante en la
construcción de una política económica y de producción de
alimentos soberana. Para tal fin se debe derogar la normatividad que
permite el monopolio transnacional sobre las semillas y el
conocimiento ancestral.

El acceso a la riqueza minero-energética conlleva al respeto por los
bienes de la madre tierra, su explotación debe ser una decisión
consultada a las comunidades y desarrollada como ejercicio de
soberanía nacional.

El plantearnos una alternativa a los cultivos de coca, amapola y
marihuana, nos llama a rechazar el prohibicionismo que admite
tratamientos represivos, las fumigaciones indiscriminadas, la
erradicación forzada y el encarcelamiento de los cultivadores como
solución. Entendemos el reconocimiento de su uso tradicional,
ancestral y los usos alternativos. Proponemos programas de
sustitución autónoma, gradual y concertada, el impulso a los
cultivos alternativos con garantías de comercialización.

Para el pueblo colombiano es imperativo conocer la verdad,
complementarla con mecanismos de justicia y reparación; la memoria
histórica es un aporte importante para avanzar hacia la no
repetición.

Las garantías políticas incluyen la no criminalización y
judicialización de la protesta social, el desmonte del fuero penal
militar. Se debe permitir la participación amplia, efectiva y con
carácter decisorio en las instancias de planeación y definición de
la políticas de producción agropecuaria y de desarrollo rural,
teniendo en cuenta las propuestas construidas por las comunidades de
manera autónoma.

Los pueblos tenemos derecho a la vida digna y a que se nos garanticen
las condiciones materiales necesarias. Se debe apropiar un presupuesto
especial para garantizar la financiación de las iniciativas
territoriales, con mecanismos autónomos de ejecución.

El Estado debe reconocer que muchas de las problemáticas que viven
las ciudades son una consecuencia de la aplicación de modelos
económicos y de despojo en el sector rural.

El impulso a las economías agrarias y populares tiene un soporte
importante en el apoyo que reciba de los grandes centros poblados, es
necesario adelantar pactos entre las grandes capitales y los
municipios que le aportan los alimentos de la canasta familiar.

La solución política al conflicto social y armado sigue siendo un
anhelo de la sociedad en la búsqueda de la paz con justicia social,
por esa razón es fundamental y urgente, que se inicie un proceso de
diálogo con las insurgencias del ELN y el EPL. Respaldamos los
diálogos de La Habana entre el gobierno y las FARC. Resaltamos el
papel que debemos jugar las organizaciones y procesos como movimiento
social con voz propia. Los diálogos regionales son una herramienta
importante para avanzar en la construcción de la agenda social y
política por la paz. La Cumbre Agraria asume el impulso a un gran
movimiento social que trabaje por la paz como condiciones de vida y
exija garantías para la participación de la sociedad.

La Cumbre Agraria logró, por primera vez en la historia de los
movimientos sociales del país, construir un pliego unitario de las
organizaciones campesinas, indígenas y afrocolombianas. El pliego
unitario representa las exigencias políticas, económicas, sociales,
ambientales, culturales y territoriales de comunidades históricamente
marginadas y excluidas, es un llamado de atención al gobierno
nacional sobre la urgencia de atender estructuralmente a un mundo
rural que reclama ser sujeto de derechos. La Cumbre propone también
una mesa única de negociación, un escenario que permita cualificar
el nivel de interlocución, evitar la dilación y dispersión
gubernamental y lograr acuerdos ejecutables en el corto y mediano
plazo. La unidad alcanzada hoy es también la unidad de acción,
contamos ahora con una ruta de movilización social que haga exigibles
y alcanzables los derechos negados. La Cumbre y sus propuestas son una
apuesta definitiva por el logro de la paz. Una paz, que para ser
estable y duradera requiere de ser construida desde abajo, con
nosotros y nosotras, una paz socialmente incluyente, basada en la
verdad, la justicia, la efectiva participación política y la
vigencia plena de los derechos humanos en los campos de Colombia.

