Leyes de semillas solo benefician a las empresas

Patentan plantas autóctonas sin pagar derechos pero cobran regalías

Analistas observan que multinacionales buscan poner fin a los cultivos privados de especies autóctonas e incluso silvestres
Por Anastasia Gubin La Gran Época
Mar, 1 Abr 2014 08:43 +0000


Alstroemeria chilena, distribuida entre Farellones y la laguna del Maule, donde alcanza hasta 35 cm de altura. (Foto: Eithel Thielemann)
Con la nueva ley de semillas que proponen las multinacionales en Europa y en muchos países del mundo, las comunidades autóctonas tienen de que preocuparse cuando ven sus flores comercializadas a altos precios, cobrando multas y derechos a quien osa replicar una semilla.
Un ejemplo que algunas comunidades de Chile quieren evitar es el de la flor Alstromelia, o Astromelia, flor endémica en el país, que da color al desierto florido y de la cual existen numerosas variedades. Sus semillas siempre fueron compartidas gratuitamente y los pequeños jardineros las replicaban y vendían localmente, pero una empresa holandesa Van Staavern de Aalsmeer, de una zona de floricultura, sede de los mercados más grandes de flores en el mundo, la patentó.
La flor Amancai de los incas recibió el nombre del botánico sueco Von Astroemer en 1753 y ya desde siglos se cultiva también en Europa y es parte de este gran comercio de flores.
En Chile el Noticiero del Huasco le dedicó especial atención al difundir el 31 de marzo los planes de recolectar semillas autóctonas del desierto para el proyecto del Jardín Botánico de Atacama, mismas que estarían a cargo de institutos científicos  y centros de recolección mundial. Además se refirió a la astromelia.
“Hoy su producción se vende principalmente en la mayoría de los cementerios del mundo incluyendo el nuestro a mil pesos la vara (casi dos dólares), su reproducción está prohibida y el royalty que se paga va a incrementar las arcas de esa empresa, el lugar de origen no recibe un peso”, lamentó el Director del proyecto en su carta remitida al noticiero.
“Esto mismo puede ocurrir con otras especies, la Garra de León (flor) y Añañuca  (flor) que han sido reproducidas en cautiverio y corren el riesgo de seguir el camino de la Astromelia", y agregó que "Para su defensa es necesario que la comunidad tome conciencia del valor del Desierto Florido". Los chilenos planean solicitar declarar Patrimonio de la Humanidad al Desierto Florido de Atacama
En una extensión de 10 hectáreas y con un costo de aproximadamente de $ 8.500 millones de pesos en tanto se está construyendo el Jardín Botánico.
En el caso de Chile en 2009 y 2010 el tema de recolección de semillas autóctonas pasó a ser un tema presidencial, a la par de una nueva ley en proyecto: Ley de obtentores vegetales. El 29 de octubre de 2011, el Gobierno de Sebastián Piñera comunicó a través del Ministerio de Agricultura y la Corporación Nacional Forestal que “desde octubre hasta diciembre de este año, científicos del Instituto de Investigaciones Agropecuarias, INIA, realizan una recolección de semillas de especies nativas de la región de Atacama".
Además de "procesarlas y almacenarlas para abastecer próximamente el proyecto de conservación Jardín Botánico de Atacama”, informó que “cabe destacar que el INIA trabaja desde 2001 con el Royal Botanic Garden Kew (RGB Kew) de Reino Unido en la colecta y conservación de semillas de especies endémicas de Chile, con el fin de resguardar la conservación ex situ (es decir, fuera de los ambientes naturales donde crecen las especies), para conservar el patrimonio genético de la flora nativa”, informó.
El Gobierno de Chile indicó que este convenio se da en los países por “un esfuerzo mundial denominado Millennium Seed Bank Project que el RBG Kew, que planea junto a instituciones de otros países conservar en un plazo de 10 años semillas del 10% de la flora mundial, especialmente la de las zonas áridas”, agregó. Ambientalistas por su parte destacan que los bancos de semillas ya  existían en los Museos de Historia Natural y las Universidades públicas.
De acuerdo a lo discutido en el proyecto de  "Ley de Obtenedores Vegetales", se señala que las empresas tecnológicas que "crean" nuevos modelos de plantas tienen acceso a los bancos de semillas, por motivos científicos. La ley ingresó en 2009 con la firma de la actual presidenta Michelle Bachelet y se encuentra retirada momentáneamente, desde marzo, para su estudio.
Vacíos legales en Europa
En este mismo sentido, en mayo y junio de 2013 la comunidad europea se vio sorprendida por un nuevoProyecto de Ley de Plantas Reproductivas presentado por una Comisión Europea. Esta normativa regula la producción de semillas y plantas. Según se desprende del texto analistas observan que la ley en su base busca poner fin a los cultivos privados de especies autóctonas e incluso silvestres, para favorecer solo aquellas comerciales, registradas y patentadas, generalmente por las grandes industrias. Un proyecto similar se podría estar gestando en los países de América. Proyecto de Ley de Plantas Reproductivas de la Comisión Europea
