miércoles, 20 de noviembre de 2013

Mercado Agroecológico del Otún, La Florida, Risaralda


Municipalidad de Parrita en Costa Rica se declara Libre de Transgénicos

80% de los cantones libres de transgénicos en Costa Rica
Parrita es el Cantón 65 

La Municipalidad de Parrita aprobó unánimemente la declaratoria contra la siembra de cultivos transgénicos en su territorio desde este 7 noviembre (ratificado este 18 de noviembre). Con esta nueva declaratoria, se alcanza el 80 % de todos los cantones del país que se manifiestan en contra de los transgénicos (ver acuerdo enhttp://bloqueverde.com/transgenicos/parrita.pdf).

Solo faltarían solo 16 municipios para completar la totalidad de cantones del país. Los cantones faltantes serían: Alajuelita, Bagaces, Cañas, Carrillo, Cartago, Golfito, Jiménez, Los Chiles, Curridabat, Miramar, Orotina, Pococí, San Mateo, Sarapiquí, Siquirres y Turrubares. De manera que falta solamente el 20% de los cantones del país para que se manifiesten en contra de los cultivos transgénicos (Ver lista completa en: http://bloqueverde.com/transgenicos/lista.pdf)

En los últimos año los municipios declarados libres de transgénicos pasaron de 8 (2005-2012) a 65 en total. Cada una de estas declaraciones ha implicado movilizaciones, conversatorios, talleres o reuniones con personas organizadas en las comunidades. Esto ha sido posible gracias al trabajo de una gran red de personas, organizaciones y de comunidades en todo el territorio nacional, que se activó por la defensa del maíz criollo, pero ha logrado generar un debate más amplio sobre los transgénicos, mismo que resulta inédito en nuestra sociedad.

En Cartago se dio nuevamente una nueva sesión sobre el tema, la municipalidad brumosa tiene varios meses realizando debates, expositores a favor y encontrar. El Consejo Municipal se apresta a votar o no la prohibición con una fuerte presión de los pro-transgénicos de la Escuela de Biotecnología de la Instituto Tecnológico.

Están pendiente debates, sesiones extraordinarias, comparecencias, explosiones y conversatorios en las Municipalidades restantes. El día mundial (16 oct) de la alimentación fue aprovechado por un grupo de ecologistas y ciudadanos para presentar en la Asamblea Legislativa, junto a diputados del Acción Ciudadana y Frente Amplio, un proyecto de ley que fomenta la agricultura orgánica y establece una moratoria a los cultivos de transgénicos en todo el país.

El proyecto de ley 18.941 declara de interés público y nacional el fomento de prácticas agroecológicas. Asimismo, la iniciativa plantea la prohibición de la liberación de cultivos transgénicos en el territorio nacional, no restringiendo con ello la investigación científica en ambientes confinados.

Proyecto disponible en http://feconcr.org/doc/Trasgenicos/proyectoleymoratoriatransg.pdf

Posición por la defensa de las Semillas - Colombia 2013

Red de Semillas Libres de Colombia
Documento de posición por la defensa de las semillas

Colombia es uno de los países del mundo con mayor agrobiodiversidad, expresada por miles de variedades nativas y criollas que están en las manos de millones de agricultores de las comunidades indígenas, afrocolombianas y campesinas. Las semillas son “Patrimonio de los pueblos, al servicio de la humanidad” y han sido el fundamento para su soberanía y autonomía alimentaria; por lo cual deben continuar en manos de los agricultores.

En Bogotá los días 2 y 3 de octubre de 2013 reunidas 80 organizaciones indígenas, afrocolombianas, campesinas y sociales de diferentes regiones del país realizamos el primer Encuentro Nacional de la Red de Semillas Libres de Colombia, donde planteamos y acordamos construir estrategias y acciones para la defensa de las semillas. En este contexto se inscriben los siguientes puntos de posición que consideramos fundamentales para las comunidades y que deben incluirse en las políticas gubernamentales sobre semillas:

1.    Todas las normas de semillas que operan en Colombia, se sustentan en el Convenio internacional de la Unión para la Protección de Obtentores Vegetales (UPOV), aprobado mediante la Decisión 345 de 1993 de la Comunidad Andina de Naciones, que protege los Derechos de los Obtentores Vegetales (DOV). Posteriormente la ley 1032 de 2006, en el artículo 4, penaliza la usurpación de los (DOV); y en 2010 el ICA expidió la Resolución 970, que controla la producción, uso y comercialización de semillas. Finalmente en 2012 se aprobó la ley 1518 que implementa el Convenio UPOV 91, norma que fue derogada recientemente por la Corte Constitucional. Estas normas violan los derechos sobre el patrimonio genético de la nación, los derechos colectivos de los pueblos para el libre uso, producción y comercialización de las semillas y criminalizan el  uso de las semillas por los agricultores y han sido proferidas sin realizar consulta previa libre e informada con poblaciones étnicas y campesinas.