La Cumbre es parte transitoria de un proceso constituyente caminado de
la mano de la Minga indígena, los congresos de los pueblos, consejos
territoriales del pueblo, los procesos constituyentes por la paz con
justicia social, los mecanismos de participación directa y la
autonomía que a diario ejercen las comunidades del campo y la ciudad
que reclaman ser reconocidas. El acuerdo político y social que
edifique la paz deberá ser la parte culminante de este proceso
constituyente. La posibilidad de un proceso de asamblea nacional
constituyente está en el horizonte de reflexión de la sociedad
colombiana en su conjunto. Estamos construyendo una ruta propia desde
el movimiento popular para llegar a este momento. El camino hacia la
paz, requiere, mientras tanto, de un decidido y vigoroso movimiento
social por la paz, al cual convocamos a todos los sectores políticos
y sociales del país. La paz incluyente no se construye con
“acuerdos de élites y corbatas” que desconocen a los de poncho, a
los de ruana, a los de azadón y machete, a los sujetos políticos y
sociales del campo y sus propuestas.

Ante el reiterado incumplimiento del gobierno nacional frente a la
palabra y los compromisos adquiridos para levantar el paro agrario del
año pasado, la decisión de la Cumbre Agraria: Campesina, Étnica y
Popular es la de volver al paro nacional agrario, cuya hora cero
dependerá de la respuesta gubernamental. La Cumbre extiende un plazo
al gobierno hasta la primera semana de mayo. A partir de este momento
la Cumbre bajará a los resguardos indígenas y a las veredas de los
territorios afros y campesinos, a las barriadas y organizaciones
sociales de las ciudades, a los sindicatos, a organizar los comités
de paro y a convocar a todos los sectores sociales y populares en
conflicto para acordar una dinámica coordinada en perspectiva de
bloque popular.

Las propuestas del gobierno no son soluciones. El Pacto Agrario es una
repartija más de recursos públicos con fines clientelares y
electoreros. El gobierno nacional tiene la oportunidad histórica de
solucionar la crisis estructural del campo a partir de nuestras
propuestas recogidas en el pliego unitario, creemos en el diálogo
social como la ruta para alcanzar la justicia social y la anhelada paz
estable y duradera para Colombia. Nuestras propuestas están sobre la
mesa, le queda la responsabilidad histórica al gobierno de
atenderlas.

martes, 18 de marzo de 2014

Doble triunfo ciudadano en Chile contra UPOV91 y ley Monsanto

RENACE INFORMA
RED NACIONAL DE ACCION ECOLOGISTA de la Argentina
18 marzo 2014

REENVIAMOS

Doble triunfo ciudadano en Chile:
Ley Monsanto y Convenio UPOV 91 en retirada.
Campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile

          El retiro de la ley Monsanto de privatización de la semilla campesina por el gobierno, significa un doble triunfo ciudadano: Chile continuará sin adherir  al convenio UPOV 91 y las organizaciones opositoras al proyecto trabajaremos por  nuestra propuesta alternativa, que busca fortalecer la producción agroecológica y la agricultura familiar campesina.  El amplio movimiento generado en el campo y la ciudad contra la Ley Monsanto y en defensa de semillas libres de patentes, transgénicos y plaguicidas, forzó a la Presidenta Bachelet y su coalición de gobierno a anunciar el 17 de marzo el retiro de este proyecto,  enviado al parlamento en 2009 por la propia presidenta.

          La iniciativa (Ley de Obtentores Vegetales), combatida  entre otros por la Campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile, RAP-Chile, ANAMURI, y diversas organizaciones y personas,  entregaba a transnacionales como Monsanto, Syngenta, Pioneer/Dupont y Bayer, productoras de semillas híbridas y transgénicas , amplias garantías a costa de los derechos de los campesinos y campesinas y del patrimonio genético del país. Masivas movilizaciones en ciudades y localidades, intercambios de semillas, y un inédito y creativo bombardeo virtual de redes sociales con listas “verdes y rojas” de  parlamentarios; velatones, ferias orgánicas, foros ciudadanos,  e intervenciones   en las sesiones de la comisión de agricultura de ambas cámaras, estuvieron entre las actividades desplegadas.           Agradecemos y valoramos todas y cada una de estas expresiones del amor de nuestra gente por la semilla y por los alimentos sanos.
          La ex senadora Ximena Rincón, actual  ministra secretaria general de gobierno, encabezó en el Senado la oposición a este proyecto de ley. A medida que los ciudadanos comenzamos a ejercer vigilancia sobre la postura de los senadores, una mayoría de legisladores se informó y se unió a quienes  se opusieron tempranamente a la ley, como Rincón y  los senadores José Antonio Gómez, Alejandro Navarro, Jorge Pizarro y Jaime Quintana.  En 2013 Michelle Bachelet, interpelada por Tierra Nueva en Limache y en Temuco por la Red de Semillas Libres del Wallmapu,  reconoció que la iniciativa impactaba negativamente en la soberanía alimentaria y la biodiversidad; y en sus regiones, los  senadores Eugenio Tuma y  Juan Pablo Letelier se manifestaron  contra la Ley Monsanto.

