viernes, 29 de abril de 2016

Inundaciones en Argentina son un impacto de los cultivos de soya transgénica

Cosecha soja, siembra inundación

El incremento de los cultivos agrícolas, principalmente de soja, produce un acercamiento de la napa freática a la superficie, reveló una investigación del INTA. Esto explica por qué las inundaciones son cada vez más continuas y graves.
El monte nativo absorbe 300 milímetros de agua por hora. Una pastura convencional (donde hay ganado) 100 milímetros. Y una campo con soja apenas 30 milímetros por hora. Una investigación del INTA explica que el cambio del uso del suelo es un factor fundamental para explicar por qué las inundaciones son cada vez más continuas y graves. “No estamos de acuerdo en que los excesos hídricos se deban a la falta de obras ni al exceso de lluvias, si no más bien a cuestiones asociadas al proceso de minería que sufre la agricultura y a la agriculturización de las últimas dos décadas principalmente”, afirma Nicolás Bertram, investigador del INTA Marcos Juárez (Córdoba). También apunta a las responsabilidades del poder económico del agronegocios.
Misiones sufrió una gran inundación en 2014. A inicios de 2015 fue el turno de Córdoba y Santiago del Estero. El segundo semestre sufrieron el Litoral y Buenos Aires. Este año fue el turno de Santa Fe, Entre Ríos, Chaco, Corrientes, Córdoba y noroeste bonaerense. “Fue un tsumani que vino del cielo”, había dicho en 2015 el entonces gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota. En línea similar, responsabilizando a la naturaleza, argumentaron otros mandatarios.
Nicolás Bertram, ingeniero agrónomo del INTA Marcos Juárez, estudia desde hace diez años los “excesos hídricos”. Su trabajo académico fue titulado “Ascenso de napas en la región pampeana: ¿Incremento de las precipitaciones o cambios en el uso de la tierra?” (firmado junto a Sebastián Chiacchiera). Analizaron las lluvias de los últimos cuarenta años y los cambios en el modelo agropecuario (sojización y expulsión de ganadería), entre otras variables.
“El incremento sostenido del componente freático que se dio en los últimos 40 años en la región pampeana, y que en la actualidad se acerca demasiado a la superficie, conlleva a un alto riesgo no solo en lo que respecta a producciones agrícologanaderas, sino también en sectores urbanos, pudiendo generar en ambas situaciones de inundaciones”, alertaba el trabajo, presentado en el XXV Congreso Nacional del Agua (Conagua 2015) en Paraná.
Bertram explica en lenguaje gráfico: “La napa estaba a diez metros de profundidad y hoy está a menos de un metro. Los suelos están saturados, no pueden absorber más. Es como si antes teníamos una maceta grande y echábamos un balde de agua. Ahora la maceta es diez veces más chica pero echamos el mismo balde de agua”.
La investigación explica que se observaron dos tipos de efectos en el comportamiento de la napa, a corto plazo (asociado a precipitaciones) y largo plazo (relacionados con los cultivos y el consumo que generan). Luego del procesamiento de datos (donde confirmaron que las lluvias se mantuvieron dentro de sus promedios anuales) aseguran: “A partir de datos históricos se puede observar una relación directa entre el incremento de los cultivos agrícolas (de soja principalmente) y el acercamiento de la napa freática a la superficie”.
El trabajo señala que buena parte de la región pampeana la napa freática se encuentra a un metro de profundidad (o menos) y recuerda que diez millones de hectárea pasaron de la actividad ganadera o mixta a la puramente agrícola, con preponderancia de la soja. “Millones de hectáreas de pasturas y pastizales que consumían agua durante los doce meses del año fueron cambiadas por cultivos anuales que, en el mejor de los casos lo hacen durante un tercio o la mitad de ese tiempo, pasando de consumir anualmente 1500-2000 milímetros a 500-800 milímetros”, precisa el trabajo como explicación del ascenso de la napa casi a la superficie.
El trabajo estuvo focalizado en Marcos Juárez, zona de la Pampa Húmeda y núcleo sojero. Bertram asegura que la investigación es extrapolable a toda esa región e incluso a zonas extrapampeanas, como San Luis (donde se generaron nuevos ríos), Santiago del Estero, y regiones del norte de Santa Fe y Buenos Aires (zonas que fueron monitoreadas con freatímetros).
Sobre la actual inundación, que afecta a 40 mil personas (11 mil evacuados), el investigador del INTA señala que “llovió por encima de la media, pero de ninguna manera eso explica la magnitud del desastre; la clave está en el ascenso de la napa y que arrasaron el monte que retenía agua”.
Bertram cuestiona la propuesta de políticos y empresarios. “Ninguna obra va a solucionar las inundaciones”, afirma. Y llama la atención sobre los “responsables” de los anegamientos. “Muchos medios de comunicación cuestionan siempre a los políticos y en parte no está mal, pero esos medios nunca vinculan la inundación con el poder económico del modelo agropecuario, desde los Grobocopatel a Monsanto, Bayer, Cargill, Dow y una lista larga. Quizá porque esas empresas son los anunciantes de esos medios”.
La investigación también cuestiona el modelo. “Pese a este escenario, se continúa en una carrera por lograr mayores y más estables rendimientos de los cultivos agrícolas, en la supuesta búsqueda de alimentar a un mundo que sigue padeciendo hambre, en donde muchas veces no existe el tiempo para pensar para quién y qué se está produciendo”, afirma el trabajo del INTA.
La investigación concluye que “si no se modifican las rotaciones o el uso de la tierra, no sólo se seguirá incrementando el nivel freático, sino también la superficie, con un alto riesgo de anegamiento”. Afirma que se pueden encontrar soluciones (incorporación de pasturas, otros cultivos, mejor manejo de agua), pero debe primar una “mirada amplia”, interdisciplinaria, donde además de los sectores productivos se tenga en cuenta los aspectos ambientales y sociales.
Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-297922-2016-04-27.html