2.    No aceptamos ninguna norma de propiedad intelectual aplicada sobre las semillas (patentes y derechos de obtentores vegetales), puesto que permiten su privatización y el control corporativo, mediante el monopolio de los mercados. Las normas de semillas y sus modificaciones en los últimos años en Colombia, responden a presiones desde los países industrializados para que adecuen las leyes nacionales a las normas de propiedad intelectual y al control que ejercen las empresas semilleras. Es así como normas de semillas fueron aprobadas en el marco de los Tratados de Libre Comercio, lo que conlleva a que solo se beneficien las grandes transnacionales semilleras y no a los pequeños agricultores.

3.    Exigimos la derogatoria de la resolución 970 y rechazamos cualquier norma que pretenda sustituirla. La 970 fue expedida con el argumento de lograr la sanidad y calidad de las semillas, pero en realidad, lo que permite es entregar el control monopólico de las semillas a las empresas y volver obligatorio el uso y la comercialización de semillas certificadas y registradas, como también criminaliza y prohíbe la producción y comercialización de semillas criollas. En el borrador de la  nueva norma el ICA pretende incluir un párrafo adicional que dice; Se excluye del ámbito de aplicación de la presente resolución, aquellas semillas de variedades locales, cuyo fin no sea la comercialización”. Este cambio en la norma lo que pretende es controlar y prohibir que las semillas criollas puedan ser usadas, intercambiadas o comercializadas por los agricultores, y que estas se mantengan confinadas en las parcelas de los agricultores y no puedan ser entregadas a terceros o comercializadas. Asimismo es inaceptable la forma como el ICA pretende realizar la consulta para proyectos sobre semillas que afecten a estas comunidades, que definió hacerla a través de internet.

4.    Rechazamos los decomisos de semillas y judicializaciones a agricultores que el ICA está realizando en diferentes regiones del país. Entre 2010 y 2012 se decomisó más de 4.167.225 kilogramos de semillas, de acuerdo con información oficial del ICA. Consideramos ilegales estos decomisos, porque se está violando los derechos de los agricultores. En la resolución 970 del ICA, se establece que el agricultor sólo podrá reservar de su cosecha semillas de las empresas, por una sola vez, en parcelas de máximo cinco hectáreas y no puede entregarla a terceros bajo ningún título; además debe demostrar que en su último cultivo sólo ha usado semilla legal certificada. Esta determinación es inaceptable y va en contravía de los “Derechos del Agricultor”, consagrado en el Tratado Internacional de Recursos Fitogenéticos (TIRFAA), de la FAO que señala: “Nada de lo que se dice en este artículo se interpretará en el sentido de limitar cualquier derecho que tengan los agricultores a conservar, utilizar, intercambiar y vender material de siembra o propagación conservado en las fincas, con arreglo a la legislación nacional y según proceda” (Art. 9, inciso 9.3)

5.    Rechazamos los cultivos y alimentos transgénicos que el Gobierno Nacional ha autorizado para la siembra y el consumo en el país y exigimos que se revoquen las autorizaciones para todos estos organismos transgénicos. Existen suficientes evidencias científicas en el mundo que muestran los impactos ambientales, socioeconómicos y sobre la soberanía alimentaria de los pueblos, la salud humana y animal. Así mismo rechazamos la contaminación genética que generan los cultivos transgénicos sobre las semillas criollas. Es evidente el fracaso del algodón transgénico en el país, puesto que los agricultores de Córdoba y Tolima han tenido millonarias pérdidas por las pésimas semillas de algodón transgénico que les han vendido las empresas multinacionales.

6.    Exigimos que no se obligue a los agricultores la utilización de semillas certificadas y registradas en los programas y proyectos gubernamentales de fomento agrícola y como requisito para acceder a los créditos financieros.

7.    Exigimos que el gobierno ejerza un fuerte control sobre las empresas transnacionales que se apropian de las semillas certificadas y patentadas, que monopolizan el mercado, la disponibilidad de semillas e imponen precios especulativos, como en los casos de semillas de algodón, arroz y papa. Igualmente deben realizarse estrictos controles de la calidad y sanidad de las semillas de las empresas, para que no afecten las semillas y la agricultura campesina.

8.    Exigimos que las políticas públicas sobre semillas se aborden integralmente y  se orienten a favorecer los sistemas vivos de semillas, su libre circulación, uso, manejo y cuidado bajo el control de los pueblos y comunidades, promoviendo la agroecología y la investigación participativa para el desarrollo de semillas de buena calidad, acordes con sus necesidades y condiciones ambientales, culturales y socioeconómicas.



