jueves, 26 de mayo de 2016

Mapa Cultivos de Maíz Transgénico a 2012 en Colombia

En Colombia el área de cultivos transgénicos de maíz en 2015 es de cerca de 89.048 hectáreas según cifras de Agrobio, la entidad de las empresas que hace el seguimiento a estos cultivos en Colombia.
Desde el Observatorio Nacional de Cultivos Transgénicos en Colombia, de la Red Semillas Libres de Colombia, se viene solicitando información al ICA para hacer el seguimiento a estos y solo hemos podido obtener la información al año 2012. A partir de esta elaboramos un mapa detallado que pueden disponer las organizaciones sociales y de productores en cada región del país.

En la actualidad hay varios problemas que han tenido estos cultivos transgénicos en las distintas regiones y les estaremos entregando información sobre los principales problemas de los agricultores en cada una de estas regiones: Córdoba (maíz y algodón transgénico han fracasado?); Valle del Cauca (maíz transgénico: virus y plagas emergentes?); Tolima (maíz y algodón transgénicos - agricultores en quiebra?); Huila (el virus que acabó con el cultivo de maíz transgénico?); Meta (la redención de las empresas con los transgénicos?).

El mapa de 2012 lo pueden descargar en este aplicativo:
http://www.arcgis.com/apps/Viewer/index.html?appid=8bc9a77419604f6e95b945650cb1812a

Llamado de la Minga Nacional Agraria, Campesina, Etnica y Popular


LLAMAMIENTO 002
 
MINGA NACIONAL AGRARIA, CAMPESINA, ÉTNICA Y POPULAR
POR EL BUEN VIVIR, UNA REFORMA AGRARIA ESTRUCTURAL
Y UNA CIUDAD DIGNA.
 
¡Sembramos Esperanza, Cosechamos País!
 
LLAMAMIENTO AL PUEBLO COLOMBIANO
 
Convocamos al conjunto del pueblo colombiano a hacer parte de la GRAN MINGA NACIONAL “Sembrando Esperanza, Cosechando País” participando en las acciones de movilización pacífica que se avecinan para expresar nuestra inconformidad con el actual modelo económico y de desarrollo, que no corresponde con los sueños del pueblo por alcanzar la paz con justicia social y ambiental. 
 
El gobierno de Juan Manuel Santos y sus predecesores, han sido enfáticos al expresar públicamente que el modelo de desarrollo del país no es negociable y aunque la ciudadanía se ha manifestado en contra del mismo, el estado colombiano sigue sin escuchar u ofrecer alternativas sostenibles para dar solución de fondo y de manera estructural a la crisis económica, ambiental y social que se agudiza en todo el territorio colombiano.
 
Hoy nuestro llamado es a enfrentar las nocivas políticas extractivistas que ponen en riesgo los bienes naturales, la soberanía nacional y la pervivencia física y cultural de las comunidades rurales y del conjunto del pueblo colombiano.
 
Este llamamiento también responde a la indiferencia e incumplimiento sistemático en el que viene incurriendo el gobierno a los acuerdos alcanzados tras los Paros Agrarios y Minga Indígena de 2013 y 2014, así como las jornadas de indignación de 2015 y los pliegos de exigencia presentados tras las movilizaciones del 24 de enero y 17 de marzo de 2016. El gobierno sigue incumplimiento las ordenes de la Corte Constitucional para la protección de las victimas (Sentencia T-025), postergando la reparación integral contemplada en la ley 1448/11.
 
Diversos sectores sociales (victimas, ambientales, transportadores, sindicales, mujeres, educativos, urbanos y rurales entre otros) venimos oponiéndonos a las políticas gubernamentales que responden a los Tratados de Libre Comercio y se expresan en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) que pone en venta los recursos estratégicos de la nación, las empresas públicas, los bienes energéticos, el agua y distribuye de manera inequitativa la tierra, aumentando los beneficios en favor de unos pocos y excluyendo a millones de ciudadanos, campesinos, indígenas y negros de sus legítimos derechos.
 
Nos oponemos también de manera radical a la ley de seguridad ciudadana, que viola  las libertades democráticas, al nuevo código de policía y la actuación represiva por parte del ESMAD contra las justas protestas de las personas. Nos oponemos a las detenciones arbitrarias, la persecución, hostigamientos y asesinatos de líderes sociales y defensores de derechos humanos, así como la nueva fase de paramilitarismo que atenta gravemente contra las organizaciones sociales populares y pone en riesgo la consecución de una paz estable y duradera.
 
Reiteramos nuestro apoyo al proceso de diálogos de paz con las FARC y con el ELN, pues estamos convencidos de la salida negociada al conflicto armado; pero de la misma manera, consideramos que se requieren soluciones concertadas al conflicto social, político y económico, necesarias para una paz con justicia social y ambiental.
 
En consecuencia, y como una justa e histórica reivindicación, reclamamos del gobierno nacional que se garantice la participación activa, vinculante y decisoria de las comunidades para diseñar y construir la Reforma Agraria Integral que redistribuya y democratice la propiedad de la tierra y reoriente el modelo de desarrollo económico en armonía con la naturaleza y la diversidad cultural.
 