Recuperación de tomates en la Red de Semillas de Aragón - España

Tomates que saben a tomate

La Red de Semillas de Aragón distribuye planteros para recuperar variedades locales casi perdidas.

Cristina Delgado. Zaragoza
Actualizada 29/04/2016 a las 12:12
Diversas variedades de tomates aragoneses.
Diversas variedades de tomates aragoneses.
Los tomates que saben a tomate, esos que muchos tenemos grabados en la memoria como un ideal perdido, existen. Lo saben bien en la Red de Semillas de Aragón, una asociación que pretende recuperar esas variedades locales que han ido desapareciendo de los campos frente a otras más estandarizadas.

La mayoría de los tomates que encontramos en el supermercado crecen bien en todos los terrenos y climas, por eso se ha extendido su uso, aunque a veces su sabor y su textura recuerdan demasiado al poliespán. Pero hay mucho más donde elegir: tomate gordo zaragozano, negro de Aniñón, azuara, cherry gordo, estrellado de untar… y así hasta 43 variedades autóctonas, además de siete de pimientos y tres de berenjenas, que la Red de Semillas de Aragón ha preparado para quienes quieran recuperar en sus huertas todo el sabor de las mejores hortalizas. Para ellos, va a llevarse a cabo un reparto de planteros durante tres jornadas: 29 de abril y 6 y 10 de mayo, de 17.00 a 19.00, en la Torre de Santa Engracia del zaragozano barrio de Movera.

El plantero se vende a 25 céntimos la planta (10 céntimos para los socios de la Red de Semillas de Aragón) y se cobra también una fianza de tres euros por bandeja, que se recuperan al devolverla.

“El objetivo es fomentar el cultivo de estas variedades y conseguir que la gente las conozca y las consuma”, explica Mónica Herrera, presidenta de la Red de Semillas. Son plantas que se han adaptado a su entorno, lo que les da unas mejores características agronómicas y, por tanto, una mayor resistencia a las sequías, al clima o a las condiciones del terreno. “En los viveros comerciales, las semillas se seleccionan en el laboratorio, y son todas muy generales, para que todo el mundo las pueda usar”, señala.

Estas variedades aragonesas, además de estar perfectamente adaptadas al lugar donde crecen, tienen también ventajas para el consumidor. “Son más sabrosas, huelen mejor y aportan una variedad de colores mucho más atractiva a la hora de cocinar”, señala esta ingeniera técnica agrícola.

La Red de Semillas prepara sus planteros entre febrero y marzo, para poder repartirlos en estas fechas. Además de tomates, pimientos y berenjenas cultivan verduras de invierno, con semillas donadas por el Centro de Investigación Agroalimentaria de Aragón (CITA), pero estas de momento no las distribuyen, a la espera de conseguir una mayor variedad.

