Agricultor Orgánico de EEUU Demanda a Monsanto

Agricultor de Maine lidera grupo desafiando al gigante genético
Monsanto

Kamila Avery Yale para Maine Sunday Telegram (13/11/11)
La lucha para mantener la independencia de su granja y la elección del
consumidor le ha puesto al agricultor de Maine, Jim Gerritsen en la lista de Utne
Reader de "25 visionarios que están cambiando el mundo," publicado en la
edición de noviembre y diciembre de la revista.

Agricultor de patatas de semillas orgánicas Jim Gerritsen encabeza una
agrupación empresarial que está demandando al gigante químico Monsanto.

Gerritsen, su esposa Megan y sus cuatro hijos manejan la granja ‘the Wood
Prairie Farm’ en Bridgewater, que produce y vende patatas de siembra orgánica
a ‘jardineros de cocina’ (Kitchen Gardeners) y agricultores de mercado de
productores en todos los 50 Estados. Gerritsen es también presidente de
OSGATA, la Agrupación Empresarial de Productores de Semillas Orgánicas
(Organic Seed Growers and Trade Association), y es ese papel que condujo al
reconocimiento de Utne.
La organización, sin fines de lucro, causó revuelo en las comunidades agrícolas y
de alimentación, cuando con el respaldo legal de la Fundación Pública de
Patentes, interpuso una demanda en marzo contra la química y biotecnología
gigante Monsanto. Ya se han sumado 82 otras empresas de semillas,
organizaciones comerciales y agricultores familiares, en el pleito. Juntos con
OSGATA representan más de 270.000 personas.
La demanda cuestiona la validez de las patentes de Monsanto de semillas
genéticamente modificadas y busca protección contra demandas de infracción
de patente para los demandantes si sus cultivos se contaminen con cultivos
transgénicos de Monsanto.
"El punto de vista de Monsanto es que (en esa situación) tenemos su tecnología,
aunque no la queremos y tiene valor cero en el mercado orgánico", dijo
Gerritsen. "Creemos que debe mantener su contaminación en su lado de la
valla".
Las leyes prohíben que cultivos orgánicos certificados contengan ingredientes
genéticamente modificados, y las patentes de Monsanto prohíben a los
agricultores que cultiven sus semillas a menos que fueron comprados de la
empresa. El polen todavía no hace caso a la certificación o las leyes de patentes,
y regularmente deriva de cultivos transgénicos para contaminar los cultivos
cercanos no genéticamente alterados.
Por si fuera poco, Monsanto tiene una reputación para demandar o amenazar
con demandar a los agricultores por infracción de patentes en los casos de sus
semillas genéticamente alteradas, acción reportado en numerosos medios de
comunicación tan múltiples y variados como el Columbia Daily Tribune, CBS
News y el New York Times.
A pesar de esta táctica legal bien documentada, el portavoz de Monsanto,
Thomas Helscher, dijo en un correo electrónico: "Monsanto nunca ha
demandado y se ha comprometido públicamente a no demandar a los
agricultores sobre la presencia accidental de rasgos de la biotecnología en sus
campos. La empresa no prosigue, ni proseguirá, acciones legales contra un
agricultor donde semillas patentadas o rasgos se encuentran en el campo del
agricultor como resultado de medios no intencionales".
"Accidental" y "no intencional" son las palabras clave, pero probar que las
semillas transgénicas de Monsanto son invasoras no deseadas en un Tribunal de
justicia es un esfuerzo costoso y lento para los agricultores. Un informe de 2005
del Centro de Seguridad Alimentaria (Center for Food Safety), un grupo de
promoción de la agricultura sostenible y de alimentos orgánicos, sostiene que
Monsanto había presentado en ese momento 90 demandas contra los
agricultores estadounidenses. El informe también sostiene que la corporación
emplea a 75 personas armadas con un presupuesto de 10 millones de dólares
dedicado "exclusivamente a la investigación y enjuiciamiento de los
agricultores.”
Mociones preliminares todavía están presentadas en el juicio iniciado por
OSGATA, con la más reciente de Monsanto, pidiendo que se desestime la
demanda.
Helscher dijo la moción para despedir a los resultados de la promesa de la
empresa a no demandar a los agricultores "donde semillas patentadas o rasgos
se encuentran en el campo del agricultor, como resultado de forma involuntaria.
En consecuencia, no hay ninguna controversia real entre las partes y el caso
OSGATA debe ser desestimado.
Gerritsen considera que las declaraciones de Monsanto forman parte de una
campaña de desinformación diseñada para prolongar el pleito.
"Lo que normalmente intentan hacer es alargar las demandas tanto como
pueden, con la esperanza que los demandantes se quedan sin financiación," dijo
Gerritsen. Él está convencido de que OSGATA tiene los recursos necesarios para
continuar este pleito durante años, si es necesario.
A diferencia de los cultivos de polinización abierta como maíz y colza, que han
sufrido una contaminación generalizada de semillas genéticamente modificadas,
patatas siguen siendo relativamente seguras, dijo Gerritsen.
Monsanto había desarrollado múltiples variedades de patatas transgénicas en la
