viernes, 14 de diciembre de 2012

Comunicado Campaña por las Semillas Libres en Colombia


Comunicado - diciembre 11 de 2012
Campaña por las semillas libres en Colombia

La Corte Constitucional de Colombia declaró inexequible
la ley 1518 de 2012, que aprueba UPOV 1991

La Corte Constitucional de Colombia luego de hacer el control constitucional de la ley 1518 de abril de 2012, aprobatoria del “Convenio Internacional para la Protección de Obtenciones Vegetales”, de 1991, comúnmente conocido como UPOV 91, declaró que esta ley es inexequible, por no haber sido consultada previamente a las comunidades indígenas y afrocolombianas. La adhesión al Convenio UPOV 91, fue una de las obligaciones adquiridas por Colombia al suscribir el Acuerdo Comercial TLC con Estados Unidos, y esta ley fue aprobada sin ser consultada con la sociedad y especialmente con las poblaciones rurales directamente más afectadas.

Consideramos que esta decisión de la Corte es un importante reconocimiento a las miles de voces de organizaciones sociales, indígenas, afrodescendientes y campesinas y de ciudadanos en general que nos pronunciamos en contra de esta ley que fue aprobada por el Congreso Nacional en abril de este año.

La Corte procedió a revisar su constitucionalidad, por ser un convenio internacional, el cual tiene un control automático por parte de la Corte, y abrió un periodo de intervención ciudadana, para que allegaran pruebas sobre su legalidad. Muchas personas, entidades y organizaciones de todo el país y del exterior, enviaron a la Corte documentos escritos y audiovisuales, como prueba de los efectos nocivos que la ley 1518 puede generar en el país, junto con más de 7000 firmas, solicitándole a la Corte que la declarara inexequible.

De todos los argumentos relacionados con aspectos culturales, socioeconómicos y técnicos que se le entregaron a la Corte, ésta tuvo en cuenta principalmente el argumento concerniente a “la no consulta previa” a los pueblos indígenas y afrocolombianos; lo que no deja de preocupar, es que la Corte Constitucional en sus recientes sentencias sobre temas trascendentales para el país, solo ha tenido en cuenta los derechos de los grupos étnicos y tribales, así como la obligación del Estado de realizar consulta sobre las normas que les afecten directamente; y no se está pronunciando sobre otros aspectos de fondo, como la afectación a las comunidades campesinas, así como los derechos a la salud, la alimentación, el trabajo, entre otros. Adicionalmente quedan por fuera del ámbito de la consulta, las comunidades campesinas, quienes poseen derechos similares a las poblaciones étnicas y se ven igualmente afectadas por esta ley, puesto que para ellas las semillas también son fundamentales para su subsistencia y su identidad y han contribuido de manera muy importante al desarrollo de la agrobiodiversidad. Estos derechos de los campesinos están actualmente en proceso de reconocimiento en las Naciones Unidas.

Consideramos que para este caso de UPOV 91, es fundamental que la Corte hubiera declarado inexequible esta ley, considerando otros argumentos de fondo, como: los efectos que tiene la aplicación de propiedad intelectual sobre la biodiversidad y las semillas, que son patrimonios públicos de la nación y los impactos sobre los derechos colectivos de las comunidades rurales y la soberanía y autonomía alimentaria de las comunidades indígenas, afrocolombianas y campesinas. Adicionalmente creemos que es importante que se hubiera considerado el impacto que genera la aplicación del régimen UPOV en el control corporativo monopólico de las semillas y las medidas de control que penalizan el uso de semillas en el país, especialmente para las comunidades locales, entre otros aspectos.

La sentencia de la Corte Constitucional sobre UPOV 91
Aunque aún no se conoce el documento completo de la sentencia de la Corte Constitucional, en el comunicado expedido, además de la argumentación de la consulta previa, reconoce que los aspectos que regula UPOV 91 afecta directamente los derechos ancestrales de los pueblos y comunidades; especialmente señala que la aplicación de propiedad intelectual sobre las semillas podría afectar la biodiversidad, la cultura y los territorios de los pueblos. Estos argumentos nos podrían abrir la puerta para reivindicar el reconocimiento de los derechos colectivos de las comunidades sobre la biodiversidad y para buscar el desmonte de las normas de propiedad intelectual sobre estos bienes y patrimonios de los pueblos. Además la Corte señala la posibilidad que “la consulta podría llevar a la necesidad de renegociar el Tratado”. Se destacan los siguientes argumentos incluidos en el comunicado expedido:
La Corte “reiteró que la consulta previa a los pueblos indígenas y tribales sobre medidas legislativas o administrativas que los afecten directamente, constituye un derecho fundamental de las minorías étnicas”.
Reafirmó “que existe un claro vínculo entre la realización de la consulta previa y la protección de la identidad cultural de las comunidades étnicas”. Igualmente determinó que la consulta a los pueblos indígenas y tribales cuando quiera que el tratado los afecte directamente debe llevarse a cabo antes del sometimiento del instrumento internacional¡¨.
Este Convenio ¡§regula directamente aspectos sustanciales que conciernen a estas comunidades, en calidad de obtentores de las especies vegetales cuya propiedad intelectual se protege, tales como los criterios para reconocer la calidad de obtentor, concesión del derecho, periodicidad, condiciones de protección, reglamentación económica y utilidad que reporta la mejora y ampliación de variedades vegetales, los cuales en buena parte, forman parte de conocimientos ancestrales de estos pueblos. A su juicio, la imposición de restricciones propias de una patente sobre nuevas variedades vegetales como la que consagra la UPOV 91, podría estar limitando el desarrollo natural de la biodiversidad producto de las condiciones étnicas, culturales y ecosistemas propios en donde habitan dichos pueblos¡¨.