La asociación aragonesa nació en 2010, tras conocer experiencias de este tipo que se estaban llevando a cabo en toda España. Entonces solo había una organización similar en la Comunidad, en Sobrarbe, pero tras unas jornadas sobre el tema se decidió crear la red autonómica, que ahoracuenta con unos 125 socios en las tres provincias.

Este año, las instalaciones donde se ha llevado a cabo el plantero son del Ayuntamiento de la capital aragonesa, que tiene un proyecto de recuperación de la huerta zaragozana para lograr que se reintroduzcan en los campos 15 variedades autóctonas.

Aun así, la Red de Semillas quiere que sus planteros lleguen a todo Aragón, por lo que ofrece un mail, redsemillasaragon@gmail.com, para quienes no puedan acercarse hasta Zaragoza a recoger los planteros, pero estén interesados en conseguir sus tomates, esos que -prometen los socios de la red- saben como los de antes.
Fuente: http://www.heraldo.es/noticias/aragon/2016/04/27/tomates-que-saben-tomate-845298-300.html


Intercambio de experiencias con Bancos Comunitarios de Semillas Criollas en Nicaragua



“Mujeres productoras retoman la lucha para defender la Agrobiodiversidad en el Municipio de Santa María de Pantasma”
El pasado 15 de abril, la red de bancos comunitarios de semillas criollas y acriolladas de Matagalpa y Jinotega, realizaron un taller de intercambio de experiencias con bancos comunitarios de semillas liderados por mujeres en el municipio de Santa María de Pantasma, Jinotega.
Santa María de Pantasma es considerado el granero de Jinotega, y de Nicaragua, en este municipio se siembra maíz, frijol, café, y arroz, siendo el maíz el rubro más producidos.
En el intercambio de experiencia con más de 20 directivos de bancos comunitarios de semillas criollas de Matagalpa, Ana Elba Lópezexpresó que la cultura productiva en el municipio se basa en el uso de semillas hibridas de maíz y el uso de agroquímicos que contaminan el medio ambiente, encarecen los costos de producción y hacen poco rentable la producción de granos básicos.
Sin embargo, por más de 10 años, La Fundación Mujer y Desarrollo Económico Comunitario, (FUMDEC) organización de carácter feminista que contribuye a que mujeres desde sus potencialidades, se desarrollen como ciudadanas plenas con liderazgo económico, político y social ha venido formando, capacitando y fortalecido a un grupo de más de 500 mujeres campesinas que hoy poseen su propia cooperativa y hacen uso de las semillas criollas y de la producción agroecológica como estrategia para garantizar su seguridad alimentaria y nutricional.
Elba López comento que por muchos años utilizaron las semillas híbridas, pero que hoy gracias al trabajo de FUMDEC y de las organizaciones que apoyan este movimiento nacional están motivadas a rescatar y promover las semillas criollas en el municipio. Las semillas criollas han demostrado su adaptabilidad no solo al clima, sino también al manejo campesino. Son las Unicas que han logrado producir a pesar de las inundaciones y la sequía.
Las mujeres productoras de Pantasma han logrado conformar 19 bancos comunitarios de semillas que abastecen de semillas de calidad a diversas comunidades en el municipio y que hoy forman de los 110 bancos comunitarios que conforman la red de bancos de Matagalpa y Jinotega.
La red de bancos comunitarios de semillas criollas es apoyada desde el 2012 por la Alianza Semillas de Identidad y sus organizaciones socias en Matagalpa y Jinotega: Fundación Denis Ernesto Gonzalez Lopez, ODESAR, PCAC UNAG, la UNAG, FUMDEC y la UNAN Matagalpa y Swissaid.
Durante el encuentro los y las productoras intercambiaron conocimientos sobre la administración y funcionamiento de los bancos, la producción de semillas de calidad, el almacenamiento y el curado agroecológico de semillas y la importancia de los bancos de semillas como centro de resguardo de la agrobiodiversidad, la cultura campesina y la seguridad alimentaria.