Reiteramos el llamado amplio a todas las personas y comunidades del campo y la ciudad, para que expresemos en un solo sentir nuestra voz de esperanza por un cambio de rumbo en el país, que garantice el buen vivir de las presentes y futuras generaciones. Pongámonos la ruana, el sombrero, el bastón de mando y salgamos a caminar la palabra en calles y carreteras, campos y ciudades, para manifestar nuestro compromiso en defensa del agua, el alimento, a las semillas nativas, a la naturaleza y la identidad cultural. Nuestra lucha es por la vida.
 
Camine con nosotros:
 
Fbk: Cumbre Agraria Campesina Étnica y Popular
@CumbreAgrariaOf Haghstag: #MingaLedigo /  #MingaNacional
 
 
“SEMBRAMOS ESPERANZA Y COSECHAMOS PAÍS”
CUMBRE AGRARIA, CAMPESINA, ÉTNICA Y POPULAR
 
 
Organización Nacional indígena de Colombia ONIC, Congreso de los Pueblos, Coordinador Nacional Agrario CNA, Mesa de Integración Agraria y Social MIA, Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria FENSUAGRO, Mesa de Unidad Agraria MUA, Marcha Patriótica, Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina ANZORC, Asociación Campesina Popular Asocampo, Coalición de movimientos y organizaciones sociales de Colombia COMOSOC, Movimiento por la Constituyente Popular MCP, Asociación Nacional Campesina ASONALCAM, Proceso de Comunidades Negras PCN – Autoridad Nacional Afrocolombiana ANAFRO.
 Censat Agua Viva, Movimiento Ríos Vivos, Movimiento de Resistencia Popular, Mesa Nacional de Víctimas Pertenecientes a Organizaciones Sociales,  Coordinación de Organizaciones Sociales y Políticas, Comando Nacional Unitario.
 
COORDINADOR NACIONAL AGRARIO DE COLOMBIA CNA
"Por la Defensa y Recuperación del Campo Colombiano, Vida digna y soberanía popular"

miércoles, 25 de mayo de 2016

Rubens Nodari y su posición crítica frente a los transgénicos y la investigación de las empresas

Conservación e innovación de la diversidad biológica en el agro: el rol de los campesinos frente a los cultivos transgénicos 