Impacto de UPOV 91 y demás leyes de semillas
Para dimensionar los impactos que genera UPOV 91 sobre la agrobiodiversidad, los patrimonios genéticos de la nación, los derechos colectivos de las poblaciones rurales, los sistemas productivos locales y la soberanía y autonomía alimentaria del país y de las comunidades rurales, se deben analizar el conjunto de leyes y normas que actualmente rigen en Colombia sobre semillas. Entre las normas vigentes se destacan:
·         La decisión 345 de la Comunidad Andina de Naciones, sobre Régimen de protección de los derechos de obtentores vegetales, que aplica el convenio UPOV 78.
·         El artículo 4 de la Ley 1032 de 2006 que criminaliza a los agricultores por sembrar semillas de las empresas sin autorización y también las semillas ¡§similarmente confundibles¡¨ a una semilla protegida legalmente;
·         La resolución 970 de 2010 del ICA, es un instrumento que persigue, vuelve ilegal y criminaliza el uso de semillas nativas y criollas por los agricultores y exige que solo se pueden utilizar semillas certificadas y registradas.
·         El decreto 4525 de 2005 de bioseguridad, que permite, sin los debidos controles, la liberación comercial de cultivos y alimentos transgénicos y la contaminación de las semillas nativas y criollas.

Entre los aspectos más críticos del convenio UPOV 91 se destacan:
·         Vulnera el patrimonio común y la soberanía del Estado y los patrimonios colectivos de las comunidades, al permitir la apropiación privada de las semillas.
·         Permite la biopiratería al definir como ¡§obtentor¡¨ a ¡§La persona que haya creado o descubierto y puesto a punto una variedad¡¨, que cumpla los requisitos de nueva, estable, homogénea y distinguible.
·         Solo protege las variedades obtenidas en los centros de investigación y desconoce el fitomejoramiento y la protección de las variedades nativas y criollas de los agricultores, desarrolladas desde épocas ancestrales.
·         Permite una protección similar a una patente, por un mayor periodo de entre 20 y 25 años.
·         Desconoce los ¡§derechos de los agricultores¡¨, reconocidos por la FAO, al impedirles la resiembra, uso, y comercialización de semillas. Considera la aplicación facultativa de este derecho por los Estados y no obligatoria.
·         Los agricultores para resembrar una semilla ¡§protegida¡¨ tiene que pagar ¡§regalía¡¨ al ¡§dueño¡¨. Si se usurpan los derechos de obtentor de una variedad protegida legalmente, los agricultores se enfrentan a demandas judiciales.
·         El derecho del obtentor por UPOV 91 se extiende y protege incluso al producto elaborado con la cosecha.
·         Incorpora la protección de ¡§variedades esencialmente derivadas¡¨, que protege todas las variedades que se desarrollen a partir de la primera variedad protegida.

Aunque la Corte declaro inexequible la UPOV 91, es fundamental tener en cuenta que muchos de los aspectos lesivos antes señalados, están incorporados en otras normas de propiedad intelectual y de semillas que se aplican en el país, como es el caso de la versión de UPOV 1978 que rige actualmente en la legislación nacional, en la ley 1032 de 2006 y en la resolución 970 del ICA. Es por ello que el hecho que se haya declarado inexequible la ley 1518, no significa que se haya asegurado la garantía de algunos de los derechos mencionados anteriormente; porque con el conjunto de normas de propiedad intelectual y de semillas, lo que está en riesgo es todo el sistema de semillas, los derechos de las comunidades locales y la soberanía alimentaria del país.

En este contexto, las organizaciones sociales y las comunidades locales que promovemos la campana ¡§Por las semillas libres en Colombia¡¨, consideramos que para lograr una verdadera protección de la biodiversidad y de las semillas nativas y criollas, es fundamental que estas sigan floreciendo en los campos de los agricultores, así como realizar acciones de defensa y resistencia frente a estas leyes. Es así como seguiremos construyendo caminos para que las semillas caminen libremente sin ataduras, sin propiedad intelectual, sin leyes que controlen y criminalicen su libre uso y circulación.
Vemos la derogatoria de UPOV 91 como un primer paso hacia la plena garantía de los derechos patrimoniales de la nación sobre los recursos fitogenéticos y los derechos colectivos de las comunidades rurales a sus semillas y la soberanía y autonomía alimentaria del pueblo colombiano.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Continúa Alarma por maíz transgénico en México



Description: ETC-logo-spanish-v2.epsGrupo ETC
Boletín informativo
Jueves 13 de diciembre de 2012
www.etcgroup.org



Continúa alarma por maíz transgénico

México permanece en alerta roja ante los intentos de Monsanto y otras trasnacionales agrícolas por lograr la aprobación del gobierno a la siembra de 2.5 millones de hectáreas de maíz transgénico en el centro de origen y diversidad del cultivo.[1]  Como informó el Grupo ETC el mes pasado, aprobar estas solicitudes pondría en grave peligro a la biodiversidad, los derechos campesinos y recursos vitales para enfrentar el cambio climático. Aunque la administración de Felipe Calderón no pudo dar luz verde a las solicitudes antes de dejar el cargo el 30 de noviembre, hizo cambios de último minuto a diversos procedimientos regulatorios para dejar abierto el camino para que el nuevo gobierno pueda otorgar los permisos solicitados por las transnacionales.