Fuente: https://www.facebook.com/campanasemillas.identidad?fref=nf


miércoles, 27 de abril de 2016

Esperemos que Al Gore Tenga Razón: "Los años de Monsanto pueden estar llegando a su fin"


Julie Matovu fue parte de la delegación de la agricultura ecológica que nos acompañó a las conversaciones sobre el clima en París. Uno de los aspectos más destacados fue la oportunidad de asistir a un evento paralelo con la 45ª EE.UU. vicepresidente Al Gore, un defensor del medio ambiente y comprometida, ya que descubrimos, un agricultor orgánico. Julie le preguntó cómo los agricultores pueden continuar teniendo acceso a las semillas en toda su biodiversidad cuando se enfrentan a las compañías corporativas patentar la vida, sabiendo que aquel que controla las semillas, controla la comida. Vea el vídeo para ver lo que él dijo.
Al Gore respondió contando la historia de Jonas Salk, descubridor de la vacuna contra la polio. A pesar de que podría tener millones hechas, que optó por no patentarlo. Se cree que hay un movimiento hacia la agricultura orgánica y es la conversión de su propia granja de una granja orgánica. Concluyó diciendo que él piensa que los "Años de Monsanto" puede estar llegando a su fin.
(traducción de google).

Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=dfKl_dm9iC8

Mensaje original en ingles:
Julie Matovu was part of the organic farming delegation that accompanied us to the climate talks in Paris.  One of the highlights was the chance to attend a side event with 45th U.S. Vice President Al Gore, a committed environmental campaigner and, as we found out, an organic farmer. Julie was one of the few chosen to ask him a question. 
 

Julie asked him how farmers could continue to access seed in its full biodiversity when faced with corporate companies patenting life and knowing that he who controls the seed, controls the food.
 
Al Gore responded by telling the story of Jonas Salk, who discovered a vaccine for polio. Although he could have made millions, he chose not to patent it. He believes there is a movement toward organic agriculture and is converting his own farm to an organic farm. He concluded by saying he thinks the  "Monsanto Years" may be coming to an end. Watch the video to learn more. 


This was a great moment for our delegation!

Julie highlighted to a global audience, at one of the most important events in recent times, the challenges that farmers are facing. We were also pleased to learn that Al Gore is an organic farmer and hope he will persuade many more to make the transition. 

We need your support to continue ensuring that the voices of organic farmers are heard around the world.

Join us in cultivating change by becoming a member or making a donation. 

Best regards, 

Denise Godinho
Membership & Communications Manager

sábado, 23 de abril de 2016

Organizaciones piden retirar autorización del maíz transgénico MON810 en España

Piden la retirada de la autorización del maíz 

transgénico MON810

Varias organizaciones españolas, alemanas y británicas, entre las que se encuentra Ecologistas en Acción, han instado a la Comisión Europea a que retire la autorización del maíz transgénico MON810 cultivado en el Estado español. En su escrito, las organizaciones alertan de que el teosinte, antepasado silvestre del maíz, está invadiendo zonas agrícolas extensas en varias regiones españolas donde se cultiva este maíz transgénico insecticida. Dado que el teosinte y el maíz pueden cruzarse, los transgenes procedentes del MON810 podrían pasar a las poblaciones silvestres de teosinte y dispersarse de forma incontrolable por el medio
“Hemos solicitado a la Comisión Europea y al Gobierno español que paralicen el cultivo del MON810. De no ser así, los transgenes pueden pasar al teosinte, haciendo que produzca la toxina Bt. Esto dotaría a esta especie invasora de una ventaja competitiva que podría favorecer su dispersión y permitiría la propagación incontrolada del transgén. Esta posibilidad entraña graves riesgos para los agricultores y para el medio ambiente”, informa María Carrascosa, de la Red de Semillas “Resembrando e Intercambiando”.
Normalmente, el teosinte no se da en Europa, sino en México, centro de origen del maíz y de su pariente silvestre. No está claro cómo se ha introducido este teosinte en España, donde se está convirtiendo en una maleza invasiva, con las consiguientes implicaciones económicas para los productores de maíz. El maíz transgénico MON810 es producido por la empresa estadounidense Monsanto, y se cultiva en España en una superficie de más de 100.000 hectáreas.
Gabriela Vázquez, portavoz de Ecologistas en Acción, denuncia que “el Ministerio de Agricultura y la Comisión Europea conocen la existencia del teosinte pero no han tomado ninguna medida. Esta situación es insostenible”.
Los productores de plantas transgénicas a los que se han concedido autorizaciones de cultivo en la UE están obligados por ley a hacer un seguimiento de sus riesgos y presentar informes anuales en este sentido. La información sobre el teosinte debería haberse incluido en estos informes, puesto que es una posible amenaza para los agricultores y para el medio ambiente. Sin embargo, como han revelado los documentos oficiales publicados por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA por sus siglas en inglés) en abril de 2016, ni Monsanto ni la EFSA mencionan en ningún momento la dispersión del teosinte en España y sus posibles implicaciones. Las organizaciones firmantes consideran esta omisión inaceptable, especialmente teniendo en cuenta que ya habían informado de este problema a la Comisión Europea y a la Ministra en funciones de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente en febrero de 2016.
“El cultivo del MON810 ha sido permitido hasta la fecha porque en Europa no existían parientes silvestres del maíz que pudieran cruzarse con él y propagar sus transgenes. Pero esta situación ha cambiado ahora completamente”, añade Christoph Then, de Testbiotech.
En la carta conjunta, Amigos de la Tierra, Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos COAG, Ecologistas en Acción, Plataforma Andalucía Libre de Transgénicos, Red de Semillas “Resembrando e Intercambiando”, GeneWatch UK y Testbiotech (Alemania) solicitan a la Comisión Europea que:
  • Rechace la opinión formulada por la EFSA.
  • Tome medidas para detener el cultivo de MON810 en España,
  • Retire la autorización de cultivo del maíz MON810 en la UE, dado que la empresa responsable ha eludido reiteradamente su obligación de aportar información sobre la infestación por teosinte en España y los riesgos que ello supone para los agricultores y el medio ambiente.