Entrevista con RUBENS ONOFRE NODARI

El doctor Rubens Onofre Nodari fue uno de los expositores en el Foro Internacional “Los alimentos transgénicos: impactos a la salud y la importancia de una moratoria en un país megadiverso”, organizado por el Comité de Medicina Tradicional, Alternativa y Complementaria del Colegio Médico del Perú (Lima, septiembre de 2015). Hemos reservado la difusión de esta entrevista para la presente edición de LEISA sobre cocreación del conocimiento por el enfoque que el Dr. Nodari –investigador en el Centro de Ciencias Agrarias y profesor en el Programa de Graduados Recursos Genéticos de Plantas de la Universidad Federal de Santa Catarina, Brasil–, otorga al tema, dada la importancia del saber campesino para la conservación e innovación de la diversidad biológica en el agro.
LEISA: ¿Podría explicarnos la importancia de los conceptos actuales sobre lo que usted denomina el “dogma central”?
Rubens Nodari: El desarrollo de la genética siempre ha sido polémico. La primera polémica se dio a partir de los descubrimientos de Mendel, que es muy determinista, donde un gen es una característica. Era una época en la que la teoría de Darwin estaba siendo difundida entre los científicos y era muy compleja. Sin embargo, esas dos corrientes de pensamiento se unieron y esto se conoció como “la gran síntesis”. Entonces, con el descubrimiento de que el ADN era la molécula que contenía la información genética, el código genético, y como ya se conocían las proteínas, se desarrolló un concepto de “dogma central” para unir el ADN con la proteína. En esa época se sugirió una molécula intermediaria que era el ARN. Sin embargo, siempre se señaló que la función más importante era la del ADN, que era la molécula principal. Era, como se dice, la estrella del dogma central. Así, conociendo al ADN se conoce todo; imaginando al ADN se imagina todo. El ADN se vuelve la huella digital de la vida.
Pero esos modelos eran muy reduccionistas porque atribuían la vida a una molécula y no es así. Poco a poco fue avanzando el conocimiento científico, lo que permitió nuevos descubrimientos y nuevos componentes, nuevos tipos de ARN, nuevas interacciones entre proteínas y ARN y entre proteínas de ADN.
Hoy la concepción debe cambiarse. Debemos tener un nuevo concepto del dogma central. Sé que existe un dogma central, pero, tal como este fue concebido, ya puede ser rechazado por los nuevos conocimientos. Lo que debemos pensar es que la célula es la gran maestra, como una directora de orquesta. La célula es una orquesta, con los guitarristas, los violinistas y todo lo demás; cada uno tiene una función, pero la mayor función que se reconoce hoy es la de los ARN porque ellos pueden hacer la regulación “genética”. Y la producción de ARN es muy dependiente del ecosistema, del efecto ambiental que está a su alrededor. Debemos pensar que una célula está en un ecosistema y que va a producir diferentes proteínas dependiendo de muchos factores.
LEISA: Usted también ha mencionado el impacto que tienen los organismos transgénicos en el componente de la biodiversidad.
RN: Toda la tecnología de transgénesis, de producción de organismos genéticamente modificados o transgénicos, se ha desarrollado dentro del concepto del dogma central clásico. Se puede introducir un pedazo de ADN y conseguir que se exprese una proteína, eso no va a causar ningún daño a nadie, tampoco al suelo o al ecosistema. Sin embargo, lo que sucedió es que nosotros, es decir, los científicos independientes, descubrimos muchos efectos en el ambiente producto del cultivo de esas plantas transgénicas. Desde el efecto en organismos que llamamos “no blancos”, organismos que son benéficos para la naturaleza, para la agricultura, como las “micorrizas”, los insectos, los polinizadores, organismos que viven en el agua… y ese es un impacto ya detectado.
Otro gran impacto que ha sido detectado es que las plantas transgénicas y su cultivo han provocado un gran aumento del uso de los pesticidas que, a su vez, causa impactos en los componentes del medio ambiente. Ahí tenemos un efecto indirecto muy grande; los efectos de los pesticidas son de mayor magnitud incluso que los de los transgénicos. También hay efectos económicos. Hay pérdida de cosechas por parte de agricultores que adoptan un sistema de cultivo agroecológico u orgánico. Y también hay contaminación, principalmente en maíz, en soya y, por ende, hay también pérdidas económicas.
También hay pérdidas desde el punto de vista de la riqueza genética que es mantenida por los campesinos. Hay variedades criollas que han sido mantenidas, mejoradas y adaptadas durante cientos, miles de años, que están siendo contaminadas. Todo eso produce una erosión genética muy grave y los campesinos pierden esa diversidad, esas variedades. Ellos tampoco van a poder hacer innovaciones, porque los campesinos han sido responsables de la principal innovación del mundo que fue la domesticación de plantas y animales. Entonces, sin diversidad, ¿qué van a hacer? El rol histórico de los campesinos siempre fue hacer innovaciones, nuevas prácticas agrícolas, nuevas variedades, variedades adaptadas a diferentes pisos y condiciones pero, sin diversidades, ¿qué van a hacer? No tenemos el derecho de impedir que los campesinos continúen haciendo esas innovaciones y manteniendo la conservación del uso sostenible de la biodiversidad.
LEISA: ¿Cuál sería la forma para que los campesinos sean conscientes, muy conscientes, de esta riqueza que ellos manejan y del saber-hacer o conocimiento que poseen para la conservación de la biodiversidad, y que ante esta invasión de los transgénicos tengan ellos también principios precautorios?
RN: Yo pienso que no existe una manera única de hacerlo. Pienso que podemos combinar distintas actividades, pero después de mucho tiempo conviviendo con los campesinos creo que hacer conversar a los campesinos con otros campesinos es la forma más auténtica. Yo sé que la mayoría de campesinos no es consciente de la gran importancia de lo que están haciendo, la gran contribución que significa su trabajo. Algunos de ellos ya lo saben. Pienso que debemos crear condiciones para que unos aporten a los otros preocupaciones, incertidumbres, conocimiento, y para que se discutan los temas. Porque yo puedo ir y hablarles, pero yo no soy campesino –aunque conozco la importancia que tienen–. Por eso, si otro de ellos va, es mejor. Esa es para mí la principal actitud.
LEISA: Usted ha dicho que es necesario poner una muralla que nos proteja de los estudios realizados por las empresas y, sobre todo, de los científicos que están a favor de los organismos transgénicos. Ha comentado que ellos presentan muchos estudios, pero que estos no son tan científicamente sólidos como se nos quiere hacer creer. ¿Podría decirnos algo con relación a la calidad de estos estudios? ¿Cómo responder a ellos?

RN: El principio es muy sencillo: si una empresa invierte mucha plata para desarrollar algo, va a querer tener un retorno económico por el producto que ha desarrollado. Esas empresas, por lo tanto, no van a desarrollar estudios que puedan descubrir algo. Por ejemplo, no van a encontrar el principio básico en una investigación. Entonces, yo puedo diseñar estudios científicos que no van a llegar a detectar los problemas más importantes. Son estudios que se hacen de varias formas, usando pocas repeticiones, pocos animalitos, pocos mosquitos o pocos insectos, y generalmente son de corta duración. Entonces, yo no publico esos estudios. Esos estudios no están publicados, la mayoría de ellos los hacen las empresas para entregarlos a las agencias regulatorias, pero la gente no percibe que esos estudios tienen muchas flaquezas científicas. Así, solamente aquellos que están en un comité de bioseguridad consiguen darse cuenta de eso. Yo pienso que otros científicos podríamos involucrarnos en la lucha, solicitar los estudios, mirar los estudios y hacer las críticas científicas necesarias además de divulgar que esos estudios no tienen rigor científico. Tenemos que denunciarlo como yo lo vengo haciendo.