Dentro y fuera de México, miles de voces han denunciado el ataque dirigido al corazón de las culturasmexicanas, a la alimentación, a la salud y a la naturaleza. Desde mediados de noviembre, se han organizado talleres y reuniones públicas en torno a esta “alerta transgénica”, así como peticiones nacionales e internacionales, protestas de campesinos, artistas, activistas y científicos que circulan en redes sociales, en prensa escrita y radial. La Vía Campesina, GRAIN y el Grupo ETC dirigieron una carta abierta a la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y al Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB), demandando a estas agencias de Naciones Unidas su intervención en bien de la seguridad alimentaria global.[2]

Como informó Greenpeace a finales de noviembre[3], el gobierno mexicano cambió silenciosamente los procedimientos regulatorios para que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) ya no estuviera obligada por ley a tomar en cuenta las consideraciones de los expertos ni de sus propios institutos ni de otras agencias de gobierno, en el tema de transgénicos. Al menos tres organismos oficiales, al ser consultados en temas de bioseguridad, emitieron recomendaciones críticas, llamando a precaución extrema o explícitamente negativas a la liberación de maíz transgénico en México.

Hasta antes del término de la administración de Calderón, los permisos para la liberación de cultivos transgénicos eran otorgados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), en consulta con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, que a su vez tenía la obligación de seguir los dictámenes del Instituto Nacional de Ecología (INE), de la Comisión Nacional para el Uso y Conocimiento de la Biodiversidad (Conabio) y de la Comisión Natural de Áreas Naturales Protegidas (Conanp). El gobierno de Calderón eliminó la obligación de decidir de acuerdo a las recomendaciones de las tres instituciones (borrando la palabra “vinculante” de la regulación),  eliminando  además la referencia a consultar al Instituto Nacional de Ecología. [4]

La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad en México (Conabio) había dictaminado que las solicitudes de las compañías fueran rechazadas, sobre la base de los riesgos para la biodiversidad en el centro de origen y debido a que consideró que la coexistencia de variedades campesinas con maíz transgénico es imposible. En 2009, la Conabio publicó un estudio sobre el origen y la diversificación del maíz[5] y posteriormente comenzó un proyecto en el que participaron 235 expertos de 70 instituciones,[6] que concluyó que la totalidad del territorio de México es centro de origen del maíz. Esto contradice frontalmente el supuesto “mapa de centros de origen” del maíz publicado por el gobierno mexicano (octubre de 2012), que establece que varias áreas en diferentes estados del país quedan fuera de los centros de origen —áreas que coincidentemente incluyen los polígonos donde las multinacionales quieren sembrar maíz transgénico. [7]

Después de que el gobierno de Enrique Peña Nieto comenzara su gestión el 1 de diciembre de 2012, el nuevo secretario de medio ambiente, Juan José Guerra, se aprestó a declarar que no sabía lo suficiente sobre organismos transgénicos como para declarar en un tema tan controvertido, pero estableció sin embargo que se trataba de “una decisión técnica” y que consultaría con científicos.[8]  Si bien es absurdo limitar el tema del maíz en México al ámbito de lo “técnico”, hay abundantes razones para negar las solicitudes basándose en cuestiones técnicas y científicas, muchas de las cuales se citan en la Carta de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS) al gobierno deMéxico del 26 de noviembre de este año, adjunta al llamado contra el maíz transgénico firmado por más de 2700 científicos y otros expertos, incluyendo dos premios Nobel y docenas deganadores de los más importantes premios nacionales de ciencias. La carta demanda que el gobierno reinstale sin dilación la moratoria contra el maíz transgénico y cancele todas las siembras experimentales anteriormente aprobadas.[9]

El 7 de diciembre, una amplia coalición de organizaciones urbanas y rurales se manifestó contra elmaíz transgénico afuera de la Secretaría de Agricultura (Sagarpa).[10]Mujeres indígenas mazahuas y activistas de organizaciones urbanas hicieron tortillas en la calle, junto con campesinos, pueblos indígenas y organizaciones de la sociedad civil, afirmando su resistencia al maíz transgénico y al golpe que intentan las compañías trasnacionales. Delegados de todas las organizaciones se reunieron en una comisión con las autoridades de la Sagarpa para discutir el tema, que consideran emergencia nacional. [11] Llamaron a un debate abierto sobre maíz transgénico lo más pronto posible, demandando al gobierno no autorizar la siembra de transgénicos mientras tanto. El mismo día de la manifestación en la Ciudad de México, organizaciones de la sociedad civil en Alemania mostraron su solidaridad frente a la embajada de México en Berlín. [12]

Por su parte, Naciones Unidas y los gobiernos del mundo permacenen sin tomar acción mientras los creadores del maíz son amenazados por una administración que tiene el poder para dañar de manera unilateral e irrevocable la seguridad alimentaria global [13] y a 7 mil años de creación del maíz campesino, legado a toda la humanidad. Si el gobierno mexicano permite la siembra comercial de maíz transgénico, se establecerá el grave precedente de que los centros de origen y diversidad de los cultivos alimentarios, son zonas abiertas a la depredación de las transnacionales y que las prioridades de un gobierno en funciones por algunos años, prevalecen sobre el Derecho Humano a la Alimentación. 