Guardianes de Semillas en Ciudad de México

Limbo: guardianes de semillas en la ciudad

Al resguardar las semillas se conservan pedacitos de historia y de contexto, pero también se pueden prever crisis alimentarias de forma comunitaria.


Puedes cultivar en tu azotea. (Imágenes: Cortesía)Puedes cultivar en tu azotea. (Imágenes: Cortesía)


“Todo se metamorfoseaba, regresando a la condición primera.
El barro volvió al barro, dejando un yermo en lugar de la casa.”
Viaje a la semilla de Alejo Carpentier
México es un país megabiodiverso y multicultural. No es casualidad que sea el centro de origen y domesticación y diversificación genética del 15.4% de todas las especies del sistema alimentario mundial, explica el doctor en etnología Eckart Boege en su artículo “Centros de origen, pueblos indígenas y diversificación del maíz” en la revista Ciencias (núm. 92) de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Los pueblos indígenas y comunidades campesinas de nuestro país son zonas que alojan tesoros inimaginables. Frijoles, maíces, quelites, hierbas, jitomates y más especies ayudan a la alimentación sostenible, al uso ritual y medicinal, así como a la conservación cultural de esos pueblos y sus alrededores.
2-okDe ahí la importancia de la valoración y la conservación de las semillas, y lo fundamental que resultan los bancos que las resguardan e investigan, como el Banco Nacional de Germoplasma Vegetal (Bangev) de la Universidad Autónoma Chapingo, con diferentes investigadores y expertos que trabajan en conjunto con diferentes estados. La idea es evitar que se pierdan las especies nativas a causa de la industrialización, el cambio climático y otros factores que afectan los cultivos.
Otro ejemplo loable relacionado con el tema fue el del Semillatón, comandado por los expertos en la milpa Edelmira Linares y Robert Bye, quienes ayudaron en momentos críticos del 2010, pues podían acabarse algunas variedades de la Sierra Tarahumara a causa de la sequía.
Gracias a su trabajo y el de muchas otras personas y organismos se multiplicaron –durante dos años y en diferentes momentos– maíces como el pepitilla (un maíz ritual), el cristalino blanco, el azul, el amarillo, el rojo y el apachito.
3-ok¿Y qué pasa en las ciudades? Si bien ha aumentado el interés por los huertos urbanos y las reflexiones sobre algunos sistemas de cultivo locales como las chinampas, muchas personas aún no saben de dónde vienen los alimentos y están desconectadas del tema agroalimentario y sus productores.
Adriana David Ortiz Monasterio es arquitecta y su proyecto Limbo Semillas es una instalación pública de almacenamiento de semillas para las zonas conurbadas de México que busca generar conciencia sobre la crisis alimentaria que vivimos y crear una red de conservadores.
Ella ha vivido muy de cerca la pasión y la lucha de su madre, Guadalupe, con su fundación Canasta de Semillas, AC, desde 2007, lo cual la inspiró para esta iniciativa.
4-okLimbo funciona con tres elementos principales: jardines de semillas, guardianes y consumidores. Los guardianes resguardan las especies y dejan registro en uno de los módulos de la instalación, y los consumidores solicitan lo derivado del cultivo. El primer prototipo de jardín público en la Ciudad de México se localiza en el Museo Tamayo desde el 2015 y se construyó en el marco del Design Week México 2015.