Fuente: http://www.leisa-al.org/web/images/stories/revistapdf/vol32n1.pdf

Récord de oposición a patente de Syngenta sobre tomates de Sudamérica

Récord de oposición a patente de Syngenta sobre tomates de Sudamérica
Récord de oposición a patente de Syngenta sobre tomates de Sudamérica. (MICHAEL BUHOLZER/AFP/Getty Images)
En el mes de mayo un número récord de 65.000 personas de 30 países y 32 organizaciones respaldaron la oposición presentada a la Oficina Europea de Patente por la aprobación de un tomate Syngenta descubierto en Sudamérica, cultivado por métodos tradicionales.
El tomate había sido aprobado como “invento” en agosto de 2015 con la patente EP1515600, que describe además una “expresión de flavonoides en método de producción y domesticación del tomate”.  Esto le confiere a la agroquímica suiza Syngenta un poder sobre todas las plantas con las características mencionadas, las semillas e incluso las frutas y los alimentos derivados de los mismos.
“Este tal llamado ‘invento’, sin embargo, es simplemente un cruce de tomates originarios de Perú y Chile con variedades cultivados actualmente en los países industrializados”, destacó vía Email a La Gran Época María Carrascosa, de la asociación Red de Semillas, que se sumó a la coalición internacional “No a las patentes sobre las semillas”.
Según François Meienbergm, quien participó en la declaración de oposición, los tomates fueron descubiertos en dichos países “antes de que muestras de semillas se hayan llevado a EEUU y conservado. Desde allí Syngenta tuvo acceso a las semillas y después proclamó que el cultivo posterior es su ‘invento’. A los países de origen se les roban prácticamente sus tesoros biológicos”, agregó en el documento entregado en Suiza a la Oficina Europea de Patentes (OEP), el 12 de mayo.
“Esta patente representa una biopiratería escondida”, sentenció. En tanto, la coalición de oposición advierte que los miembros de la OEP, por su parte, rehusaron hasta la fecha acordar una reunión con los oponentes, como se había solicitado.
“Tales patentes ponen en peligro el futuro de cultivo de plantas”, agregó a su vez Ulrike Behrendt, cultivador profesional de tomates. “La patente no cumple los requisitos para pretender ser un invento, sino simplemente describe las características existentes de las plantas. El futuro cultivo de plantas y cultivadores de plantas serán afectados de forma negativa por tales monopolios de patentes”.
En el registro de la patente de Syngenta está descrito lo siguiente: “La presente invención incluye plantas de tomate no transgénicas que expresan flavonoles domesticados en la carne y la cáscara del fruto de tomate, e incluye las semillas y frutos de esas plantas. El método de la invención incluye ensayo en plantas de tomate de la expresión de uno o más de los genes de la biosíntesis de flavonol en la carne y/o expresión “CHI” en la cáscara. El método de la invención incluye la selección de especies silvestres de tomate que expresan “CHI” en la cáscara de fruta, y/o uno o más genes de la vía de biosíntesis de flavonol en la carne, y introgresión los factores genéticos responsables de esta expresión de las especies silvestres de tomate en una planta de tomate domesticado usando técnicas de cultivo tradicionales”.
En un estudio de medicina epidemiológica publicado en 2015 en la Revista británica del Cáncer, se dice que los flavonoides posiblemente previenen el cáncer gástrico y esofaríngeo, pero que se requieren investigaciones para confirmarlo.

Impacto de la Oposición

Sobre el impacto de la oposición, Jörg Rohwedder, de la Red de Campaña Europea “WeMove”, explicó: “Nuestra oposición muestra que los ciudadanos europeos ya no quieren que las empresas grandes controlen su comida a través de derechos de patente. Tenemos que parar estas patentes ahora”.
Sin embargo la OEP ya ha concedido cerca de 180 patentes sobre plantas derivadas de mejoramiento convencional y hay cerca de 1400 solicitudes de patentes pendientes, según cifras dadas por Global Agriculture.
Con precedencia, en enero 2016, la patente EP1962578 de melores de cultivo tradicional fue revocada a Monsanto, gracias al respaldo del Gobierno de India, que reclamó sus derechos. La asociación No a las patentes sobre las semillas, quien organizó la oposición, explicó que la multinacional estaba reclamando una resistencia natural de los vegetales a un virus como su propia invención.
La patente había sido concedida por la OEP, a pesar de que la ley de patentes europea no permite patentes sobre variedades de plantas y procesos para el mejoramiento convencional.
“El gobierno de la India apoyó la oposición de ‘¡No a las patentes sobre las semillas!’, por el envío de una carta que solicita que la patente sea revocada. La carta fue enviada a la OEP tan sólo un día antes de la audiencia. Esencialmente la solicitud de la patente constituye un acto de biopiratería – violar la ley india y los tratados internacionales”, dijo el 20 de enero, Christoph Then, miembro de la organización “¡No a las patentes sobre las semillas!”.
271 empresas y más de 70 mil personas firmaron una carta abierta a los miembros del Parlamento y de la Comisión Europea, destacando el impacto negativo sobre la innovación, el hecho que se favorece  la concentración del mercado en el sector de las semillas -con la destrucción de competencia- y que originan precios más altos para los agricultores, menos opciones para los consumidores y un impacto negativo sobre la biodiversidad agrícola.
Fuente: http://web.lagranepoca.com/internacionales/62859-record-de-oposicion-a-patente-de-tomates-syngenta-originarios-de-sudamerica.html