Se vuelve al caso de la Astromelia. La empresa saca la planta de su lugar de origen sin pagar a nadie o la obtiene por convenios con quienes guardan las semillas autóctonas, y de acuerdo a versiones de los agrónomos, luego le modifica un solo gen o declara que tiene una versión más resistente, y ahora en vez de pagar derecho los cobra. Hace que su supuesta mejora de planta quede dentro de la lista de especies autorizadas a comercializar en Europa o en su país y recibe beneficios por sus derechos de reproducción, a la vez que demanda a quien ose reproducir.
Abogados definen que hay un gran vacío legal en las decisiones de qué es lo que por ley se debe comercializar, y otro mayor aún es qué es lo que se puede patentar.
“Obligándonos a pagar los costes de registro, de control o de royalties prohibitivos, tratan de forzarnos a abocarnos a las semillas de la industria, con la dependencia y el acompañamiento de productos químicos y fitosanitarios que estas últimas representan; y será simplemente imposible que el ciudadano pueda comer sanamente”,destacó Guy Kastler, responsable de la Coordinadora Europea Vía Campesina (EUROVIA), en su crítica dada en 2013 a los proyectos de ley de semillas de Europa, iniciativa de un reducido número de personas.
Ambientalistas como la Red de Semillas exigieron en enero pasado al Parlamento Europeo y al Ministerio de Agricultura respeto a los agricultores, para utilizar, intercambiar y vender sus propias semillas. A su vez pidieron reglas adaptadas para las microempresas artesanales que producen y comercializan semillas de variedades locales.
Señalaron la necesidad de reglas claras para el registro de las variedades para la agricultura ecológica y para la agricultura a pequeña escala; y la posibilidad de elegir los alimentos que los agricultores y clientes consumen y las plantas que cultivan. Junto a ello pidieron un mantenimiento de un sistema público de control y certificación de las semillas.
Vacíos legales en Chile
En tanto en el debate de la ley de semillas en Chile, parlamentarios sostuvieron que se trata de una normativa a la norma de las grandes transnacionales sin resguardar los derechos originarios.
El ingeniero agrónomo chileno Esteban Órdenes graduado de la Universidad de Chile, criticó en Chile cómo se realizan las investigaciones de las variedades de plantas por los nuevos organismos tecnológicos instituidos hace poco tiempo, y como se patentan hoy en día y como lo harían con  la nueva ley  denominada “Monsanto”.
“Si la nueva ley define como nueva a aquella variedad que no fue comercializada con anterioridad... es irracional e injusto desde cualquier lógica, sin embargo la ley no piensa, es urgente entonces añadir que cualquier especie que sea de reconocida uso público en un sector pase con urgencia al catálogo de semillas de dominio público, al cual por lo demás, es muy difícil acceder, de no ser así, se está regalando el patrimonio y esto tendrá pésimas consecuencias para el campo chileno”, dijo Órdenes en entrevista difundida por No Transgénicos.
“Hay dos tipos de obtentores”, concluyó el agrónomo, “aquel que tiene estudios y trabaja en el marco de una institución o una empresa, con un indiscutido interés lucrativo y por otra parte aquel que sin estudios, ha dedicado toda su vida a mejorar y obtener nuevas variedades, las que intercambia sin interés económico, esta nueva ley legisla sólo para los primeros, lo cual deja una inevitable sensación de discriminación”.
De acuerdo al nuevo proyecto de Ley en Europa, este último quedaría fuera, y en la versión de la Ley Monsanto, ahora en estudio en Chile, también. En esta ley Esteban Órdenes criticó que el artículo 1° letra c, define al Obtentor como: La persona natural o jurídica que hubiere creado o “descubierto” y puesto a punto una variedad” y aclaró que con este tipo de leyes, “cualquier persona puede registrar como suya a las variedades de semillas que hoy existen”.
“El tema en discusión es si crean o no, porque el sistema es el siguiente: tomas una variedad vegetal que ya existe y le insertas un valor agregado, la modificas, la mejoras, y en virtud de esa mejora, te puedes apropiar de toda la planta",dijo el dirigente aymara, y abogado Ariel León, según Austral.
Según el abogado, quienes están detrás de estas leyes en el mundo, serían las grandes empresas de la agro industria, una de ellas, Monsanto, “que han diseñado este sistema para la protección de sus propios intereses económicos, principalmente”.
http://www.lagranepoca.com/31406-patentan-plantas-autoctonas-pagar-derechos-pero-cobran-regalias

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