9.    Las comunidades indígenas, afro y campesinas de Colombia nos comprometemos a conservar, proteger y compartir nuestras semillas; esta es la mejor forma de resistir contra el despojo y la mejor forma de preservar la biodiversidad. Continuaremos trabajando dentro de nuestros propios sistemas de propagación de semillas. Las semillas en manos de las y los agricultores son un elemento fundamental para que las poblaciones rurales y urbanas garanticemos nuestra soberanía y autonomía alimentaria ante la crisis climática actual. Es por ello que como Red de Semillas Libres de Colombia y de América estamos guardando, intercambiando las semillas, no solo para nosotros, sino como patrimonio de los pueblos al servicio de la humanidad.

Por cada semilla que nos decomisen, haremos que estas germinen y florezcan de nuevo, se multipliquen, se esparzan y caminen libremente con los agricultores por los campos de Colombia.


Organizaciones que firman el documento:

Grupo Semillas Bogotá, Campaña Semillas de Identidad, Fundación SWISSAID Bogotá, Red de Guardianes de Semillas de Vida – RGSV Nariño,  Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo – CAJAR Bogotá, CENSAT Agua Viva Bogotá, SUNAHISCA Bogotá, Campo Crianza Bogotá, Casa Colombia - Consejo de Asentamientos Sustentables de las Américas, La Otra Bienal Bogotá, FENACOA CLOC - VIA CAMPESINA, PODEA UNAL, Banco Comunitario de Semillas Huerta de Belén – Bogotá, Semillas de Esperanza Vida y Paz Bogotá, Dignidad Papera de Boyacá, Mesa Distrital de Agricultores Urbanos de Bogotá, Cultivos Orgánicos Agricultura Sostenible – COAS Colombia, Asociación de Promotores Productores Campesinos del Oriente de Antioquía "ASPRORIENTE", Red Colombiana de Agricultura Biológica de Antioquia – RECAB Antioquia, AAP- Cauca, Acción Campesina Colombia - ACC, ACT, Agrosolidaria- Bogotá, Agrosolidaria Caquetá, Aldea del Artesano Salento - Quindío, Asociación de Mujeres Campesinas de Colosó AMUCOL, Grupo de Derecho de Interés Público de la U. de los Andes – GDIP, Asociación Productora de Patilla de Purísima - APROPAPUR, Artenred - Bogotá, Asofadesti - Boyacá, Asomaklenke- Santander, Asomercamp - Tolima, Asociación de Pequeños Caficultores del Corregimiento de La Marina – Valle del Cauca - ASOPECAM, Asoproeco, Asociación de Mujeres el Progreso San Jaime, Los Palmitos – Sucre - ASOMUPROSAN, Asociación para el Desarrollo Sostenible “Semillas” - Boyacá, Asoumpromo, Resguardo Indígena Zenú de San Andrés de Sotavento, Asociación de Productores Agroecológicos de San Andrés de Sotavento - ASPROAL, Asociación de Productores para el desarrollo comunitario de la ciénaga grande del bajo Sinú -ASPROCIG, Asociación de productores indígenas agroecológico de San Antonio de Palmito - ASPROINPAL, ATI, Comité de Interlocución Campesina y