década de 1990 bajo el nombre ‘New Leaf’ (nueva hoja). Sin embargo, cuando
empresas principales alimentos como McCain, que opera una planta de proceso
de patatas fritas en Easton, y McDonalds rechazaron patatas modificadas
genéticamente, Monsanto fue obligado a retirar sus variedades transgénicas del
mercado.
Gerritsen dijo que el pleito también tratará de aclarar lo que ve como una
postura contradictoria de Monsanto en cuanto sus semillas genéticamente
modificadas.
Al argumentar contra el etiquetado de alimentos transgénicos, Monsanto y otras
compañías de biotecnología afirman que semillas genéticamente modificadas
son sustancialmente equivalentes a las semillas tradicionales. Sin embargo,
cuando solicitan patentes, las mismas compañías afirman que la inserción de
genes externos crea semillas únicas mereciendo protección de patentes.
¿Cual es?" Gerritsen preguntaba. "Es uno u otro, pero ambos no puede ser. ¿Es
lo mismo? ¿O es diferente?".
Todas las semillas transgénicas están diseñadas para hacer algo diferente que la
semilla original. Esto puede significar que la semilla modificada producirá
mayores cantidades de una determinada sustancia inherente a la planta, que
fabricará productos químicos ajenos a la planta original o que soportará pesadas
aplicaciones de herbicidas y pesticidas fabricados por la misma corporación que
solicita la patente de semillas.
Helscher dijo que "estas modificaciones genéticas en semillas no cambie
significativamente la composición, la nutrición o la seguridad de los alimentos
resultantes y así los alimentos no tienen que ser etiquetados. No comentó por
qué semillas que afirma no contienen cambios significativos a los originales
merecen protección de patentes.
A pesar de la fuerza legal de Monsanto, Gerritsen sigue convencido que la
demanda actual tendrá éxito. También le da esperanza el movimiento ‘Occupy
Wallstreet’ (ocupar Wall Street), que se ha extendido rápidamente por todo el
mundo y que exige poner fin a la avaricia y la dominación corporativa.
"Lo que entiendo que el movimiento Occupy representa es una resistencia a la
creciente tradición del poder concentrado en manos de unos pocos, que suele
ser corporaciones, Gerritsen dijo.
Citando’ la puerta giratoria’ entre empresas (incluyendo Monsanto) y los
organismos del Gobierno que pretenden regularlos, Gerritsen dijo, "tenemos
básicamente un gobierno disfuncional. El concepto de Occupy Wall Street es
tratar de devolver el poder al pueblo".
En el mismo sentido, el juicio contra Monsanto busca restaurar el poder de los
ciudadanos y los agricultores a elegir alimentos libres de organismos
genéticamente modificados.
Artículo original:
http://www.pressherald.com/life/maine-farmer-heads-group-challenginggenetics-
giant_2011-11-09.html
Traducido por Tora Ahlstrom para Globalízate
MONSANTO – UNA HISTORIA POLÉMICA
MONSANTO HAN CAUSADO la ira de ciudadanos preocupados desde los días
cuando estaban involucrados en el desarrollo de armas nucleares y la
producción de el pesticida DDT y el defoliante ‘Agent Orange’ (Agente Naranja),
infundido con dioxina. Desde entonces el DDT ha sido prohibido en los EE.UU.
Mientras tanto la herencia del Agent Orange con que fumigaron el pueblo
Vietnamita a lo largo de la Guerra de Vietnam perdura en los ratios elevados de
enfermedades genéticas y mortinatos horriblemente deformes
SOLDADOS ESTADOUNIDENSES sirviendo en la Guerra de Vietnam también
sufren de problemas de salud vinculados con la exposición a Agent Orange y
otros químicos de la guerra. Víctimas vietnamitas y soldados estadounidenses
han presentado demandas colectivas contra las empresas que manufacturaron
Agent Orange, incluyendo Monsanto.
CIUDADANOS DE MAINE RECORDARÁN la demanda que Monsanto present
contra Oakhurst Dairy (una central lechera en Maine) cuando la central empezó
a poner etiquetas en sus productos diciendo que eran libres de la hormona
sintética bovina de crecimiento de la empresa. La demanda fue resuelta
extrajudicialmente, con Oakhurst aceptando a añadir una declaración diciendo
que la Administración de Alimentación y Fármaco (the Food & Drug
Administration) no ve ninguna diferencia en leche que proviene de vacas
tratadas con las hormonas artificiales.
EN LA ACTUALIDAD, Monsanto está conocida por sus semillas modificadas
genéticamente, algunas cuales crean plantas que puedan aguantar aplicaciones
fuertes del herbicida de Monsanto, Roundup. Mientras se puede comprar
Roundup sin licencia ni formación, científicos independientes están descubriendo
efectos adversos de la salud y medio ambiente que parecen ser vinculados con
esa sustancia química. Estudios recientes sugieren que hay un enlace entre
Roundup y la degradación de tierra, la muerte de células humanas, infertilidad y
una nueva enfermedad similar a la SIDA en plantas modificadas genteticamente
ACTUALMENTE MONSANTO está bajo investigación por la Comisión de Bolsa y
Valores (the Securities and Exchange Commission) por presuntos sobornos
económicos ofrecidos a comerciantes de pesticidas para animarles a vender más
Roundup

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