Por más información:

Silvia Ribeiro, Directora para América Latina del Grupo ETC, silvia@etcgroup.org

Verónica Villa, Grupo ETC, México, veronica@etcgroup.org
Tel: (+52) 55 63 2664

Pat Mooney, Director del Grupo ETC, etc@etcgroup.org
Tel:             1-613-241-2267      

Red en Defensa del Maíz: http://redendefensadelmaiz.net/



[1] La lista oficial de las solicitudes para la siembra comercial de transgénicos puede consultarse en: http://www.senasica.gob.mx/?id=4443. Las solicitudes para siembra comercial de maíz transgénico corresponden a los números 61, 62, 79, 80, 81, 82 del año 2012.
[2] La Via Campesina, Grain, Grupo ETC, “Maíz transgénico en centro de origen. Carta abierta al CBD y a la FAO,” 29 November 2012. Disponible en http://viacampesina.org/es/
[3] Greenpeace México, “Semarnat modifica reglamento para allanar camino a transgénicos,” boletín de prensa, 29 de noviembre de 2012, en línea:http://www.greenpeace.org/mexico/es/Prensa1/2012/Noviembre/Semarnat-modifica-reglamento-para-allanar-camino-a-transgenicos/.
[4] Diario Oficial de la Federación, 26 de noviembre de 2012, “Decreto por el que se expide el Reglamento Interior de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.” El cambio está en el artículo 27 - XVII. Una comparación con la versión anterior se puede consultar en el boletín de prensa de Greenpeace, nota número 3. Ver:http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5279128&fecha=26/11/2012
[5] Kato, T.A. et al., “Origen y diversificación del maíz: una revisión analítica,” Universidad Nacional Autónoma de México, Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, México, 2009, en Internet: http://www.biodiversidad.gob.mx/genes/pdf/Origen%20del%20MaizUv.pdf.
[6] Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, proyecto Centros de origen y diversificación,disponible en:http://www.biodiversidad.gob.mx/v_ingles/genes/centers_origin/centers_origin.html.
[7] Sobre la manipulación gubernamental para negar que todo México es centro de origen del maíz, ver el documento de Ceccam, La determinación de los centros de origen y diversidad genética del maíz, Mexico, 2012, disponible en: http://www.ceccam.org/publicaciones?page=1.
[8]  Enciso, A. “Para decidir sobre maíz transgénico, reunión intersecretarial…” La Jornada, México, 6 de diciembre de 2012, ver:http://www.jornada.unam.mx/2012/12/06/politica/017n1pol.
[9] Ver también, UCCS, European Network of Scientists for Social and Environmental Responsibility (ENSSER), International Network of Engineers and Scientists for Global Responsibility (INES), Third World Network y Grain, “GM Maize in Mexico: An irreversible path away from agricultural biodiversity, farmer livelihoods and the right to food within the center oforigin of maize,” noviembre de 2012, disponible en internet: http://www.ensser.org/developing-responsible-approaches-to-risk-assessment/gm-maize-in-mexico/.
[10] La manifestación fue convocada por la Asamblea Nacional de Afectados Ambientales, la Red en Defensa del Maíz, el Movimiento Urbano Popular, Jóvenes ante la Emergencia Nacional, el Movimiento Yo soy 132.
[11] Ver la declaración original de la 8ª. Asamblea Nacional de Afectados Ambientales en noviembre  de 2012:  http://redendefensadelmaiz.net/2012/11/pronunciamiento-emergencia-nacional-maiz-transgenico-a-punto-de-envenenar-nuestras-mesas-2/.
[12] Ver http://www.emergenciamaiz.org/ con fotos y la declaración en inglés.
[13] Los pobres en América Latina y también en Asia y África, dependen de la diversidad del maíz para su subsistencia y para enfrentar los impactos del cambio climático. 

Agricultura, Desarrollo y Paz en Colombia - Robledo


Agro y proceso de paz en Colombia
Jorge Enrique Robledo, diciembre 7 de 2012
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Empiezo por agradecerles a todos ustedes por estar aquí hoy. A la Pastoral Social y a la Comisión Nacional de Conciliación, mis agradecimientos por su invitación. Espero ser tan riguroso con el tiempo como monseñor Nel Beltrán. Vamos a ver si lo logro.

Lo que voy a plantear es cómo vemos en el Polo Democrático Alternativo el agro nacional. En segundo término, cuál es la política del gobierno del presidente Santos y, en tercer término, en qué puede terminar no solo este tema, sino también el proceso de paz que se está dando, que ojalá termine con éxito.