lunes, 16 de mayo de 2016

Megafusiones: Monsanto,Bayer, Basf, DuPont, Dow, Syngenta, ChemChina

MONSANTO, VORACIDAD INFINITA. MEGAFUSIONES Y AMENAZAS A LA SOBERANÍA ALIMENTARIA


Grupo ETC

Tal y como ETC advirtió por primera vez en mayo del año pasado y de nuevo en febrero de este año, las dos fusiones en puerta entre los Seis Gigantes de los negocios agrícolas harían inevitable una tercera asociación. En los últimos días los medios de comunicación informaron que Monsanto negocia por separado con Bayer y BASF —los dos gigantes alemanes del sector de suministros agrícolas. Y es que mientras los reguladores antimonopolio observan críticamente los acuerdos entre DuPont y Dow, y entre Syngenta y ChemChina, Monsanto necesita urgentemente asociarse con alguien, con la esperanza de que si las autoridades dejan que se lleven a cabo las otras dos mega fusiones ya no podrán negarle a Monsanto la oportunidad de hacer lo mismo.

Si las empresas se salen con la suya, las primeras etapas de la cadena alimentaria industrial (semillas, pesticidas) estarán en manos de sólo tres empresas. Si se consuman los matrimonios Dupont-Dow y Syngenta-Chem China, y Monsanto se fusiona con el área agrícola de Bayer, los tres controlarán más del 65% de las ventas mundiales de pesticidas, y casi el 61% de las ventas comerciales de semillas. Si en vez de eso Monsanto se une con BASF, los Tres Titanes controlarán casi el 61% de los pesticidas y más del 57% de las semillas (ver la gráfica).

De cualquier forma, será inevitable que haya una cuarta jugada. Quien sea que se quede en el altar (Bayer o BASF) tendrá que comprar o vender, dado que no le será posible enfrentarse a los Tres Titanes. Cualquiera de las dos opciones podría ser irresistible para Deere & Co., o cualquier otra de las enormes empresas de maquinaria agrícola, que se encuentran en la mejor posición para dominar todos los suministros agrícolas, desde las semillas y pesticidas hasta los fertilizantes, maquinaria, datos y seguros.

¿Entonces qué? Algunos observadores de la industria se preguntan si esta avalancha de fusiones supondrá una diferencia significativa para un sector que ya está fuertemente concentrado, y en el que los seis Gigantes Genéticos que han dominado el mercado de semillas y pesticidas en la última década ya tienen tantos proyectos en común y acuerdos de intercambio de patentes que ya mantienen un monopolio de facto.

Por otro lado, las organizaciones campesinas y por la agroecología ni compran semillas de estas empresas ni quieren sus pesticidas. Según estimaciones recientes, al menos un 90% de las semillas cultivadas por el campesinado cada año provienen o bien de su propia cosecha o de intercambios con vecinos en mercados locales. Dado que es este campesinado quien alimenta al 70% de la población mundial, podría considerarse que las maquinaciones de las multinacionales no tienen gran importancia.

Motivos para preocuparse: Puede que las semillas comerciales sólo supongan un 10% del suministro de semillas del campesinado, pero las multinacionales son quienes negocian permanentemente con las autoridades. El comercio, las subvenciones, las leyes laborales, las patentes, el uso del suelo, la regulación fitosanitaria, los gastos en infraestructuras y las políticas de mercado se diseñan a medida de los intereses de los grandes agronegocios y los 100 millones de parcelas que dicen son sus clientes. Los 570 millones de familias campesinas que realmente alimentan al mundo sufren las consecuencias de estas políticas sesgadas, no como un ataque directo, sino como daños colaterales. Cuanto más concentrado esté el poder de cabildeo de la agricultura industrial, más destrucción sufrirá la red alimentaria campesina y los sistemas alimentarios agroecológicos.

La amenaza no sólo es la concentración, sino también la integración. Cuando las empresas de pesticidas comenzaron a comprar a las semilleras en los años setenta, al principio negaron que estuviera pasando y más tarde dijeron que esas sinergias resultaban beneficiosas. Cuatro décadas más tarde, las fusiones entre semilleras y empresas de agrotóxicos ha hecho un daño enorme a las actividades públicas de mejoramiento de semillas. Los grandes gigantes de agroquímicos se concentraron en un puñado de cultivos producidos en masa para su comercialización en los mercados mundiales (maíz, soja, algodón, canola) y diseñados fundamentalmente para tolerar sus agrotóxicos patentados. El resultado ha sido un declive general, y en particular en la calidad del fitomejoramiento de variedades convencionales y un notable aumento del uso de agroquímicos. El impacto resulta especialmente devastador para los agricultores que quieren salir de la espiral del uso creciente de pesticidas: no pueden obtener otras semillas y no pueden escapar del reguero de pesticidas de sus vecinos.