La defensa de la semilla

          Las guardadoras de semillas, productores como BioBio Orgánico, las mujeres campesinas e indígenas, los agricultores biodinámicos, junto a organizaciones socio-ambientales y consumidores interesados en optar por alimentos sanos y seguros, formaron el corazón del movimiento de defensa de la semilla. Partimos  hace seis años en un contexto de generalizada desinformación sobre los riesgos planteados por esta iniciativa,  y sobre el rol monopólico de la transnacional Monsanto que desarrollaba un intenso pero secreto  lobby  por el convenio UPOV 91. Ese convenio no nació al alero de Naciones Unidas, es un convenio ideado por privados, obtentores con respaldo de gobiernos de diversos países del mundo y se actualiza periódicamente para generar mayores ganancias a estas empresas. Hicimos ver que varios de los países que registran sus semillas híbridas en Chile, tales como Nueva Zelanda y Holanda no están adscritos al UPOV 91 y tampoco lo están países que valoran altamente su patrimonio genético como Brasil, Perú y China, por lo que es innecesario firmar la actualización del año 1991 (UPOV 91) de ese convenio.
          En los últimos años  se redescubrió en Chile y en el mundo el valor de la agricultura familiar campesina, y de la agroecología como alternativas reales para enfrentar problemas como el cambio climático, y la necesidad de contar con más y mejores alimentos para la población. Agua, tierra y semillas son componentes esenciales para lograr la soberanía alimentaria, objetivo perseguido por la campaña YNQT en Chile, entendido como el derecho de todos y todas a decidir libremente sobre los alimentos que cultivemos, compremos y cocinemos, tomando en cuenta nuestra cultura tradicional y sin que esto quede en manos de las transnacionales que monopolizan el comercio de la semilla.

Nuestra propuesta de Ley de Semillas

          Una nueva Ley de Semillas que remplace al proyecto que logramos abortar, y que nos permita avanzar hacia la soberanía alimentaria, debe incorporar entre sus contenidos  el establecimiento de  programas de producción y distribución de semillas campesinas  locales, y la no interferencia en  los intercambios de semillas entre comunidades y organizaciones, permitiendo la comercialización de semillas locales y reconociendo el rol y autonomía de las comunidades locales en la recuperación de semillas tradicionales para el campo y los huertos urbanos.
           Nuestras propuestas irán además en el sentido de apoyar la moratoria a los cultivos transgénicos como forma de protección de la biodiversidad y del etiquetado de los alimentos con transgénicos, que consagra el derecho de los consumidores a optar por alimentos sanos. Nos proponemos también lograr eliminar del registro de SAG los plaguicidas altamente peligrosos (PAP) y dañinos para las abejas, y apoyar en cada Región de Chile la creación de ferias locales y poderes de compra de los organismos del Estado, tales como hospitales y escuelas,  para permitir el abastecimiento de la población con alimentos agroecológicos producidos en forma sana y sin agrotóxicos.
Celebramos el retiro de esta Ley uniéndonos a las movilizaciones que se desarrollarán  el sábado 22 de marzo  Día Mundial del Agua en el país, camino a la marcha del 26 de Abril en Santiago, porque para ejercer la soberanía alimentaria  tenemos que recuperar el derecho al agua, la tierra y la semilla.
          Ya atajamos la Ley Monsanto y el Convenio UPOV 91.
          ¡Ahora vamos por la recuperación del agua para ejercer la soberanía alimentaria! 

Yo No Quiero Transgénicos en Chile, Exige vivir sano
Contactos:  Santiago, Lucía Sepúlveda, RAP-Chile  900 23729 
Valparaíso: Joel González, Tierra Nueva  81387117
Región del BioBio:  Guillermo Riveros, BioBio Orgánico  98283257
www.yonoquierotransgenicos.cl                   @YNQTransgenicos 
   

lunes, 17 de marzo de 2014



Un estudio de la FAO señala que 26 países bloquearon importaciones tras encontrar indicios de OMG.

