Sentencia C-1051/12 Ley aprobatoria de tratado sobre protección de obtentores vegetales - Inexequibilidad por falta de consulta previa

La Corte Constitucional de Colombia acaba de publicar en el sitio web http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2012/C-1051-12.htm la sentencia por medio de la cual declara inexequible la Ley Aprobatoria de Tratado sobre Protección de Obtenciones Vegetales - UPOV 91.
Esta sentencia tiene un valor importante para los procesos sociales que trabajamos por la recuperación, conservación y defensa de las semillas. Asi que queremos a partir de hoy abrir el debate sobre este asunto.

Esta sentencia no resuelve el problema de la privatización de las semillas, ni de la aplicación de normas de certificación y control de siembra de semillas transgénicas en Colombia debido a que la Resolución 970 y la ley 1032 recogen gran parte del espíritu de la UPOV 91.
La UPOV 91 es una bandera de lucha de las empresas transnacionales de semillas que ven la posibilidad de ampliar su dominio sobre las patentes de semillas y de esa manera obtener un mayor lucro. De tal manera que lo que se propone debatir es: el derecho de propiedad de las semillas, el modelo de certificación, las restricciones a la resiembra, la ampliación del periodo de control de sobre la propiedad de las semillas para su comercialización, la definición del concepto de semilla. Y no como garantizar que las empresas tengan más lucro para continuar privatizando.
La campaña Semillas de Identidad se opone a la privatización de la vida y por supuesto a la privatización de las semillas. Las semillas son Propiedad de los Pueblos al Servicio de la Humanidad, son bienes comunes, son bienes de dominio público.
El modelo certificador actual es totalmente excluyente, policivo y autocrático. Se debe construir otro modelo de certificación más formativo en que el productor no certifique por el dinero que esto significa, sino por las ventajas para él y la sociedad. Procesos participativos de certificación adaptados a las condiciones locales de producción de alimentos y de escalas de economía. Procesos de certificación donde el consumidor sea consciente de qué compra, porqué y a quién está beneficiando con su compra.
Los agricultores requieren semillas de buena calidad, pero no son aquellas que imponen las políticas gubernamentales a través de leyes que proponen las empresas. Se requieren semillas adaptadas a las condiciones de ambiente locales de suelos, agua, manejo. Se requieren semillas que correspondan a la cultura alimentaria local.
De que le sirve a una comunidad que la obliguen a sembrar una semilla certificada que fue creada para ambientes que no son los suyos? Esto es lo que ha llevado a la ruina a miles de agricultores de todo el mundo y no las semillas locales, seleccionadas durante cientos de años.
Se requieren instituciones gubernamentales que se preocupen por las semillas locales. El neoliberalismo le dejó esta tarea a las empresas y las más grandes se devoraron a las más pequeñas imponiendo semillas de mala calidad. El ICA ya no cumple una función social, sino policiva, donde se cuidan los intereses de las empresas y no las de los ciudadanos y el país. Quien vela por las semillas locales?
Qué es una semillas de buena calidad? definitivamente no es la que establecen los señores de la UPOV. Para la campaña Semillas de Identidad una semilla de buena calidad es aquella que es adaptada a las condiciones locales, es cultivada sin agroquímicos, se puede reproducir, tiene una base genética amplia, no está contaminada de transgénicos. Ninguna de estas condiciones las cumplen las llamadas semillas "mejoradas".
La comercialización de semillas por parte de los agricultores es un derecho. Y éste derecho es reconocido en tratados internacionales como el Tratado Internacional de Recursos Fitogenéticos. No se pueden ceder y no se puede permitir que este derecho sea monopolizado por las 10 empresas transnacionales de semillas que existen en el mundo. Se propone que el Estado retome el control sobre la producción de semillas. Es cuestión de soberanía nacional, de soberanía y autonomía alimentaria. Se debe fortalecer la producción local de semillas a través de las redes de custodios y guardianes de semillas.
Las comunidades han intercambiado semillas por milenios, sin tener que ver con fronteras, las semillas han viajado por todos los continentes y ahora las leyes nacionales dicen que esto no se puede hacer por sanidad. Sin embargo, las semillas de las empresas si lo pueden hacer. Es absurdo.
La campaña Semillas de Identidad propone el cultivo de semillas con enfoques agroecológicos, biodinámicos, etc. En los modelos agroecológicos no hay plagas, no hay enfermedades, hay desquilibrios a corregir, pero no con el concepto de eliminar o matar. Este si sería el verdadero reto, la verdadera ciencia, lograr mejores cultivos, productos más nutritivos, sin aplicación de agroquímicos, sin la aplicación de recetas.





Comentarios

Entradas populares de este blog

Bio Hackers, la nuevas tendencias que quieren controlar las transnacionales

Conozcamos Nuestras Semillas - La Candia

Semillas Nativas y Criollas Libres de Normas y Leyes