Los negocios de venta semillas y pesticidas resultan pequeños al lado de las industrias de fertilizantes y maquinaria agrícola. El coloso de la maquinaria agrícola, Deere & Co., por sí solo, tiene un volumen de ventas equivalente a dos tercios del sector semillero completo. Entre las tres principales empresas de tractores, que se reparten el 49% del mercado mundial, no sería difícil apoderarse de las tres grandes empresas de semillas y pesticidas, produciendo un nivel de concentración aún mayor. Si los reguladores nacionales antimonopolio permiten las tres megafusiones del sector semillas-pesticidas, será difícil parar el efecto bola de nieve hacia las combinaciones con empresas de maquinaria o fertilizantes.

Se puede resistir: Las fusiones que están sobre la mesa no se decidirán en Washington ni en Bruselas, y no ganará el que tenga los abogados más caros. El éxito tiene que ver más con las políticas nacionales y con los beneficios de los accionistas.

Cuatro países (Brasil, China, India y Argentina) representan el 28% del mercado de pesticidas a nivel global. Esta es la parte del mercado que está creciendo. En general, el Sur global es más importante para el futuro del sector que Europa y Norteamérica. Si alguno de esos países bloquean cualquiera de las megafusiones a nivel nacional, los accionistas vetarán las fusiones sin esperar que se haga desde Washington o Bruselas, para evitar la caída de sus acciones. Prácticamente todas las naciones tienen una oficina de competencia o de vigilancia de la inversión extranjera, con derecho a intervenir y bloquear estas fusiones dentro de sus fronteras. Esto puede convertirse en una disputa legal muy complicada o en un acto de conveniencia política. ¿Quién es más probable que gane? Seguramente, los políticos no perderían votos por aparecer enfrentándose a la intromisión de las multinacionales.

Cada país tiene también sus propias empresas nacionales, a las que a sus gobiernos les gustaría ver entrar en el panorama global. Permitir que las megafusiones internacionales operen a nivel nacional perjudicaría a largo plazo las posibilidades de esas empresas de disputar el mercado.

Por otra parte, los oligopolios provocan la suba de precios. A veces esto supone aumentar las subvenciones gubernamentales. En cualquier caso, provocan dificultades y generan inestabilidad política en el panorama rural.

Por último, los sectores altamente concentrados prefieren gastar el dinero en relaciones públicas antes que en investigación y desarrollo. Las mega fusiones matan la innovación. Sencillamente no existe un incentivo comercial para innovar cuando ya se tiene el control del mercado. Para alguien que apoya la agroecología, por supuesto, que una empresa de pesticidas sea innovadora resulta de tanta ayuda como el que una plaga se haga más inteligente. Pero cuanto más grandes se han hecho estas empresas, más han destruido, desplazándola, la investigación pública que realmente resultaba innovadora. Si se bloquean las fusiones, el próximo paso consistiría en reconstruir un sistema de investigación resiliente, orientado fundamentalmente por el campesinado y los productores agroecológicos.

Conclusión: Por interés o por el instinto de autoconservación de los gobiernos nacionales y por la lucha de muchos por la soberanía alimentaria, estas megafusiones están lejos de poder concretarse. En los próximos meses, las manifestaciones políticas (no legalistas) y populares, (de muchos tipos) así como los debates en los medios de comunicación nacionales y con los legisladores de cada país, podrían asestar a los Gigantes Genéticos un golpe que impida estas fusiones. El fondo de la lucha no es evitar las fusiones, sino principalmente avanzar en el camino a terminar con el complejo industrial químico/semillero. La mayor integración de la industria hará que la lucha por la soberanía alimentaria resulte mucho más difícil.

Algunas ideas para avanzar acciones con los reguladores nacionales

Prácticamente todos los países tienen al menos una oficina que examina las fusiones comerciales que pudieran resultar en mercados no competitivos. La mayoría de países tienen también oficinas que vigilan la inversión extranjera o, en especial, las adquisiciones de empresas domésticas por parte de empresas extranjeras. Aunque es importante actuar en todos los países, a continuación se adjuntan datos de contacto para los cuatro países del Sur que suponen el 28% del mercado mundial de semillas.