En el Polo Democrático Alternativo somos amigos de lo que hemos llamada un modelo agrario de tipo dual, de dos tipos. De una parte, campesinos e indígenas prósperos, respaldados por el Estado. Y de la otra, empresarios con obreros agrícolas que disfruten de derechos democráticos; empresarios también prósperos y respaldados por el Estado. Es lo que llamamos en el Polo un modelo agrario de tipo dual. Pensamos que en las condiciones de Colombia pueden coexistir ambos sistemas.

Empieza a haber un debate que se profundiza en estos días y es preguntarse empresarios de qué tamaño. Porque normalmente aquí se había hablado de empresarios comunes y corrientes, pero estamos hablando ahora de empresarios de 30, 40, 50, 100 mil y más hectáreas. Ahí aparece un debate en el propio sector empresarial. Segundo, ¿empresarios nacionales o extranjeros? Y ahí empieza a aparecer otro gran debate. Y tercero, cuando nosotros hablamos de campesinos, hablamos de campesinos libres. Pero empieza a aparecer una tendencia fuerte, que casi que solo acepta a campesinos que sean socios, entre comillas, de poderosos inversionistas, en una especie de semiservidumbre del siglo XXI.

El desastre agrario nacional

Es imposible un desastre mayor que el del agro colombiano. Primero, un problema gravísimo de violencia que dura ya medio siglo. Segundo, unas condiciones de pobreza y de miseria que nos espantan y nos avergüenzan ante el mundo. Tercero, probablemente el mayor grado de concentración de la tierra rural del mundo entero y con tendencia a ir agravándose. En cuarto término, un país inundado de productos agrícolas extranjeros. Estamos importando más de diez millones de toneladas de productos del agro, remplazando trabajo nacional por trabajo extranjero y apenas están empezando los TLC. Ya nos anunciaron que en las próximas semanas van a entrar 250 mil toneladas de arroz.

Lo anterior nos lleva a una situación que es casi increíble. Hay subutilizadas 20 millones de hectáreas de calidad agrícola, que no se sabe qué hacer con ellas. Tenemos un país tan absurdo que le sobra la tierra y le sobran las gentes del campo, porque no se sabe tampoco qué hacer con los campesinos y con los obreros agrícolas. Y le sobra el agua, porque no todos los países del mundo tienen agua suficiente. Digamos entonces que peor, bien difícil.

Santos empeora las cosas

¿Cuál es la política agraria de Santos? La de profundizar todo lo que funciona mal, elevándolo a la enésima potencia. Menciono primero el caso de la restitución, que ha creado una confusión enorme, porque muchos colombianos creen que la única política agraria del presidente Santos es la restitución. Advierto que el Polo está de acuerdo con la restitución. Si votamos por nuestro propio proyecto y no por el del gobierno nacional, fue porque nos parecía que el del gobierno era mediocre. Y no va bien. A estas alturas, prácticamente no se ha restituido nada. Pero repito, somos amigos de la restitución. Al punto al que quiero llegar es a que si la restitución resultara perfecta –y ya está claro que no lo va a ser, porque el gobierno no va a cumplir las metas; es más, ya dice que no tiene metas–, regresaríamos a la situación de 1991, porque la política solo cubre los despojos de 1991 hacia acá. Ahora, en 1991 el agro en Colombia ya era un desastre en concentración de la tierra, en pobreza, etcétera. Tal vez no tuviera las importaciones agrícolas, pero lo demás sí. No va a ser entonces la restitución, aun cuando saliera perfecta, la que va a resolver los gravísimos problemas del agro nacional.

Qué más dice el presidente Santos en política agraria: TLC a la loca. Ya es como una especie de plaga. TLC por todas partes, lo que por supuesto va a seguir agravando las condiciones. En estos días se va a ratificar el firmado con la Unión Europea y deben de estar pensando todos los campesinos de la leche, que son por lo menos 250 ó 300 mil familias, en lo que se les viene encima. ¿Qué más es la política agraria del presidente Santos? El Banco Mundial, la institución que orienta a los gobiernos, en un documento titulado “Colombia, una ventana de oportunidades”, sostiene que ante el TLC con Estados Unidos, hay que pasarles la tierra a los productores más eficientes. Lo que propone el Banco Mundial es que cambiar a los dueños de la tierra, a unos por otros, según ellos, por los más eficientes. Y advierte el Banco que uno de los líos para poder hacer esta transferencia de propiedad es que en Colombia hay mucha informalidad, mucha tierra sin títulos. Luego hay que formalizarlos. Y no olvidemos que la política de restitución tiene como primer paso la formalización de los títulos.

Según el presidente Santos, qué más debe hacerse con el agro. El artículo 63, de los 106 de su Programa de Gobierno, precisa con todas las letras que hay que promover la gran producción agropecuaria. El artículo 69 llama a acabar con la traba burocrática de la UAF, lo que en resumen significa que los baldíos del Estado, diseñados para entregárselos tan solo a pobres del campo, se le traspasarán en adelante a cualquier magnate nacional o extranjero, un cambio de idea absolutamente descomunal. Y con respecto a un artículo de la Ley 160, que presiona que las tierras campesinas originadas en planes del Estado continúen siendo tierras campesinas, la política ahora es que puedan terminar transfiriéndosele a magnates de todo tipo.