13 de marzo de 2014, Roma – El aumento de la producción de cultivos transgénicos en todo el mundo ha dado lugar a un mayor número de incidentes relacionados con niveles bajos de organismos modificados genéticamente (OMG) detectados en alimentos y piensos comercializados a nivel internacional, según informó hoy la FAO.

Los incidentes han llevado a problemas en el comercio entre países, con bloqueos de envíos de cereales y otros cultivos por parte de los países importadores, que han sido luego destruidos o devueltos al país de origen.

Las trazas de cultivos modificados genéticamente se mezclan con los alimentos y piensos no transgénicos por accidente durante la producción sobre el terreno (por ejemplo, un ensayo de campo de un cultivo transgénico cerca de un campo con un cultivo no transgénico) o durante las fases de elaboración, empaquetado, almacenamiento y transporte.

No existe un acuerdo internacional que defina o cuantifique lo que es "nivel bajo", por lo tanto, la interpretación varía de un país a otro. En muchos países se interpreta como cualquier nivel en el que es posible la detección, es decir niveles muy bajos de trazas, mientras que en otros países se toman decisiones sobre qué nivel es aceptable según cada caso de forma individual.

El cultivo transgénico en cuestión puede tener autorización para el uso comercial o la venta en uno o más países, pero no estar todavía autorizado en un país importador. Por lo tanto, si el país importador detecta el cultivo no autorizado, puede verse legalmente obligado a rechazar el envío.

En 
la primera encuesta de este tipo que se realiza, 75 de los 193 países miembros de la FAO respondieron a preguntas sobre los niveles bajos de cultivos transgénicos en el comercio internacional de alimentos y piensos.

Los resultados de la encuesta serán analizados en una 
consulta técnica organizada por la FAO, que se celebrará en Roma del 20 al 21 de marzo para estudiar el alcance y las pautas de los problemas comerciales causados por los envíos contaminados. La reunión debatirá las cuestiones comerciales relacionadas con los niveles bajos de cultivos transgénicos, pero no va a debatir los pros y los contras de estos cultivos.

La encuesta revela que:
·         Los encuestados señalaron 198 incidentes de niveles bajos de cultivos transgénicos mezclados con cultivos no modificados genéticamente, entre 2002 y 2012; 
·         Se produjo un brusco aumento de casos entre 2009 y 2012, cuando se reportaron 138 de los 198 incidentes;
·         Los envíos con niveles bajos de cultivos transgénicos se originaron principalmente en EEUU, Canadá y China, aunque otros países también realizaron este tipo de envíos de forma accidental;
·         Una vez detectados, la mayoría de los envíos fueron destruidos o devueltos al país exportador;
·         El mayor número de incidentes afectó a la linaza, arroz, maíz y papaya.

"El número de incidentes es reducido en relación a los millones de toneladas de alimentos y piensos comercializados a diario", aseguró Renata Clarke, Oficial de Inocuidad Alimentaria de la FAO a cargo de la encuesta. "Pero ya que las perturbaciones al comercio –añadió- pueden ser muy costosas y dado el incremento de casos, la FAO realizó este estudio y está desarrollando una consulta técnica para tratar de iniciar un diálogo entre los países sobre el tema".

"Nos sorprendimos al ver incidentes en todas las regiones", explicó Clarke. "Parece que cuantas más pruebas y más supervisión se hacen, más incidentes se encuentran".

"Aunque la tecnología para realizar pruebas es ahora más sensible, señalaré que 37 de los 75 países que respondieron tienen poca o ninguna capacidad para detectar los OMG, es decir, que no tienen laboratorios, técnicos ni equipos para hacerlo", según Clarke. " Muchos países han pedido a la FAO que les ayude a mejorar su capacidad para detectar los OMG".