Comunal - CICC, Agricultura Sostenible. Antioquía, Colectivo Agrario Abya Yala- Bogotá, Colectivo-The Trans, Colectivo Amapolas Incidentes - Bucaramanga, Comité Ambiental y Campesino, Consejo Regional Indígena del Cauca, Consumidores Agroecológicos, Cooperativa de Productores de Papa de Boyacá - COPABOY- Boyacá, Corporación Ambiental CorpoGEDI- Antioquía, Corporación Custodios de Semillas Bogotá, Corporación para el Desarrollo Solidaridad – CDS - Bolivar, Corpogualí- Fresno - Tolima, Corporación Mamapacha – Tenza - Boyacá, Corporación JOFUSO, Custodios de Semillas Santa Rosa de Cabal, Red de Custodios de Semillas de Quindío, Consejo Regional Indígena del Huila - CRIHU, CRIT-Consejo Regional Indígena del Tolima, Dignidad Agropecuaria, Diócesis de Florencia- Vicaria Sur, Ecoaldea Hijos de la Montaña – Riosucio Caldas, ECOLPROVYS Cali, Escuelas Agroecológicas del Valle del Cauca, Fondo Paéz - Cauca, FUNCOP - Cauca, Fundación Semillas de Vida- Riosucio, FUNDECIMA - Cauca, FUNDAEXPRESION – Asomaklenke – Santander, Fundación San Isidro - Boyacá, Galería Santa Fe – Bogotá, Huertas Comunitarias de Suba, Instituto Latinoamericano para una Sociedad y un derecho Alternativos - ILSA, Jardín Botánico de Bogotá, La Canasta - Bogotá, La Maraka, Movimiento Agroecológico Latinoamericano - MAELA, Manos Unidas  Nariño, Mesa Nacional de Unidad Agraria – MUA, Cabildo Nasa cxhacxha- CRIC Tierradentro- Cauca, Organización Nueva Esperanza – Sucre, Organización Nacional Indígena de Colombia - ONIC, Pacto Mundial Consciente y Solidario, Red Agroecológica del Caribe – Córdoba - RECAR, Red de Mercados Agroecológicos del Valle, Red de Custodios de Semillas del Resguardo de Cañamomo y Lomaprieta, Resguardo Indígena San Lorenzo Riosucio, Semilla Nativa, Semillero de Investigación de Desarrollo Rural – UNAL, Sistema Nacional de Información Provincia de Marquéz, SINDER Universidad Nacional, Unidad de Organizaciones Afrocaucanas - UOAFROC, Asociación NOMADESC, Asociación para el Desarrollo Campesino – ADC Nariño, Red de agricultores urbanos de Usme – CRAUSME, Red Colombiana de Reservas Naturales de la sociedad Civil – RESNATUR, Cabildo Indígena Mokana- Atlántico, Agrosolidaria Boyacá, Cabildo de Cañamomo y Lomaprieta – Riosucio, FUNCOP, FUNDECIMA, ATUCSARA, Consejo Regional Indígena del Cauca - CRIC, Pueblo Misac – Guambia, Arroceros Huila, Parroquia Nuestra Señora del Carmen – Putumayo, Diócesis de Libano Tolima, Manos de Mujer Natagaima - Tolima, Instituto Mayor Campesino de Buga – IMCA, Cabildo Indígena de Yanobuco Huila, Festracol Boyacá, Mercado Orgánico Bogotá, Mercados Campesinos de Bogotá, Asociación Nacional de Usuarios Campesinos Unidad y Reconstrucción - ANUC-UR, Familia de la Tierra Bogotá, Universidad Minuto de Dios – UNIMINUTO, Guardianes de Semillas Bogotá.