Afortunadamente, una demanda que entablamos con el representante Wilson Arias ante la Corte Constitucional hizo que la Corte declarara inconstitucional la reforma. El doctor Juan Camilo Restrepo está de sincopé de lo triste que anda. Nosotros pensamos que fue bien importante. Pero el gobierno nacional no renuncia a la idea. En la Asociación Bancaria, el ministro de Agricultura fue enfático también en señalar que su modelo era el de El Cerrao brasileño, un modelo de gran producción, como todos sabemos. En un acto importante en Barrancabermeja, el Presidente señaló que a los colombianos los iba a sacar de su crisis lo que él llamó mercado de capitales, que no es otra cosa que el negocio entre los banqueros. Y allí fue claro en señalar que había que separar la propiedad del suelo de lo que se pusiera sobre el suelo. Insiste en que quiere campesinos felices, que podrán ser socios, entre comillas, de poderosísimos inversionistas y que podrán trabajar, además, como jornaleros en esas megainversiones. Es, digamos, la presentación amable. Pero aquí lo que hay es otra práctica de despojo de la propiedad campesina. Es más, ya existe la figura y se llama el derecho de superficie. Un campesino el día de mañana podrá ser propietario de su parcela, de su tierra, y lo que haya sobre la tierra ser de un inversionista nacional o extranjero o un banquero o el que sea.

Se va a terminar generando lo que Luis Jorge Garay ha llamado rentismo paupérrimo, que es en lo que puede terminar la restitución, porque cerca del 90% de los campesinos despojados objeto de la restitución no quieren volver a sus lares. Aquí podría suceder que un campesino quede viviendo en cualquier barrio de invasión de Bogotá, mientras que su tierra, por la que recibirá un arrendamiento misérrimo, queda en manos de cualquier inversionista, dueño de lo que haya sobre ella.

Mantengo severas reservas en este asunto de las asociaciones, porque puede haber descomunales condiciones de indefensión de los campesinos frente a los grandes inversionistas. Ya han pasado cosas tan graves como que el director del Incoder hubiera dicho en un programa oficial que los campesinos se tenían que asociar con algún monopolio nacional para producir cacao y que campesino al que no le gustara se tenía que largar.

La última gran política del presidente Santos es la extranjerización de la tierra. Ustedes han visto el debate en el que estamos. Es clarísimo que el presidente y el ministro están a favor de la extranjerización. Y claro, ahí hay un debate de soberanía nacional en lo que tiene que ver con extranjeros, pero les quiero dar otra importante información. El promedio de las fincas en el fenómeno de extranjerización a nivel global es de 40 mil hectáreas. El 25% de dichas fincas superan las 200 mil hectáreas. Y como si fuera poco, los informes del Banco Mundial precisan que apenas el 20% de ellas va a producción, que el 80% se compran por el simple cálculo de la especulación inmobiliaria. Lo que se añade a un fenómeno grave que padecemos en Colombia, y es que buena parte de las tierras agrícolas ya no están destinadas a uso agrícola o ganadero, sino que se tienen como negocios de especulación inmobiliaria. La inversión extranjera puede terminar sumando en esta dirección, lo que sería de una gravedad inaudita. En el debate de la extranjerización hay que incluir el de la concentración de la tierra rural, porque no puede pensarse en extranjerización sin concentración.

La política del presidente Santos incluye una actitud de desdén y desprecio a la producción campesina y empresarial de mediana y pequeña magnitud. Todo tiene detrás un discurso: que el campesino es ineficiente, que no sabe, que no es capaz de ser competitivo a escala global. Y en buena medida, según ellos, tampoco el pequeño y mediano empresario, porque, insisto, la política es la de la concentración.

Hay todos los estudios que queramos en todos los países del mundo para demostrar que es falaz la afirmación de que el campesino es un ser que no puede competir, un ser que no saber hacer las cosas bien. En Brasil una proporción inmensa, no tengo tiempo de dar las cifras, es producción campesina, estrictamente campesina. En Colombia, todavía hoy, la producción campesina aporta más de la mitad del valor que se crea en los campos colombianos. Hoy hay otra nación agrícola, Vietnam, casi toda de producción campesina. Luego la tesis de que hay que dejar a un lado o abandonar o liquidar la economía campesina, y hablo de campesinos libres, para remplazarla por la gran plantación del monopolio, de la trasnacional y, si mucho, con campesinos convertidos en siervos es el gran debate en el que estamos y en el que el gobierno no abriga la razón.

En resumen, diría que peor política agraria, imposible.

Y ojo, si el agro en Colombia no sale adelante tampoco saldrá adelante la ciudad. Es una especie de necedad afirmar que vamos a contar con ciudades de verdad modernas, desarrolladas, que se parezcan a las grandes ciudades de los países exitosos en el desarrollo con un agro como el nuestro. Es imposible. El ejemplo es simple. Si los niños de Bogotá no toman leche, a quién le venden leche o panela los agricultores y los ganaderos de Colombia. Es la situación en la que estamos, peor imposible. El presidente Santos sigue convencido de este programa, es su obsesión. Es más, sostengo que la restitución de tierras es una especie de cortina de humo para que el país no se detenga sobre este asunto.

Agro y proceso de paz

Cómo relacionamos lo anterior con el proceso de paz. Es un punto difícil y pensé si se los traía o no hoy aquí. Pero yo que a ratos corro mis riesgos voy a decir un par de cosas.