En 2016 se dio el banderazo de salida a lo que los miembros de Limbo llaman Temporada de semillas, con una cena que sirvieron en ese recinto Atzin Santos, del restaurante Atalaya, y Fernado Martínez Zavala, del restaurante Yuban.
Adriana contó que recibirá a todos aquellos que quieran ser guardianes durante los sábados y domingos de abril, de 11:00 a 15:00 horas, en el jardín del Museo Tamayo, junto a la cafetería de Rosetta.
Si deseas participar deberás llevar una planta de sol y un donativo de 250 pesos. A cambio recibirás un contenedor con una serie de semillas a resguardar. Y también puedes cultivar y tener en tu azotea estas variedades para ser aún más activo en este proyecto.
Las cajas en que son guardadas las semillas son elaboradas con barro, otro material importantísimo desde las civilizaciones antiguas y que resiste muy bien el calor y el frío. Cada una está tatuada con la información necesaria para el cultivo y la conservación de las especies.
En Limbo poseen 33 variedades de semillas y 15 especies, y podrás elegir la combinación que más te guste:
Milpa: Maíz (rojo, azul y blanco), calabaza (redonda, larga, enredadera, dulce y zucchini) y frijol (ejotero).
Italiana: Jitomate (cereza, saladet y bola), albahaca (fina y grande) y cebolla (cambray, blanca y roja).
Líbano: Caléndula, berenjena y menta.
Salsa verde: Tomate verde, cilantro y rábano (champion, bola chica y largo).
Rusa: Zanahoria, chícharo y lechuga (great lakes, orejona, italiana, frisée, baby sucrin y roja).
Al conocer la semilla de caléndula se nota su parecido con un embrión humano. Al ver la de la menta, uno piensa en que si bien es casi impercebtible su tamaño, la grandeza de su aroma y sabor no se olvidan. Así, observando, uno comienza a entender la poética y el valor de los regalos que nos da la madre tierra.
Las semillas son el origen y el punto de partida. Las plantas y los humanos venimos de una de ellas, germinamos si todo el contexto es idóneo. Al resguardarlas se conservan pedacitos de historia y de contexto, pero también se pueden prever crisis de forma comunitaria.
Limbo Semillas
Correo: hola@limbosemillas.com
Facebook – Twitter – página web
Tel. (55) 5207 8416
Fuente: http://www.forbes.com.mx/limbo-guardianes-semillas-la-ciudad/

jueves, 21 de abril de 2016

La defensa de las semillas en América Latina: perspectivas y retos


Javier Carrera

ALAI AMLATINA, 20/04/2016.-  En 1999, la FAO anunció en uno de sus documentos[i] que la humanidad había perdido, a lo largo del siglo veinte, el 75% de sus recursos fitogenéticos.  Es decir, las semillas que heredamos de nuestros ancestros.

La semilla agrícola es siempre el resultado de largos procesos de adaptación.  Tomemos el caso del maíz: la necesidad y el gusto hizo que, hace unos diez mil años, campesinos en México le pusieran esperanza a una hierba silvestre que crecía en la zona, el teosinte.  Se trataba de una mata con varios tallos, al final de los cuales hay una hilera de granos pequeños, cada grano cubierto por su camisa o cáscara, de forma similar al trigo o la avena.  A veces ocurre una mutación que cubre toda la espiga con una sola camisa, facilitando la extracción del grano.  Aquellos campesinos empezaron a sembrar solo las semillas de plantas que habían presentado esa mutación; con el tiempo fueron seleccionando granos cada vez más grandes, descubrieron una nueva mutación que duplicaba las hileras a dos, y después otra que la duplicaba nuevamente a cuatro, luego a ocho y más.  Al cabo de mucho tiempo, estas mutaciones se hicieron estables.  Había nacido una nueva especie: el maíz.