Fuente: Boletín RALLT No. 653

Día de la Semilla Criolla - Nicaragua

Celebran Día de la Semilla Criolla en Jinotega

 Sara Ruiz   13/05/2016
Celebran Día de la Semilla Criolla en Jinotega
La productora Carmen Picado, originaria de Condega. LAPRENSA/S.RUIZ
Productores, cooperativas y ONG celebraron junto con estudiantes de la carrera de Agroecología de la UNAN-CUR Jinotega, el Día Municipal de las Semillas Criollas y Acriolladas en un conversatorio con dos especialistas sobre el tema de la lucha por preservar el patrimonio fitológico del semillero de variedades criollas y acriolladas de maíz, frijol y otros granos.
Entre los organismos que participaron en este conversatorio se encontraron La Cuculmeca, Avodec, Semillas de Identidad, Fundación Odorico D’Andrea. En el conversatorio lo empírico convergió con lo científico, pues como invitados especiales participaron el catedrático español de la Universidad de Segovia, doctor Andreu Pol y la productora de Condega (Estelí) Carmen Picado, fundadora del proyecto De Campesino a Campesino.
Mientras que el conversatorio del doctor Pol trató sobre la génetica y el valor nutricional de las semillas criollas y acriolladas, la exposición de la productora trató sobre el mejoramiento y la creación de semillas de maíz resistentes a la sequía, creadas por ella misma. Una de sus variedades la llamó “Maíz Carmen”, reconocido internacionalmente.
“Estoy resguardando un banco de semillas donde estamos 55 productores organizados, tenemos semillas de diferentes variedades con precocidad ligera y tardía y hemos recuperado las semillas criollas en lugares donde los productores no le estaban tomando importancia”, explicó Picado.
También explicó que algunas variedades de semillas de frijoles criollos han estado a punto de desaparecer; sin embargo las han logrado rescatar y hoy se utilizan como alternativas para resistir al cambio climático, por su alto rendimiento por manzana.

http://www.laprensa.com.ni/2016/05/13/departamentales/2034091-celebran-dia-de-la-semilla-criolla-en-jinotega

jueves, 12 de mayo de 2016

Argentina y la lucha de Monsanto por las patentes de semillas

Lino Barañao el lobbista
Carlos A. Vicente
GRAIN y Acción por la Biodiversidad
www.biodiversidadla.org

Lino Barañao sigue defendiendo los intereses de Monsanto desde el Ministerio de Ciencia y Tecnología. Ahora presiona para que el INPI, que rechazó patentar la soja transgénica, acepte la patente y así Monsanto pueda cobrar sus regalías sin problemas.

La continuidad del único Ministro entre la gestión de Cristina Fernández de Kirchner y la de Mauricio Macri no fue sorpresiva para quienes seguimos el desarrollo del avance de las corporaciones biotecnológicas en Argentina. Lino Barañao fue siempre un acérrimo defensor de Monsanto pero además, y esto es mucho más grave, un freno para todas las denuncias de los daños que las corporaciones provocan a la salud socioambiental en nuestro país. Por lo tanto su continuidad expresaba claramente la continuidad y profundización del modelo inaugurado en el año 1996 con la introducción de la soja transgénica.

Ahora Lino Barañao vuelve a la carga para defender los intereses de la multinacional  intentando esta vez torcer el brazo del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) que ya rechazó el intento de Monsanto de patentar la soja transgénica.

La función del INPI está claramente expresada en su Sitio Web y es “Otorgar títulos de propiedad sobre Patentes de Invención, Modelos de Utilidad, Marcas, Modelos y/o Diseños Industriales, a todas las personas que lo soliciten y cumplan con los requisitos exigidos por la normativa vigente”. A partir de estos principios el INPI rechazó el pedido de patente a Monsanto tal como hace unos meses lo comunicó la misma Sociedad Rural Argentina (3) que consultó al INPI y recibió un pormenorizado informe exponiendo que Monsanto no tiene la patente.

Pero para que no quepan dudas la ONG Naturaleza de Derechos difundió hace pocas semanas los detalles de un proceso judicial iniciado a partir de que el INPI rechazó la solicitud de Monsanto del año 1995 para patentar la soja rr. El INPI planteó en sus considerandos que la misma era improcedente dado que la molécula de ADN recombinante y las células modificadas no constituyen una invención porque son materia viva y preexistente en la naturaleza, o bien, "material biológico y genético o su réplica". 

Ante la decisión administrativa del INPI, Monsanto recurrió a la justicia en el año 2007 solicitando la nulidad de esta resolución administrativa. En primera instancia la justicia fallo a favor de Monsanto, pero esa decisión judicial fue apelada por el INPI que motivó el fallo de la Cámara Federal en lo Civil y Comercial revocándola. La Cámara fue contundente en el rechazo, señalando que la molécula de ADN recombinante, las células vegetales transformadas por ella y las plantas generadas a partir de estas últimas incluidas en la solicitud, es materia no incluida en el amparo que brinda el sistema de patentes, por no cumplir las previsiones establecidas en la ley (4). Claramente: los transgénicos no pueden ser patentados en Argentina.

Pese a ello, nuevamente comenzó a operar el Ministro Barañao cuando se profundizó el conflicto entre Monsanto y los productores de soja por la intención de la corporación de cobrar regalías por la soja cosechada haciendo análisis en los puertos.  En una entrevista a la Agencia Bloomberg días pasados Barañao afirmó  que: "La cuestión de Monsanto es muy particular dado que la Argentina todavía no ha otorgado a la compañía la patente para Intacta….La decisión final debe salir pronto, pero no estoy seguro de que esto vaya a ocurrir para la cosecha 2015-16. Hemos pedido al Registro de Propiedad Intelectual que acelere el proceso pero podría demorar meses" (5).