Somos partidarios del proceso de paz. El Polo Democrático Alternativo no es amigo de la lucha armada, pero sí de una solución política del conflicto. Hemos dicho que no vamos a estorbar en el proceso, que no vamos a ser un palo en la rueda, que ojalá salga muy bien. No puede haber la menor duda de que lo que voy a decir es franco y no alimenta ningún propósito en contra del proceso.

Creo que los gravísimos problemas del agro nacional no son solubles en un proceso como este. No veo posible que durante ese trámite el gobierno nacional se vaya a mover en lo fundamental de sus convicciones. No creo que suceda. Arreglar el agro nacional requiere profundísimas transformaciones, cambios de tipo estructural que no comparten el presidente Santos y la élite que lo rodea. Ellos nunca han creído en cambios estructurales y están defendiendo puntos de vista distintos. Luego transformar a Colombia nos exige ganar el poder político nacional, nos exige poner en la dirección del Estado a quienes crean en procesos de transformación, que no estoy detallando, pero que se deducen de lo que estoy diciendo. Es posible que haya arreglos de asuntos parciales, pero realmente no puedo ser optimista de que se logre el cambio de fondo que requiere el país. No lo veo como una posibilidad.

Alguien podría replicar que si no se va a poder arreglar el agro, entonces para qué proceso de paz. No comparto esa idea. Con otra advertencia. No va a ser la paz total lo que se pueda lograr, sino que haya varios miles de fusiles menos funcionando en los campos de Colombia. Pero probablemente van a seguir ahí otro poco de factores. El país no se va a volver el paraíso. Pero creo que aun siendo así, vale la pena que el proceso tenga éxito y debemos hacer votos y facilitar las cosas para que culmine con éxito, así no se resuelvan ni todos los problemas del agro, ni todos los problemas del país.

Son tres grandes razones las que hacen valiosísimo que haya varios miles de fusiles menos operando en los campos de Colombia. La primera, bien obvia, que habrá menos violencia. Estoy seguro de que a ningún ser humano le agrada que haya violencia. Segunda, menos costos económicos, sociales, distintos de los de la violencia propiamente dicha. Si esos recursos que hoy de mil maneras se gastan allí terminaran promoviendo el desarrollo nacional, sería una cosa valiosa.

Y tercera, a la que le concedo muchísima importancia, se facilita la lucha política. Llevo toda mi vida bregando a que este sea un país distinto. Considero que si se logra que los fusiles dejen de operar –y ojalá el ELN también entrara en un proceso y avanzara todo lo que se pudiera–, si esos miles de fusiles dejaran de operar estoy seguro de que se facilitaría la lucha social, la lucha democrática, la lucha política, la única con la que podremos transformar un día a Colombia.

Los países cambian no cuando cambian los dirigentes, sino cuando cambian los pueblos. Los dirigentes solemos ser como somos. Los países cambian cuando los pueblos se deciden a cambiar a sus dirigentes. Y este ambiente de violencia, sinónimo de un ambiente de escasa democracia o de mucha antidemocracia, no facilita las luchas sociales y políticas que hay que adelantar para que podamos sacar a este país adelante.

Insisto en que vale la pena que el proceso salga bien, así pueda haber gente que quede con frustraciones pensando que allí no se logró todo lo que había que lograr. Así queden operando estructuralmente muchas cosas que a mí particularmente no me gustan en Colombia. Pero repito, por las razones que he dado, pienso que bien vale la pena que esto salga bien.

Finalmente, terminar llamando a las partes, al gobierno nacional, al presidente Santos y a las Farc, a que sean capaces de resolver las inmensas dificultades que se presentan en un proceso como este. La prueba de la dificultad, de lo lejos que están los unos de los otros, es que se están echando bala. Pero esa es parte de la sabiduría que hay que tener. Esperamos que sean capaces de encontrar los puntos que le permitan a cada una de las partes crear condiciones políticas para que las contradicciones puedan, no desaparecer, porque las diferencias no van a desaparecer, pero sí tramitarse de una manera diferente.

Entonces, el Polo Democrático Alternativo no hará ni dirá nada que pueda obstaculizar ese proceso.

Somos Hijos del Maíz - Fiesta del Maíz en Cauca, Colombia



Martín Anaya /EL LIBERAL
La Fiesta del Maíz, en su tercera versión, reunió a productores, organizaciones sociales, estudiantes e instituciones educativas quienes expusieron sus experiencias en torno a la planta “Milagro de América”.
(Foto: Martín Anaya /EL LIBERAL)
Miércoles 12 de Diciembre de 2012 - 08:49 AM

“Somos hijos del maíz”