En cada pequeño valle, los agricultores adaptaron la planta a las condiciones locales de suelo, clima, plagas; un proceso que puede tomar algunos años o varias décadas.  De esta manera fueron surgiendo nuevos tipos de maíz.  Al arribo de los europeos, existían en las Américas miles de variedades, adaptadas a las más diversas condiciones geográficas.

Procesos similares se dieron en la creación de todas las especies y variedades que heredamos: manzanas en Kazajstán; cítricos y arroz en el Sudeste Asiático; café en Etiopía; trigo, cebada y avena en Mesopotamia; col en Europa; vid y olivos en el Mediterráneo, etc.  Una impresionante diversidad agrícola, fruto de la labor de millones de pequeños agricultores a lo largo de miles de años.

En los últimos siglos, la ciencia moderna no ha sido capaz de añadir ni una sola especie nueva a la canasta mundial.  Esto se debe principalmente a que la evolución de los cultivos se basa en una lotería extrema: la siguiente mutación genética útil puede aparecer en una planta entre millones.  Por ello, ninguna institución, ningún equipo de científicos, ningún presupuesto estatal o privado puede reemplazar la labor de millones de campesinos seleccionando continuamente, cada año.

Además, la evolución de las plantas de cultivo debe darse en condiciones naturales, en el campo, y no en las condiciones artificiales existentes en los laboratorios y campos de prueba de los institutos.  Y debe darse también en un contexto social, al seno de una sociedad que está recreando continuamente su cultura alimentaria en base a las condiciones locales, buscando siempre un equilibrio entre calidad y eficiencia en la producción.

Agricultura industrial

Ésta era precisamente la situación a nivel mundial hasta el despegue de la agricultura industrial en la década de los sesentas del siglo pasado.  En pocos años, millones de campesinos dejaron de seleccionar y guardar sus semillas.  La calidad de los cultivos, que dependía del manejo campesino de semillas y suelos, pasó a depender de semillas híbridas y agrotóxicos.

Cuando en una región los campesinos abandonan sus semillas a favor de los híbridos, ya no hay vuelta atrás: la erosión genética acaba en pocos años con las variedades adaptadas localmente, reduciendo peligrosamente la capacidad de crear nuevas variedades resistentes y productivas, generando una total dependencia hacia las semillas controladas por la industria y su paquete de agrotóxicos.

A finales del siglo veinte, varias empresas que se estaban aprovechando de esta situación iniciaron un proceso de monopolización del sector, y lanzaron una nueva etapa del proceso con la introducción de los cultivos transgénicos.  Sus nombres son conocidos: Monsanto, Syngenta, Bayer, Novartis, Dupont, Seminis.  Su dominio del mercado de semillas está consolidado, lo que representa un enorme riesgo para la humanidad en general: en tiempos de cambio climático y de cara a una escasez de petróleo, la erosión genética, la incapacidad de crear nuevas variedades adaptadas localmente y la dependencia de semillas que no funcionan sin el aporte de los combustibles fósiles serán factores importantes en la pérdida de productividad, hambre y pobreza en las próximas décadas.  Las semillas son un factor esencial tanto para el bienestar como para la supervivencia de las generaciones futuras.

Actualmente las amenazas más graves a la agrobiodiversidad son:

1. Contaminación genética: La introducción masiva de cultivos genéticamente modificados está afectando irremediablemente la riqueza genética local en varios países de América Latina.  El continente está participando a su pesar en un experimento a gran escala; en realidad no sabemos cuáles serán las consecuencias a largo plazo de la contaminación genética en los cultivos.  Sin embargo, la afectación social, económica, ecológica y en términos de soberanía alimentaria y erosión genética ya es incalculable.

2. Erosión genética con soporte legal: La mayoría de los países que firmaron el tratado internacional UPOV 91, e incluso aquellos que no lo hicieron, se encuentran en distintas etapas de la implementación de leyes que regulan la producción y circulación de semillas dentro de sus territorios.  Estas leyes son prácticamente fotocopias, persiguen los mismos fines con herramientas similares.  Con el pretexto de proteger a las semillas de enfermedades y elevar la calidad de los cultivos –ambas pretensiones que no tienen justificación científica– se crean sistemas nacionales de control, que permiten solamente la circulación de semilla certificada y que conste en un catálogo nacional.  Francia, uno de los primeros países en implementar con fuerza estas regulaciones, es un ejemplo de sus consecuencias: cerca del 100% de las semillas registradas en su catálogo nacional son híbridos industriales; las grandes empresas no cumplen con las regulaciones pero éstas se aplican con fuerza a las asociaciones que producen semilla libre y ancestral, generando costosos procesos judiciales que los pequeños productores no pueden sostener.  Otro ejemplo es Colombia, donde la policía ha incautado camiones que viajaban sin permisos especiales llevando productos que podrían servir de semilla, como arroz en grano entero; ha multado a los transportistas y ha enterrado el grano en basureros municipales.