Declaración Africana sobre Semillas Campesinas

La Vía Campesina — Declaración Africana sobre Semillas Campesinas

africasemillas.jpgNosotros, campesinos y campesinas de África que formamos parte de La Vía Campesina, nos hemos reunido del 12 al 14 de noviembre en Zimbabue, en el Centro de Permacultura de Fambidzanai, para comentar y preparar nuestro trabajo en defensa de las semillas campesinas africanas y en contra de los ataques perpetrados en la actualidad por empresas e instituciones.
Para nosotros, campesinos y campesinas que producimos a pequeña escala, las semillas son la base de la vida.Forman parte esencial de las culturas creadas por las generaciones anteriores y sirven para transmitir los conocimientos adquiridos por las comunidades campesinas de todo el mundo.Asimismo, se integran en un proceso constante de creación y renovación.Las semillas campesinas son patrimonio de todas las comunidades de campesinos y campesinas que las utilizan para alimentar al mundo.Son la base misma de nuestra soberanía alimentaria.Sin semillas, la autonomía de los campesinos es imposible. 

En estos momentos, está en juego el futuro de las semillas campesinas.A lo largo de los últimos 20 años, las empresas multinacionales han ido aumentando el control que ejercen sobre las semillas.Como resultado, la diversidad de las semillas está desapareciendo a pasos agigantados y se ha puesto en riesgo el acceso a las mismas por parte de las generaciones futuras.
En nuestro continente se están intensificando los ataques contra los sistemas de semillas tradicionales y los derechos de los campesinos.Nos encontramos en un momento crucial en el que esta amenaza para nuestra autonomía adopta diversas formas.
Rechazamos la introducción de tecnologías en el marco de la revolución verde.Este paradigma se basa en gran medida en la uniformidad y privatización de las semillas, así como en insumos externos y contaminantes.Se trata de una tentativa más por parte de las multinacionales para hacerse con nuestros mercados.Como africanos, nos negamos a ser el nuevo juguete del agronegocio y rehusamos convertirnos en esclavos de las empresas a través de sus semillas.Estas semillas uniformes crean una dependencia para los campesinos y no ofrecen ninguna garantía de que los ingresos y los rendimientos serán superiores.Se están imponiendo los transgénicos a campesinos y consumidores que ni los quieren ni los necesitan.Rechazamos también las semillas «suicidas» diseñadas genéticamente para ser estériles. Son inmorales, peligrosas y, además, destruyen nuestra capacidad para conservar las semillas tras la cosecha.
Rechazamos de plano los derechos de propiedad intelectual sobre organismos vivos, tal y como están establecidos en la UPOV y en otras leyes injustas.En especial, rechazamos la entrada en vigor de aquellas leyes sobre semillas que criminalizan la vetusta práctica campesina de replantarlas e intercambiarlas. Aquí se incluyen las nuevas normas aprobadas en África por mediación de ARIPO (Organización Regional Africana de la Propiedad Intelectual), COMESA (Mercado Común para África Oriental y Meridional) y SADC (Comunidad de Desarrollo del África Meridional).
La asignación del dinero procedente de donantes a la promoción del agronegocio y la revolución verde está convirtiendo a algunas ONG y a determinados donantes en meros proveedores de servicios para las multinacionales.
En África, los campesinos constituyen alrededor del 80% de la población.Producimos la gran mayoría de los alimentos que germinan.Ya es hora de que se nos consulte a la hora de elaborar políticas que nos afectan directamente.Nos negamos a que nos excluyan.Nos hemos comprometido a dar voz a los productores a pequeña escala en estas cuestiones que nos atañen de forma directa.
Reconocemos el papel protagonista de las mujeres en la conservación, la selección y el intercambio de semillas.Son ellas quienes velan por nuestros conocimientos tradicionales.
Tras los debates que hemos mantenido, nosotros, campesinos y campesinas dedicados a la producción sostenible a pequeña escala, hemos acordado las siguientes exigencias:
- respeto para los derechos de los campesinos a sembrar, conservar, vender e intercambiar las semillas;
- procesos de consulta y participación para cualquier negociación sobre políticas de semillas, registro de patentes sobre organismos vivos y derechos de propiedad intelectual;
- prohibición de los transgénicos en los campos y en los alimentos;
- protección de las semillas campesinas locales y tradicionales frente a la biopiratería y la contaminación genética; y
- políticas en favor de la soberanía alimentaria.
Nosotros, campesinas y campesinas de África que nos dedicamos a la producción sostenible a pequeña escala, estamos decididos a reclamar nuestro espacio.y conseguiremos aumentar la visibilidad de nuestro trabajo en el campo.Seguiremos aunando fuerzas y ampliando nuestras bases.Resistiremos y defenderemos nuestras semillas.
Además, llevaremos a cabo las siguientes acciones:
- impartir formación e intercambiar conocimientos a nivel político y práctico;
- difundir información en colaboración con nuestros aliados;
- concienciar y movilizar para poder influir en las políticas;
- elaborar materiales en el idioma local de nuestros miembros; y
- recopilar los conocimientos tradicionales para preservar y procesar las semillas.

En defensa de nuestras semillas campesinas y de toda la humanidad…

¡Globalicemos la lucha!¡Globalicemos la esperanza!