El departamento del Cauca está ligado a la diversidad gastronómica y productiva que se genera alrededor del maíz. Es por ello que las comunidades han generado un sinnúmero de estrategias de resistencia para rescatar la memoria, gravemente amenazada por la presencia de variedades de maíces, tecnificados y transgénicos.
Cauca
Para las comunidades del Cauca cultivar maíz es recordar la cultura, pero también tener alimento para ellos y las gallinas, éstas últimas para las visitas y para curar al enfermo. El maíz es el centro de los pagamentos; con éste se elabora la chicha para los difuntos, pero también para la fiesta. Con las hojas de la planta se alimentan a los animales, con los tallos se construyen las cercas y con los cabellos se elaboran remedios. El maíz es el centro de la diversidad productiva, gastronómica y cultural del departamento.
Según el Diagnóstico Nacional de Maíces realizado por la Fundación Swissaid y el  Grupo de Semillas de Bogotá , con el aporte de más de 40 organizaciones campesinas, indígenas y afro de varias regiones del país, en el marco de la Campaña Semillas de Identidad; en el 2009 el área de cultivo tradicional del maíz en el Cauca era de 5 mil  hectáreas en donde se reportaban 52 variedades criollas, de las cuales 8 eran abundantes, 22 escasas y una perdida.
Para Luis Alfredo Londoño, docente de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad del Cauca, hay dos procesos paralelos, por un lado las comunidades siguen conservando sus variedades de maíz, sin contar con mucho apoyo; y por otro hay un impulso por parte del Estado a un tipo de producción altamente tecnificada, dedicada a la agroindustria que requiere de una gran cantidad de químicos que contaminan las semillas propias.
Al respecto, la Campaña Semillas de Identidad reporta que en el año 2009 en el Cauca el área de cultivo de maíz tecnificado era de mil 325 hectáreas y en el 2010 el maíz transgénico alcanzaba un área de 222 hectáreas, cifras que amenazan la seguridad alimentaria y han suscitado que las comunidades de las regiones productoras adelanten estrategias de resistencia.
Manuel Antonio Calambás, habitante del Resguardo Indígena de Kokonuco, municipio de Puracé, es uno de los cientos de custodios de semillas que hay en el departamento. A Manuel le ha sido encomendada la labor de rescatar las semillas ancestrales que están totalmente perdidas. “Yo recorro casi todo el territorio averiguando entre los mayores cuáles semillas existían anteriormente, trato de conseguirlas y las cultivo de la forma tradicional en mi huerta que ahora es un banco de semillas”, señala.
“Los custodios de semillas somos conocedores de la memoria ancestral que hay alrededor del maíz, por ejemplo; por eso tratamos de rescatar el conocimiento de nuestros mayores y el fruto de la tierra para mejorar nuestra forma de vivir, amenazada por tantos químicos”, puntualizó Manuel Antonio Calambás.
Diversidad gastronómica y cultural
La sopa de mote, los envueltos y las arepas de choclo, la chicha y el champús son, entre otras, las recetas que conforman la base alimentaria de gran número de familias caucanas. 
“Alrededor del maíz tenemos una gama infinita de posibilidades, podemos preparar platos de sal, dulce, secos, mojados, para el consumo inmediato o para almacenar,  podemos procesar el grano y obtener de él todo lo que queramos. Estamos frente a una planta que sobre todo es un milagro”, manifiesta Carlos Humberto Illera, director del Grupo de Investigaciones sobre Patrimonio Gastronómico de la Universidad del Cauca.
“La invitación es para que en lugar de que las personas sigan consumiendo ‘comida chatarra’ con ingredientes industriales, que pruebe algo natural, que viene de la tierra y que es cultivado por su gente”, añadió Illera.
La recuperación de semillas es para Alfredo Londoño, académico e investigador de la Alma Mater caucana, la mejor estrategia para mantener la diversidad gastronómica porque cada plato se prepara con un tipo de maíz diferente “Por ejemplo nunca se va a comer dos motes iguales. Cada vez que se enfrenta a un plato, es una experiencia culinaria diferente”, indicó.

La fiesta del maíz
En su tercera versión la “Fiesta del Maíz” que tuvo lugar en la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad del Cauca fue el espacio donde productores, organizaciones sociales, estudiantes e instituciones educativas, compartieron manifestaciones académicas, sociales, culturales, culinarias y artísticas en torno al maíz como producto ancestral, sus usos, derivados y sistemas de producción y transformación.
De manera paralela se realizó el Mercado Campesino, espacio donde productores indígenas, campesinos y afrodescendientes; estudiantes, profesores y egresados, y las 'Fincas de la Universidad', pudieron ofrecer e intercambiar los frutos de su trabajo.
Una mirada desde el arte
Jorge Gómez, maestro en Artes Plásticas, fue el encargado de asesorar y acompañar la elaboración del mural que desde la semana anterior engalana la sede de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad del Cauca.
“El mural es el resultado de un trabajo participativo, es una experiencia diferente a un mural individual del artista. Con los estudiantes hicimos un taller rápido de teoría y color, trabajamos cuatro días para hablar del concepto y lo que iría en el mural y recogimos los elementos que ellos querían rescatar acerca del maíz.
Empezamos a trabajar en el muro y ahí quedó reflejada la visión de todo el grupo de lo que es el maíz desde su parte ancestral, sin desconocer los aspectos culturales, y la forma cómo puede ser proyectado, teniendo en cuenta la responsabilidad de ellos como profesionales en la materia”, señaló Gómez.
¿Sabía usted que…
En la historia del maíz, el departamento del Cauca tiene una página especial. En el año de 1965, el municipio de Mercaderes fue declarado como capital maicera de Colombia?

Fuente: El Liberal
http://www.elliberal.com.co/liberal/cauca/115797-somos-hijos-del-maiz