"En la encuesta, los países también nos pidieron ayuda para evaluar si los cultivos transgénicos son seguros para comer y nos gustaría que compartan cualquier hallazgo científico que obtengan sobre el tema", dijo. " Con este fin hemos establecido la Plataforma de Alimentos modificados genéticamente de la FAO, una página web para que los países compartan información sobre evaluaciones de su inocuidad"

La plataforma (en inglés) puede visitarse en 
http://fao.org/gm-platform/

Otras de las conclusiones de la encuesta señalan que:
·         30 países producen cultivos transgénicos, ya sea para investigación o para la producción comercial -o ambas-, y se están desarrollando más cultivos transgénicos
·         17 países no tienen ningún tipo de regulación sobre inocuidad de los alimentos y piensos o medioambiental en relación a los cultivos transgénicos;
·         55 países tienen una política de tolerancia cero para los cultivos transgénicos no autorizados;
·         38 países consideran que las diferentes políticas sobre OMG existentes entre los socios comerciales son un factor de peso que contribuye al riesgo comercial que supone la presencia de niveles bajos de cultivos transgénicos en algunos alimentos comercializados.

En la mayoría de los países, no hay establecidas políticas, legislación o regulaciones de aplicación general sobre los niveles bajos de OMG. Se han utilizado diferentes opciones para establecer estas políticas, incluyendo una política de tolerancia cero, de umbral bajo y la política de actuar según los casos individuales.

Contacto
Peter Lowrey -Oficial de comunicación
Departamento de Agricultura y Protección del Consumidor, FAO
(+39) 06 5705 2762     (+39) 340 699 2258

No va la "Ley Monsanto" en Chile, gobierno y parlamentario acuerdan retirarla

Gobierno acuerda con parlamentarios el retiro de la polémica “Ley Monsanto”

Pablo Ovalle | Agencia UNO
Pablo Ovalle | Agencia UNO

Finalizada la reunión de coordinación legislativa o tercera parte del comité político de los lunes, que reúne a la ministra secretaria general de la Presidencia, Ximena Rincón, con los jefes de bancada y jefes de comité de los parlamentarios de la Nueva Mayoría, se anunció la decisión de retirar el proyecto de Ley de Obtentores Vegetales.
La iniciativa, ingresada durante la anterior administración de Michelle Bachelet, busca aplicar en Chile la adhesión al convenio UPOV 91 que busca proteger los derechos de propiedad intelectual de quienes crean nuevas variedades vegetales para la industria agroalimentaria.
Por esto el senador PPD, Guido Guirardi, anunció en La Moneda que tras el análisis, se determinó que dicha iniciativa se retirará del parlamento, tal como se comprometió su sector político en campaña.
Guirardi sostuvo que en la reunión se habló de la materia, acordándose terminar y retirar del proceso legislativo el proyecto hasta que se profundice la discusión. La Ley Monsanto la calificó como “un atentado a la soberanía nacional y un atentado a la biodiversidad”.
La ministra Ximena Rincón también remarcó ese punto, asegurando que se decidió retirar ese proyecto que apunta a obtentores vegetales del trámite legislativo, para hacer un análisis que recoja todo lo que se ha conocido tanto en Chile como en el extranjero sobre la materia y que resguarde los derechos de las comunidades agrícolas, como también el patrimonio de las semillas en nuestro país.

viernes, 14 de marzo de 2014

Problemas de comercio por contaminación transgénica de alimentos y piensos



Un estudio de la FAO señala que 26 países bloquearon importaciones tras encontrar indicios de OMG.

13 de marzo de 2014, Roma – El aumento de la producción de cultivos transgénicos en todo el mundo ha dado lugar a un mayor número de incidentes relacionados con niveles bajos de organismos modificados genéticamente (OMG) detectados en alimentos y piensos comercializados a nivel internacional, según informó hoy la FAO.

Los incidentes han llevado a problemas en el comercio entre países, con bloqueos de envíos de cereales y otros cultivos por parte de los países importadores, que han sido luego destruidos o devueltos al país de origen.

Las trazas de cultivos modificados genéticamente se mezclan con los alimentos y piensos no transgénicos por accidente durante la producción sobre el terreno (por ejemplo, un ensayo de campo de un cultivo transgénico cerca de un campo con un cultivo no transgénico) o durante las fases de elaboración, empaquetado, almacenamiento y transporte.

No existe un acuerdo internacional que defina o cuantifique lo que es "nivel bajo", por lo tanto, la interpretación varía de un país a otro. En muchos países se interpreta como cualquier nivel en el que es posible la detección, es decir niveles muy bajos de trazas, mientras que en otros países se toman decisiones sobre qué nivel es aceptable según cada caso de forma individual.