Declaracion de Yvapuruvu - Paraguay 2013

Declaración de Yvapuruvu - Leyes de semillas: resistiendo al despojo

Las semillas son obra y parte de la historia de los pueblos. Ellas fueron criadas mediante el trabajo, la creatividad, la experimentación y el cuidado colectivo. A su vez, ellas fueron criando a los pueblos, permitiendo sus formas específicas de alimentación, de cultivar, de compartir y de desarrollar sus visiones de mundo. Están, por lo tanto, íntimamente ligadas a normas comunitarias, responsabilidades, obligaciones y derechos.
Las semillas nos imponen responsabilidades que son incluso anteriores a nuestro derecho a utilizarlas.
Las semillas son la base fundamental del sustento. Si hoy podemos nutrirnos de la agricultura en el mundo entero, gozar de los sabores y formas de alimentación, sustentarnos y sustentar a la humanidad, es porque los pueblos las han cuidado, llevado consigo y permitido su circulación. Esa base del sustento y de la existencia está hoy bajo ataque. El objetivo de este ataque es acabar con la agricultura campesina e indígena y especialmente con la producción independiente de alimentos, intentando cerrarle el futuro a la soberanía alimentaria, para convertirnos en una población sin territorio, que sólo puede ser mano de obra barata y dependiente. Es un ataque que se despliega de diversas formas y mediante mecanismos múltiples. Necesitamos enfrentar la agresión de manera integral.
Al centro más visible del ataque a las semillas y todo lo que ellas significan está la propiedad intelectual, cuya forma más común son hoy las llamadas leyes de derechos de obtentor o leyes UPOV, pero que también incluye las leyes de certificación, los registros de variedades y las leyes de comercialización. Son leyes y reglamentos que legalizan el abuso y el despojo.
Específicamente:
1. Permiten que las empresas se apropien de las semillas campesinas.
2. Prohíben y convierten en delito el uso, la conservación, el manejo, el intercambio y la reproducción de semillas campesinas.
3. Permiten la confiscación y la destrucción de nuestras semillas, cultivos y cosechas.
4. Nos obligan a aceptar el allanamiento de nuestras tierras, bodegas y casas, incluso con intervención militar.
5. Nos imponen multas y penas de cárcel mediante procedimientos que ni siquiera nos permiten una defensa adecuada, ya que parten del supuesto de que somos culpables.
Son leyes que impiden que las semillas caminen con la gente, congelan su transformación y adaptación a los diversos territorios y las condenan a morir.
La privatización y el despojo se apoyan también en otras normas que hoy nos imponen. Por ejemplo, las normas de inocuidad alimentaria, las normas de certificación de productores y de ecosistemas, las mal llamadas buenas prácticas agrícolas, las nuevas oleadas de la revolución verde, los paquetes de agroquímicos, las normas fitosanitarias, los programas de servicios ambientales, los programas de desarrollo y financiamiento agrícola, la introducción de nuevas tecnologías y especialmente de los transgénicos y la amenaza de la introducción de cultivos Terminator, los encadenamientos productivos, la agricultura bajo contrato, los planes de ordenamiento territorial, la asociatividad con grandes empresarios, etc.
Hay un conjunto de mitos y mentiras que han utilizado las empresas, los gobiernos y organismos internacionales para justificar estas leyes. La primera y más vergonzosa es que con estas leyes tendremos acceso a semillas industriales de mejor calidad. Con ello desconocen las amplias evidencias de que las semillas campesinas son las mejor adaptadas a las condiciones reales de cultivo y garantizan una producción estable, diversa y adecuada. También desconocen que las leyes de privatización, lejos de garantizar calidad, dan poderes a las empresas para que nos aten a semillas tóxicas, no confiables.
En realidad, es una guerra contra el sustento de los pueblos. Quieren que nuestras posibilidades de resistir se debiliten, que abandonemos nuestros oficios, nuestras tierras y nuestros territorios, para dejar el campo libre y apropiarse de los ecosistemas, instalar sumideros de desechos urbanos y tóxicos, apropiarse de todas las fuentes de agua y del sistema agroalimentario además de expandir el extractivismo del agronegocio, los agrocombustibles, la minería, la explotación de los bosques, los monocultivos de árboles, de las represas, del turismo, del campo como refugio exclusivo de las clases poderosas.