3. Erosión genética resultante de la globalización alimentaria.  Probablemente la causa más importante es el desconocimiento por parte de la población, que ha adoptado una dieta globalizada donde incluso las hortalizas orgánicas siguen el modelo europeo/norteamericano y compiten con los productos locales.

Desafíos agroecológicos

Pero es quizá aquí donde reside la esperanza.  América Latina está viviendo una revalorización de sus cocinas tradicionales, por motivos que incluyen, por un lado, la gastronomía turística, y por otro, una toma de conciencia por parte de la población de que las dietas nacionales son las más adecuadas para su salud.  La agroecología sigue expandiéndose por el continente y sin duda cobrará más fuerza.  Esto crea condiciones ideales para impulsar el consumo de cultivos ancestrales en cada país, y a partir de ello rescatar las semillas heredadas, libres y locales.

El éxito de esta estrategia dependerá de la capacidad de articulación y sostenimiento económico de los actores que impulsan la agrobiodiversidad en esta etapa inicial.  América Latina tiene una tradición de varias décadas de lucha social y política en el tema, de la mano de varias organizaciones a nivel nacional y continental.  Gracias a su trabajo, las semillas se han posicionado como un tema importante y que genera reacciones muy positivas en la opinión pública.  Pero esta labor, si bien ha frenado la expansión del monopolio fitogenético en varios frentes, no ha logrado asegurar un autoabastecimiento de semillas a nivel local, con lo que la erosión genética continúa.  Ése es el reto que ahora tratan de enfrentar las redes de guardianes y custodios de semillas, que existen o se están formando en cada país del continente.  Son grupos de ciudadanos, productores y productoras de semillas que se están organizando para afrontar juntos los retos de la producción orgánica de semillas en las difíciles condiciones actuales.

En Europa varias asociaciones de este estilo, consolidadas, han logrado subsistir e incluso dar exitosas batallas legales a las corporaciones y sus aliados estatales.  En Estados Unidos, pese a las regulaciones, existe un auténtico florecimiento de redes, microempresas familiares y asociaciones que están logrando enormes éxitos no solo en el rescate de la agrobiodiversidad, sino en la creación de nuevas variedades de cultivo.

La situación en América Latina es crítica.  Hay casos esperanzadores, como el de la empresa campesina Bionatur en el sur del Brasil; pero en general hay una falta de estrategias autónomas, autosostenibles, en el rescate y promoción de semillas.

Es en este contexto que trabajan las redes mencionadas.  Aquellas agrupadas en la naciente Red Semillas de Libertad tienen éxitos impresionantes y mucha experiencia por compartir: la campaña Sin Maíz no hay País en México, los procesos de comercialización de semilla campesina en Guatemala, la declaración del 70% de municipios libres de transgénicos en Costa Rica, las más de 3.000 variedades de semillas preservadas por la Red de Guardianes de Semillas en Ecuador y Colombia, el rescate del Festival Huatunakuy en Perú o la creación de la Cooperativa de productores Semilla Austral en Chile son algunos ejemplos. Responsables de una de las mayores diversidades agrícolas del mundo, sin apoyo económico, con pocos conocimientos de cómo lograr que sus emprendimientos sean sostenibles, y con leyes a menudo contrarias a su labor, las guardianas y los custodios de semillas trabajan cada día para llevar semillas libres, orgánicas y de herencia ancestral a la población.

- Javier Carrera, Red de Guardianes de Semillas, Ecuador.

Artículo publicado en la edición de abril 2016 de la revista América Latina en Movimiento (No. 512) de ALAI, titulada “Por los caminos de la soberanía alimentaria”.  http://www.alainet.org/es/revistas/512



[i] FAO (1999) Women: users, preservers and managers of agrobiodiversity. Roma, FAO.

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