El cultivo transgénico en cuestión puede tener autorización para el uso comercial o la venta en uno o más países, pero no estar todavía autorizado en un país importador. Por lo tanto, si el país importador detecta el cultivo no autorizado, puede verse legalmente obligado a rechazar el envío.

En 
la primera encuesta de este tipo que se realiza, 75 de los 193 países miembros de la FAO respondieron a preguntas sobre los niveles bajos de cultivos transgénicos en el comercio internacional de alimentos y piensos.

Los resultados de la encuesta serán analizados en una 
consulta técnica organizada por la FAO, que se celebrará en Roma del 20 al 21 de marzo para estudiar el alcance y las pautas de los problemas comerciales causados por los envíos contaminados. La reunión debatirá las cuestiones comerciales relacionadas con los niveles bajos de cultivos transgénicos, pero no va a debatir los pros y los contras de estos cultivos.

La encuesta revela que:
·         Los encuestados señalaron 198 incidentes de niveles bajos de cultivos transgénicos mezclados con cultivos no modificados genéticamente, entre 2002 y 2012; 
·         Se produjo un brusco aumento de casos entre 2009 y 2012, cuando se reportaron 138 de los 198 incidentes;
·         Los envíos con niveles bajos de cultivos transgénicos se originaron principalmente en EEUU, Canadá y China, aunque otros países también realizaron este tipo de envíos de forma accidental;
·         Una vez detectados, la mayoría de los envíos fueron destruidos o devueltos al país exportador;
·         El mayor número de incidentes afectó a la linaza, arroz, maíz y papaya.

"El número de incidentes es reducido en relación a los millones de toneladas de alimentos y piensos comercializados a diario", aseguró Renata Clarke, Oficial de Inocuidad Alimentaria de la FAO a cargo de la encuesta. "Pero ya que las perturbaciones al comercio –añadió- pueden ser muy costosas y dado el incremento de casos, la FAO realizó este estudio y está desarrollando una consulta técnica para tratar de iniciar un diálogo entre los países sobre el tema".

"Nos sorprendimos al ver incidentes en todas las regiones", explicó Clarke. "Parece que cuantas más pruebas y más supervisión se hacen, más incidentes se encuentran".

"Aunque la tecnología para realizar pruebas es ahora más sensible, señalaré que 37 de los 75 países que respondieron tienen poca o ninguna capacidad para detectar los OMG, es decir, que no tienen laboratorios, técnicos ni equipos para hacerlo", según Clarke. " Muchos países han pedido a la FAO que les ayude a mejorar su capacidad para detectar los OMG".

"En la encuesta, los países también nos pidieron ayuda para evaluar si los cultivos transgénicos son seguros para comer y nos gustaría que compartan cualquier hallazgo científico que obtengan sobre el tema", dijo. " Con este fin hemos establecido la Plataforma de Alimentos modificados genéticamente de la FAO, una página web para que los países compartan información sobre evaluaciones de su inocuidad"

La plataforma (en inglés) puede visitarse en 
http://fao.org/gm-platform/

Otras de las conclusiones de la encuesta señalan que:
·         30 países producen cultivos transgénicos, ya sea para investigación o para la producción comercial -o ambas-, y se están desarrollando más cultivos transgénicos
·         17 países no tienen ningún tipo de regulación sobre inocuidad de los alimentos y piensos o medioambiental en relación a los cultivos transgénicos;
·         55 países tienen una política de tolerancia cero para los cultivos transgénicos no autorizados;
·         38 países consideran que las diferentes políticas sobre OMG existentes entre los socios comerciales son un factor de peso que contribuye al riesgo comercial que supone la presencia de niveles bajos de cultivos transgénicos en algunos alimentos comercializados.

En la mayoría de los países, no hay establecidas políticas, legislación o regulaciones de aplicación general sobre los niveles bajos de OMG. Se han utilizado diferentes opciones para establecer estas políticas, incluyendo una política de tolerancia cero, de umbral bajo y la política de actuar según los casos individuales.

Contacto
Peter Lowrey -Oficial de comunicación
Departamento de Agricultura y Protección del Consumidor, FAO
(+39) 06 5705 2762     (+39) 340 699 2258