Frente a ello, los pueblos del campo tenemos el deber y el derecho colectivo e histórico de recuperar, fortalecer y mantener el cuidado y la protección de las semillas y de nuestras formas de vida y producción. Es una responsabilidad que hemos asumido sin dudar: en todo el continente se multiplican las luchas sociales, y la defensa de las semillas en manos de los pueblos ha estado en el centro de muchas de ellas. Nuestras organizaciones y nuestras semillas están hoy en resistencia contra el despojo que viene de toda forma de propiedad intelectual o cualquier otra forma de privatización. Seguiremos cuidando las semillas, seguiremos intercambiando semillas y saberes, seguiremos sembrando nuestras semillas y enseñando a nuevas generaciones cómo cultivarlas y mantenerlas. Seguiremos construyendo soberanía alimentaria, resistiremos al agronegocio, a la cultura de homogenización, privatización y muerte que busca imponerse. Lucharemos hasta que las leyes de privatización de semillas, en cualquiera de sus formas, desaparezcan y sean sólo un mal recuerdo. Necesitamos que esa resistencia se amplifique y multiplique; trabajaremos distintas formas de concientización y articulación a fin de que se unan a nuestra lucha los más amplios sectores, porque la defensa de las semillas, y de la agricultura campesina e indígena es la defensa de la alimentación y del futuro de la humanidad.
Junto con reafirmar nuestros compromisos, saludamos con alegría y orgullo las diferentes luchas que se despliegan en nuestra región, desde la amplia movilización en defensa del maíz en México contra la invasión de los transgénicos y la criminalización de las semillas, las luchas de Honduras por recuperar la tierra, las luchas en Costa Rica que han logrado que el 77 por ciento de municipios se hayan declarado libres de transgénicos; el Paro Agrario, la derogatoria de UPOV 91 por parte de la Corte Constitucional y la resistencia a los decomisos de semillas en Colombia; la movilización amplia contra las leyes UPOV en Chile y Argentina, y las movilizaciones contra el agronegocio y la soja en Brasil, Uruguay, Paraguay y Argentina incluyendo el bloqueo a la planta de Monsanto en el Barrio Malvinas Argentinas de la ciudad de Córdoba por parte de los vecinos y las Madres de Ituzaingó; la demanda en Uruguay para que las autoridades competentes tomen las medidas necesarias para evitar que el maíz criollo siga siendo contaminado con maíz transgénico. Al mismo tiempo reconocemos los años de campaña y lucha contra UPOV en Costa Rica desde 1999, especialmente durante los años de resistencia contra el TLC con Estados Unidos (2004-2008).
Repudiamos las tentativas del congreso brasileño de autorizar el empleo de las tecnologías genéticas de restricción de uso (GURTs), conocidas como tecnologías Terminator, por presentar riesgos para la biodiversidad y la soberanía alimentaria y por la violación que implica a los derechos de los pueblos indígenas y campesinos. De hacerlo, Brasil estaría violando unilateralmente un acuerdo internacional de Naciones Unidas y abriendo así las puertas para que otros países sean también presionados para liberar esta tecnología.
Impactados y conmovidos por la realidad de Paraguay, donde el agronegocio ha demostrado su capacidad de destrucción y dominación, nos solidarizamos con la lucha y la resistencia del pueblo paraguayo y nos comprometemos a seguir acompañando su camino y a llevar sus voces y su ejemplo a cada rincón de nuestros territorios.
Hoy damos nuestra lucha en un entorno que ha sido despolitizado desde los ámbitos del poder, que ha impuesto el desprecio por lo rural, campesino o indígena, que ha ignorado los saberes y aportes de los pueblos y comunidades rurales, mientras nos presenta el gran capital, la globalización y al agronegocio como únicas alternativas. Por lo mismo, incluso muchas de las soluciones que se proponen nos invisibilizan y destruyen o ignoran el vínculo indisoluble e irreemplazable entre pueblos, comunidades y semillas: la única base real de toda posibilidad efectiva de protegerlas y garantizar su futuro. No podemos permitir que se olvide que el cuidado de las semillas es una de las estrategias más antiguas de la humanidad, sin la cual el futuro queda en entredicho. Las semillas son patrimonio de los pueblos; nos hemos criado mutuamente y no son entes que flotan en el vacío social. Las semillas no son cosas, ni mercancías, ni programas de computación. No pueden circular sin el cuidado y resguardo de pueblos y comunidades, no son un recurso abierto al primero que acceda a ellas. En otras palabras, las semillas no pueden ser libres en abstracto. Su libertad sólo es posible gracias a los pueblos y comunidades que las defienden y mantienen para cuidarlas y gozar de los bienes que nos brindan.
Paraguay, 17 y 18 de octubre de 2013
Granja Educativa Yvapuruvu, Altos, Paraguay
Alianza Biodiversidad, Red por una América Latina Libre de Transgénicos y Campaña Mundial de la Semilla Vía Campesina
Miembros de la Alianza Biodiversidad:
REDES-Amigos de la Tierra, Uruguay. GRAIN, Chile, Argentina y México. Grupo ETC México. Campaña Mundial de las Semilla de Vía Campesina, Chile. Grupo Semillas, Colombia. Acción Ecológica, Ecuador. Red de Coordinación en Biodiversidad de Costa Rica. Acción por la Biodiversidad, Argentina. SOBREVIVENCIA, Amigos de la Tierra Paraguay Centro Ecológico, Brasil. CLOC-Vía Campesina