También en ese reportaje afirmó que "La postura de la Argentina es que el productor debe pagar por el uso de una semilla patentada y el uso repetido; se debe pagar una suma lógica"; yendo contra la Ley de Semillas que habilita a guardar semilla para el uso propio. O sea un Ministro que aboga porque en el país no se cumpla la Ley vigente.

Este “pedido” al INPI es absolutamente improcedente y muestra nuevamente al Ministro operando descaradamente a favor de Monsanto cuando no es esta su función ni son los intereses corporativos los que debe defender.

Por otro lado esta presión sienta un precedente grave pues abre las puertas, en el contexto de un gobierno dispuesto a entregarle todo al poder corporativo, para que se autoricen en Argentina patentes sobre la vida, cuestión de extrema gravedad que iría contra la propia Ley de Patentes que expresa que “no serán patentables ...la totalidad del material biológico y genético existente en la naturaleza o su réplica, en los procesos biológicos implícitos en la reproducción animal, vegetal y humana, incluidos los procesos genéticos relativos al material capaz de conducir su propia duplicación en condiciones normales y libres...”.

Cuando se cumplen dos años del fallecimiento del Dr. Andrés Carrasco es imposible que no venga a la memoria el accionar de Lino Barañao en favor de Monsanto cuando en el año 2009 el Dr. Carrasco dió a conocer sus investigaciones sobre la toxicidad del glifosato y su efecto embriotóxico, ligándolo sin lugar a dudas al posible efecto teratogénico en humanos (es decir su papel como inductor de malformaciones, de alteraciones en el desarrollo embrionario). 

En ese  momento y en un tristemente célebre reportaje realizado por el principal lobbista de Monsanto en el multimedios Clarín, Héctor Huergo, Barañao “le quitó toda legitimidad al trabajo del subsecretario de Defensa, Andrés Carrasco, que alertaba sobre perjuicios para la salud en el herbicida glifosato, que se utiliza en el cultivo de soja” (1). Allí Huergo afirmaba que “creo que lo que determinaba era algún problema en el desarrollo de embriones anfibios” y la respuesta del Ministro fue “Él (por el Dr. Andrés Carrasco) comunicó sus hallazgos preliminares a la prensa, esto no es parte de un estudio encargado por el CONICET, ni es parte de una comisión institucional. En otras oportunidades se ha pedido al CONICET que se expidiera sobre un tema particular, en ese caso se convoca a un panel de expertos que emiten opinión. Esto es simplemente la comunicación de un investigador particular y no ha sido sometido a juicio por un panel de expertos ni nada por el estilo”.

La investigación fue publicada un año después en la prestigiosa revista Chemical Research in Toxicology con la conclusión de que “El efecto directo del glifosato en los primeros mecanismos de morfogénesis en embriones de vertebrados abre las preocupaciones sobre los resultados clínicos en la descendencia humana en poblaciones expuestas a herbicidas basados en glifosato en los campos agrícolas” (2). No hubo ningún comentario desde el Ministerio, ni desde el CONICET sobre esta publicación.

Y el Dr. Carrasco explicó claramente su posición al dar a conocer su investigación antes de estar publicada en una revista científica: “No existe razón de Estado ni intereses económicos de las corporaciones que justifiquen el silencio cuando se trata de la salud pública. Hay que dejarlo claro, cuando se tiene un dato que sólo le interesa a un círculo pequeño, se lo pueden guardar hasta tener ajustado hasta el más mínimo detalle y, luego, se lo canaliza por medios que sólo llegan a ese pequeño círculo. Pero cuando uno demuestra hechos que pueden tener impacto en la salud pública, es obligación darle una difusión urgente y masiva”.

Hoy se hace urgente seguir honrando al Dr. Carrasco frenando el avance corporativo en la apropiación de la vida y rechazando toda forma de patentamiento sobre la misma. Como así también es urgente denunciar y expulsar a los mercenarios que desde los gobiernos no hacen más que profundizar y favorecer la entrega y el saqueo de nuestros territorios.


1- Barañao desmiente estudio contra el glifosato: "No es del Conicet", http://www.lapoliticaonline.com/nota/35858/

2- Glyphosate-Based Herbicides Produce Teratogenic Effects on Vertebrates by Impairing Retinoic Acid Signaling,http://pubs.acs.org/doi/abs/10.1021/tx1001749, 2010

3- "Monsanto no tiene la patente de la soja Intacta RR2 PRO", http://www.fyo.com/noticia/152873/monsanto-no-tiene-patente-soja-intacta-rr2-pro, 6-10-2015

4- Trascendental fallo de la Justicia Argentina rechaza a Monsanto el pedido de patentamiento de semillas transgénicas,http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Documentos/Trascendental_fallo_de_la_Justicia_Argentina_rechaza_a_Monsanto_el_pedido_de_patentamiento_de_semillas_trangsenicas, 29-3-2016

5- La soja transgénica de Monsanto deberá esperar meses para recibir la patente en Argentina,http://www.eleconomistaamerica.com.ar/economia-eAm-argentina/noticias/7553688/05/16/La-soja-transgenica-de-Monsanto-debera-esperar-meses-para-recibir-la-patente-en-Argentina.html, 10-5-2016