martes, 19 de noviembre de 2013

Audiencia Pública Semillas: Debemos Desmontar el Modelo Certificador de Semillas

El pasado 7 de Octubre los congresistas: Alba Luz Pinilla y Wilson Arias convocaron una audiencia pública sobre las leyes de semillas. En el siguiente link podrá ver la intervención del coordinador de la Campaña Semillas de Identidad.

http://www.youtube.com/watch?v=qJBC9GmE54w

No Hay seguimiento a cultivos transgénicos en España, denuncian varias organizaciones


DIFERENCIAS DEL 70% 
Acusan al MAGRAMA de ocultar datos del cultivo con transgénicos en España 

Hasta ocho colectivos de agricultores y ecologistas coinciden en asegurar que la cifra del cultivo transgénico que ofrece el Ministerio de Agricultura está dictada por las empresas proveedoras de semillas y nada tiene que ver con la superficie cultivada real.

Artículo publicado en almeria360.com: Acusan al MAGRAMA de ocultar datos del cultivo con transgénicos en España http://almeria360.com/agricultura/19112013_acusan-al-magrama-de-ocultar-datos-del-cultivo-con-transgenicos-en-espana_95781.html


Según los datos publicados recientemente por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) en 2013 se ha cultivado en España una superficie de 136.962 hectáreas de maíz transgénico. Ninguna hectárea en la provincia de Almería. Sin embargo, esta cifra no es fiable sino una mera estimación, basada en los datos de venta suministrados por las empresas proveedoras de estas semillas, que nada tiene que ver con la cifra real de superficie cultivada con transgénicos. El propio Gobierno ha admitido que no realiza ninguna comprobación de los datos que le proporciona la industria. Por ello, Amigos de la Tierra, Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), Ecologistas en Acción, Greenpeace, Plataforma Andalucía Libre de Transgénicos (PALT), Plataforma Rural, Red de Semillas y la Sociedad Española de Agricultura Ecológica (SEAE) consideran que el MAGRAMA está ocultando a la ciudadanía estos datos.  Según publica Greenpeace en su página web a finales del mes de octubre el Servicio Exterior de Agricultura del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) publicaba un informe a través de la Red Global de Información Agraria en el que se analizaba la apuesta por los cultivos transgénicos en España y Portugal y donde se hace eco también de esta cifra estimada. Organizaciones como la PALT y Greenpeace han demostrado, a través de datos aportados por las propias comunidades autónomas, que existen diferencias significativas de más del 70% entre lo estimado por el MAGRAMA y la información suministrada por las administraciones autonómicas, como ocurre en los casos de Andalucía y Cataluña. Este año Greenpeace consultó las 17 comunidades autónomas y pidió a través del Convenio de Aarhus y la Ley 27/2006 información ambiental sobre el cultivo de maíz para los años 2010-2011-2012 y 2013 de acuerdo con lo declarado por los agricultores en la solicitud única de la PAC. Sólo Andalucía y Cataluña han contestado con los datos de 2013, constatando las desviaciones que van del 30 al 70% de menos, por ello se ha realizado una comparativa para los últimos dos años. Por otro lado cabe destacar que la gran mayoría de las CC.AA no contestó a la solicitud de información ambiental dirigida por Greenpeace. Se constata también que comunidades autónomas como Galicia, que no aparecen en las estimaciones del MAGRAMA, declara cultivar transgénicos en los dos últimos años, o que Cantabria declara haber cultivado transgénicos en 2011 en contradicción con las cero hectáreas estimadas por el Ministerio, lo que demuestra, igualmente, que las estimaciones ocultan la realidad. La información aportada por las comunidades autónomas procede de los datos de los agricultores en la solicitud única de la Política Agrícola Común (PAC), donde es obligatorio por la persona solicitante indicar si la variedad sembrada está modificada genéticamente o no en las parcelas agrícolas de la explotación. Greenpeace denuncia la falta de transparencia y control, a pesar de las exigencias legales que el Gobierno debería cumplir,  y asegura que “es una de las causas por las que la industria transgénica puede campar a sus anchas en territorio español”, lo que ha llevado a distintas organizaciones a interponer sendos recursos en lo relativo a los registros públicos. Concluyen los ecologistas asegurando que  ”el MAGRAMA sigue inflando los datos del maíz transgénico cultivado en España, por lo que desde las organizaciones firmantes exigimos al MAGRAMA y a las propias comunidades autónomas una aclaración inmediata de los datos de transgénicos en España a partir de la realidad y no en estimaciones basadas en la información suministrada por las propias empresas interesadas”.

Artículo publicado en almeria360.com: Acusan al MAGRAMA de ocultar datos del cultivo con transgénicos en España http://almeria360.com/agricultura/19112013_acusan-al-magrama-de-ocultar-datos-del-cultivo-con-transgenicos-en-espana_95781.html


A votación Ley Monsanto en Chile - No más Monsanto!

Organizaciones ciudadanas de Los Ríos emplazan a las autoridades a pronunciarse sobre Ley Monsanto


Organizaciones ciudadanas realizaron un llamado a las autoridades a pronunciarse sobre la Ley Monsanto, que se encuentra en la última etapa de trámite en el Congreso.
La vocera Nacional de la Red de Semillas Libres de América, Valentina Vives, señaló que en la última etapa de trámite del Senado se encuentra para ser aprobado el proyecto de Ley (Monsanto) que reemplazaría a la Ley Nº 19.342 y que pretende legislar en materia de obtenciones vegetales y derechos de propiedad sobre plantas y semillas, una ley que a su juicio amenaza la biodiversidad, la soberanía alimentaria y la agricultura familiar campesina.
Agregó que como agrupación que además representa a una serie de organizaciones ciudadanas y campesinas, No están de acuerdo con esta ley que da nuevas atribuciones y garantías para que las empresas sigan aumentando sus registros de semillas certificadas, híbridas o mejoradas, por lo que esperan un pronunciamiento de las autoridades.
Vives, indicó que esta ley expande la monopólica industria agroquímica, lo que constituye una amenaza de apropiación del patrimonio natural y biológico con fines de lucro por parte de empresas transnacionales particulares, liquidando los derechos ancestrales de los campesinos a guardar la semilla, intercambiarla y disponer libremente del producto de su cosecha, entre otros untos que dijo que esta ley incluye y que no comparten.
La vocera de la agrupación ciudadana, afirmó que las semillas no pueden pertenecer a nadie en particular ni ser parte de un registro estático. Deben estar en manos de quienes las siembran, en manos campesinas estableciendo de hecho, legítimamente, que pueden y deben circular libre y dinámicamente, perteneciendo al dominio público.